
Ray Koval (Clive Owen) fue agente del M16 británico, y, ya privatizado, se dedica al espionaje de secretos industriales para la multinacional Equikrom. Claire Stenwick (Julia Roberts) trabajó para la CIA y ahora es una agente de Burkett & Randle, otra multinacional, competidora de la anterior.
Los jefes de ambas firmas, Richard Garsick (Paul Giamatti) y Howard Tully (Tom Wilkinson), se odian con tanta intensidad, que se revuelcan mutua y largamente a los pocos minutos de metraje, en lo que puede ser una de las peores secuencias de créditos de los últimos años.
Ray y Claire (cuyo apellido, Stenwick, fue elegido por el director como homenaje a la gran femme fatale de los 40, Barbara Stanwyck) se han conocido en 2003 en Dubai, en una fiesta en que ella lo sedujo, lo drogó y le robó todos sus documentos secretos. Ahora, cinco años después, se reencuentran en la guerra que libran las transnacionales por la fórmula de un nuevo champú.
Esta historia descabellada, farsesca, destemplada, toma sus motivos de una larga tradición de romances cínicos que atraviesa toda la historia de la comedia norteamericana, desde Los peligros del flirt (1924) hasta El amor cuesta caro (2003), desde Ayuno de amor (1940) hasta El señor y la señora Smith (2005). Es una curiosidad que el cinismo provenga, en todos los casos, de las condiciones profesionales de los personajes, como si el trabajo fuese por sobre todo una fuente de corrupción de los sentimientos más excelsos.
Por supuesto, en Duplicidad el trabajo mismo es un tanto innoble, pero Ray y Claire se encargan de hacerlo aún más, no sólo con sus trucos, sino con su propia lucidez acerca de su naturaleza: “Pero al menos nos tenemos el uno al otro”, dice Ray, en un momento de intimidad que debe ser lo más conmovedor de una cinta más bien gélida. Replica Claire: “Realmente estamos así de mal, ¿ah?”.
Para que este tipo de comedias funcione, se necesita, más que una buena historia (la que suele ser más bien absurda), una batería de diálogos punzantes y unas cuantas escenas en que la abierta incomodidad –de los personajes, de la situación, del espectador- sea un componente esencial. En Duplicidad hay una: el momento en que una empleada de una compañía (Carrie Preston) le confiesa a Claire cómo fue seducida por Ray.
Es un desempeño extrañamente pobre, viniendo de Tony Gilroy, un guionista con larga trayectoria que se pasó a la dirección con la muy sombría y promisoria Michael Clayton. Habrá que esperar la siguiente para saber cuál de las dos es la excepción.
Duplicity
Dirección: Tony Gilroy. Con: Clive Owen, Julia Roberts, Tom Wilkinson, Paul Giamatti, Carrie Preston. duración: 120 minutos.
|
Posteado por: Carlos Correa Acuña 18/07/2009 21:28 [ N° 1 ] |
Este film dirigido y escrito por Tony Gilroy ( Michael Clayton ) se presenta como una comedia, sin embargo es mucho más cercano a un thiller de suspenso. Los protagonistas son Claire Stenwick (Julia Roberts) y Ray Koval (Clive Owen), y están secundados por sus jefes respectivos, Howard Tully (Tom Wilkinson) y Dick Garsik (Paul Giamatti) Roberts es una ex agente de la CIA y Owen, por su parte, es un ex agente del MI6. La historia es contada en el presente, con regresos temporales que van situando la trama y el desarrollo del metraje. Ambos ex agentes se han hecho expertos en el espionaje industrial y representando a dos grandes corporaciones tienen el objetivo de descubrir una fórmula que hará millonaria a la primera compañía que la obtenga. En una larga serie de encuentros y desencuentros la historia no fluye lo suficiente como para lograr vuelo. La trama es compleja y los guiños de comedia no son importantes como para adelgazar la textura del relato. La música es lo mejor logrado del film, que en algo queda en deuda luego de la fantástica "Michael Clayton", obra del mismo Tony Gilrov. |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
| 29 | 30 |