Sol Serrano
Sábado 20 de Junio de 2009
La culpa

Sol Serrano.jpg

En este río más revuelto que caudaloso de la política chilena, el curso por el cual desembocará al mar cambia a velocidades impensadas. Parece que estamos todos más entretenidos, más preocupados, más expectantes.

Una gran amiga mía, aguda e ingeniosa periodista, me sugirió que armáramos un pequeño grupo destinado a producir información desconcertante haciendo encuestas un poco locas, cuyo “público objetivo” fueran los lectores de encuestas. La primera pregunta de su cuestionario era: “¿Cuál escogería como el octavo pecado capital?”.

Yo me habría demorado un poco en recordar los siete primeros si no fuera porque, más por casualidad que por piedad o cultura, en estos días estaba leyendo el primer catecismo traducido a comienzos del siglo XVII a la lengua mapuche, que entonces los españoles llamaban la lengua de Chile. Y allí están los pecados capitales en un idioma que por primera vez entraba en la escritura, sin que sepamos bien cómo fueron recibidos, interpretados ni menos impactado.

Le pregunté a mi amiga si genuinamente creía que alguien se sabía los siete. Me contestó que no, pero que me apostaba que igual todos contestarían. La pregunta de la encuesta es, en realidad, brillante. Es una forma de interpretar el río revuelto como una cierta mutación cultural, con un correlato político sobre el sentimiento de culpa. A la antigua derecha le daba un cierto sentimiento de culpa ser rica, y si bien sus formas de consumo podían ser lujosas, lo eran más bien en privado. El mundo de la Democracia Cristiana era lleno de culpas por definición. Con la derecha tenía una actitud distinta hacia al dinero, y con la izquierda hacia el sexo. Eran progresistas en lo público y conservadores en lo privado. Frente a ellos mismos, sobre todo, le daban culpa los pobres. A los radicales les daba culpa la ignorancia, también eran conservadores en lo privado, salvo que ese conservadurismo era por antonomasia una función femenina. A la izquierda le daba cierta culpa la vida privada en sí misma o, más bien, el individualismo.
Esa cultura política que hablaba la “lengua de Chile” posiblemente hasta mediados de los 90, ha mutado sus sentimientos de culpa quizás hasta evanecerlos. Por eso, al contrario de mi amiga, creo que la pregunta de la encuesta quedaría entre “no sabe” o “no responde”.

El sentimiento de culpa es un ingrediente de la estética social, de ese indefinible buen gusto, de esa pizca de pudor, que dibuja nuestros límites. El contrario de la culpa es el perdón. El contrario del sentimiento de culpa es la desfachatez. Ese es mi octavo pecado capital.

6 Comentarios publicados
Posteado por:
Zoltan Karpathy Bikel
20/06/2009 11:48
[ N° 1 ]

Brillante. La desfachatez se superpone al sentimiento de culpa y eso ha creado en la sociedad chilena un elemento soterrado de tensión crónica. Si se elminara la desfachatez y se reconocieran las culpas, se abriría camino al otro, y por lo tanto, al perdón. Muy acertada su nominación al octavo pecado capital, pues su sola existencia produce la indiferencia hacia los otros siete.

Posteado por:
josé manuel rodríguez angulo
20/06/2009 16:05
[ N° 2 ]

la desfachatez suya es afirmar que usted es desfachatada.

Posteado por:
Ricardo Peña y Lillo Valenzuela
20/06/2009 17:36
[ N° 3 ]


Antes de agregar otro pecado adicional, pensaría si hay “pecados” y “virtudes”; y si la realidad es así tan tajante, como para clasificarla.

Pensaría en los semáforos, que tienen una luz amarilla por las dudas.

Cuestionaría a los héroes de guerra, que de un lado son aclamados y del otro son asesinos.

Recordaría a ese cura, castigado por pecador, que hoy estará jugando libremente con su hijo en todas partes.

Aunque alguna vez me enseñaron los “pecados capitales” y están escritos en tantas partes, antes de pensar si hay otro o suponer que por cábala se habrían agrupado en siete, diría que no son siete, sino uno solo con diferentes matices.

Si se tratase de dividir, aparecerían tantos como detalles en los que entre, pero en el fondo, da lo mismo el “polipecadismo” que el “monopecadismo”. (Eso también significa que los pecados de un poli son los mismos que los de un mono).

Posteado por:
Herman Aguirre Ayala
20/06/2009 18:29
[ N° 4 ]

¿Raul Rettig conservador? A los 12 años andaba arriba del peral, segun propia confesión. Y me parece que no se caso nunca

Posteado por:
Alejandra Araya Pizarro
26/06/2009 12:51
[ N° 5 ]

Sol....la CODICIA!...sin duda...ese es el octavo!...anoche en una "tertulia" sono en mi cabeza y me calzo perfecto...la codicia...

Posteado por:
Karin Pacheco Moraga
27/06/2009 19:17
[ N° 6 ]

La culpa se sana con una buena ducha...

Email Contraseña

Archivo

      Noviembre 2009     
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30          

Los más comentados

Extranjero en su país

582 comentarios

Un acto cívico

469 comentarios

El celibato, una pasión

249 comentarios

Un siniestro prejuicio cultural

239 comentarios

Quantum of solace

186 comentarios

Darwin vio lo que no queremos ver

150 comentarios

Felicidad a la orden: ¿Crisis?

122 comentarios

Los más recientes

Leer: El contador de historias

0 comentarios

Ruta del Arte

0 comentarios

Cine: "Teresa"

1 comentarios

Comer: A la salud de Emiliana

1 comentarios

Casa Arrate-Eltit: Ahorrar en crisis

2 comentarios

Presencia plena

2 comentarios

El Flaco Toro

2 comentarios