
¿Qué tal si intenta ser feliz? Modestamente feliz, tranquilamente feliz; o sea, feliz del alma. De acuerdo, no es tan sencillo, pero puede ser más fácil de lo que parece. Sólo basta dejar de lamentarse, ser agradecido con lo que se tiene, vivir con plenitud los afectos, saber dar y recibir y estar dispuesto a darle un sentido a la existencia. Además, la felicidad es el único antídoto verdadero contra la angustia que genera la premura de la vida moderna. Porque desafortunadamente el estrés, aunque nos pese, llegó para quedarse.
Lo más probable es que, a mediano plazo, la vida se vuelva más acelerada y las personas se encuentren con un mundo más globalizado, inundadas con más información, rodeadas de un mayor número de automóviles, conectadas más velozmente a más aparatos electrónicos, dentro de ciudades cada vez más grandes, en un ámbito laboral crecientemente más competitivo, adaptándose continuamente a las innovaciones que traigan los, progresivamente más rápidos, cambios tecnológicos y con una cotidianidad cada vez más exigente y compleja. Con seguridad, todo esto les proveerá de una gran cantidad de nuevas oportunidades de desarrollo personal, social y económico; pero no es menos cierto que un creciente número de personas, seres humanos al fin, los mismos que hace algunos miles de años andaban en búsqueda de la rueda, sometidos a tanta demanda en las mismas veinticuatro horas de siempre, se enfermará de los nervios. O de estrés, que es casi lo mismo.
Maneras de enfrentar el estrés hay muchas, sin embargo la felicidad del alma es la única que cala profundo y tiene efectos duraderos. Por eso es necesario saber de qué se trata. Porque la felicidad del alma no es cualquier felicidad. A diferencia de otros momentos de alegría y bienestar que pasan inadvertidos y cubiertos por quejas y descontento, es una placidez del espíritu que se reconoce cuando se experimenta. Se comprende el arduo camino que se ha debido recorrer para lograrla; las etapas que se han debido superar, las penas y los miedos que ha sido necesario enfrentar. Por lo tanto, es una felicidad con conciencia, lo que permite disfrutarla y gozarla. Y dar las gracias por ella.
La felicidad del alma, además, se relaciona con la paz interior y con la templanza, no con la adrenalina; por lo que no se obtiene ni con drogas ni con alcohol ni con nicotina. Tiene que ver con valorar y estar contento con lo que se tiene; con la certeza de que se puede vivir, aunque sea con cierta aflicción, sin lo que se tiene; y con saber que se intentará, con serenidad y sin angustia, buscar lo que falta. Es, por lo tanto, una felicidad calma, sin prisa.
La felicidad del alma se alcanza cuando se vive la vida sin rabia ni envidia ni culpa, porque es incompatible con esas emociones. Sin embargo, puede coexistir con el dolor, con la carencia y con la imperfección, porque no es una felicidad superficial. Es una felicidad honda, profunda. Sabe del sufrimiento humano y florece justamente como contraparte de éste. Adicionalmente, la felicidad del alma nunca se centra en la pura satisfacción del yo con el sí mismo, sino en la relación del sí mismo con otros u “otro” significativo, y en la plenitud de estos encuentros, porque no es una felicidad narcisista. Es una felicidad trascendente que sabe de dar, darse y de recibir.
Y, por último, la felicidad del alma sólo es posible ser experimentada cuando se está abierto a ser feliz; porque requiere de una actitud positiva frente a la vida y, por sobre todo, de la disposición, de la decisión y de la voluntad de ser feliz. Es, por lo tanto, una felicidad empeñosa y tesonera.
Usted puede lograrla. Haga un esfuerzo e inténtelo. Tome conciencia ahora de las cosas que importan y déles, sin más demora, el lugar que merecen en su vida. Le aseguro que vale la pena.
¡Ojalá (sí) quiera ser feliz!
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Posteado por: Erik Hernán Cortés Alvarez 19/09/2009 11:54 [ N° 1 ] |
Sra. Eugenia Weinstein: Me encantó su artículo, apunta a lo esencial sobre un tema complejo y lleno de confusiones. Efectivamente creo que el comienzo ocurre cuando se quiere ser feliz. Parece una paradoja, pero también creo que es así. Muchas cosas dificultan tomar esa decisión, entre esas el abuso que tantos hacen de esa palabra (felicidad): individuos, empresas, bancos, gobiernos, iglesias. Pero si uno logra pasar esas barreras se acerca a lo que Ud. llama "felicidad del alma". |
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Posteado por: Noelfa Huerta Olivares 19/09/2009 15:11 [ N° 2 ] |
Que buena columna Sra Eugenia, es tan buena que le sacaré copia para leerla en la reunión de un grupo de gente deprimida que sesiona todos los Miércoles. |
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Posteado por: Carolina Cerda W. 19/09/2009 16:19 [ N° 3 ] |
Me pareció un muy buen artículo,facil de entender y sin recovecos. Ahora, pienso que para ciertas personas se les hace muchísimo mas fácil lograrlo ya que por naturaleza tienen mas disposición y otras están completamente bloqueadas y para estas últimas tendrían que pasar por 2 etapas; una desarrollar la voluntad de hacerlo y la segunda encontrar el camino para lograrlo. El primer paso es probablemente el decisivo y el mas difícil, luego pienso que ya sería mas fácil pedir y ACEPTAR la ayuda. |
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Posteado por: Alvaro Mora Herrera 19/09/2009 17:56 [ N° 4 ] |
Eugenia, primero quisiera felicitarte por tan claro y útil artículo...hace falta que nos demos cuenta que la felicidad está en nosotros mismos y que la belleza de la vida está a nuestro alrededor, sólo hay que sacarse el velo de la cara y querer verlo...pienso que la sensación es muy cercana al amor profundo y verdadero...que incluye lo bueno y lo malo, la risa y el dolor, pero sin caer en la euforia ni la depresión...el problema es como mantener esa percepción de la vida con tanta contaminación de ideas de la felicidad (exitismo,consumismo, etc), con el bombardeo de estímulos a los que estamos expuestos (TV, radio) y sin olvidarnos de los cambios hormonales que nos dominan y que causan la siempre acechante insatisfacción?? |
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Posteado por: Pedro Pablo Ovalle Guzmán 19/09/2009 19:57 [ N° 5 ] |
Eugenia, su artículo es muy certero y apunta a la "busqueda diaria del ser humano", que algunos se pasan la vida siguiendo. Y es mas sencillo y cercano de lo que parece "la felicidad del alma", |
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Posteado por: Consuelo Carmen Alcayaga Villarroel 19/09/2009 20:13 [ N° 6 ] |
Señora Eugenia: Felicitaciones por su artículo, hermosísimo, lleno de profundidad y acertividad, interpreta absolutamente lo que pienso y siento al respecto. La felicidad del alma es maravillosa, y solamente se obtiene cuando se está en paz con Dios y tus semejantes. |
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Posteado por: Consuelo Carmen Alcayaga Villarroel 19/09/2009 20:22 [ N° 7 ] |
Creo que todo lo que anhelamos los seres vivientes y pensantes es ser feliz, de repente nos parece una palabra inalcanzable, y de verdad que su artículo cargado de profundidad y acertivas frases, (las cuales comparto plenamente y la felicito por ello)nos permite divisar el camino de la felicidad más duradera, la menos egoista, la más generososa, que es la felicidad del alma, y solamente se logra estando en paz con Dios, con uno mismo y con los que comparten tu día a día. No hay mayor felicidad que el saber que se han hecho buenas acciones,se ha entregado la palabra precisa,la sonrisa perfecta, tal cual dice los versos de Silvio a quién los necesite, en el momento justo y en la hora oportuna.El hacerlo nos llena de paz, nos llena de satisfacción, y nos deja plenos, y a eso yo le llamo felicidad, y es justamente la del alma. Felicitaciones por su hermosísimo artículo. |
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Posteado por: Roberto Augusto Burgos Larenas 20/09/2009 08:14 [ N° 8 ] |
Sra. Eugenia Weinstein: Gran artículo. Lo he leído junto a mis hijos. Concuerdo que es importante contentarse, primero que todo, con lo que se tiene, que aunque no sea todo lo que se anhele, permite dar un punto de referencia para valorar todo lo que llegue a sumar en nuestras vidas. |
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Posteado por: Felipe Gore Escalante 20/09/2009 08:29 [ N° 9 ] |
no me diga Dra?... |
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Posteado por: carlos osorio silva 20/09/2009 10:48 [ N° 10 ] |
Sra. Eugenia |
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Posteado por: maria arancibia cerda 20/09/2009 17:43 [ N° 11 ] |
Eugenia, muy buena su columna, la comparto casi en su totalidad ... sólo que eche de menos la referencia explicita a Dios ... en mi experiencia personal - fundamento y fin de nuestra existencia - sólo en comunión con El alzanzamos el gozo o felicidad del alma ... dicho de otra forma ... la felicidad del alma es el fruto del contacto íntimo y permanente con Dios ... cualesquiera que sean las circunstancias de nuestra vida concreta y cotidiana |
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Posteado por: Agustin Maldonado 24/09/2009 11:43 [ N° 12 ] |
Es muy grato volver a leer sus palabras Eugenia. Y disculpe mi atrevimiento pero vivir cerca suyo, en la cotidaneidad, debe ser un regalo como la existencia. Usted elige la felicidad, la decreta, no la busca pero le llega. Así opera el karma, ¿no? |
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Posteado por: Ana Carolina Fuenzalida Flores 24/09/2009 16:00 [ N° 13 ] |
Que lindo artículo. Lo estoy imprimiendo para leerlo y acordarme que pase lo que pase uno puede ser feliz de verdad. |
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Posteado por: Juan Perez Astorga 26/09/2009 19:23 [ N° 14 ] |
Ciertamente las personas con cierto grado de comodidades básicas, (clase media – baja) tal vez puedan encontrar esta utópica felicidad que plantea. Sin embargo, dudo mucho que tantas personas desposeídas, familias numerosas que viven en un campamento armado de cartón y plástico, puedan encontrar dicha felicidad. ¿Cómo pueden conformarse con vivir en esas condiciones?, ¿Cómo vivir sin culpa cuando un esposo cesante, ve a su mujer y niños y no puede entregarles alimento diario, vestirlos adecuadamente para no ser rechazados por la sociedad?, ¿Cómo pueden encontrar esta utópica felicidad del alma? |
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Posteado por: Alicia Torres 28/09/2009 10:03 [ N° 15 ] |
A Juan Perez Astorga: ¿Cómo? Bastante simple: la felicidad se centra en el "ser", no en el "tener" o en el "hacer". |
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Posteado por: Juan Perez Astorga 29/09/2009 16:15 [ N° 16 ] |
Alicia Torres: Que lindas palabras me recuerda en un mínimo grado a Stephenie Meyer en Crepúsculo, se nota que ha tenido la oportunidad de visitar campamentos y vivir por algunos minutos una realidad que no le ha tocado sentir ni vivir. En sus palabras cargadas de ánimo y entusiasmo se puede sentir que ha recorrido las frías calles de un Santiago en invierno y durante largas horas de la noche ha alimentando y vestido al desnudo y al hambriento, al desposeído que duerme al intemperie en una plaza, bajo un puente, o en algún lugar de la acera del centro de la ciudad, tal vez esté equivocado, pero cada vez que miro los ojos de un ser inválido por su entorno y situación, me cuesta encontrar esa “felicidad del alma” en sus vidas. |
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Posteado por: javiera silva aldunce 29/09/2009 16:56 [ N° 17 ] |
SRA. EUGENIA WEINSTEIN |
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Posteado por: Deisy Marisol Bravo Alvarado 01/10/2009 23:59 [ N° 18 ] |
Me encantó. Debo decir que leo y colecciono todos los artículos de la Sra. Weinstein porque para mí son de muy buena ayuda. ¿pueden publicar o mandarme el art. sobre el hombre narciso? .Se me perdió y significa mucho para mí. |
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Posteado por: veronica sepulveda calderon 10/10/2009 23:00 [ N° 19 ] |
la Felicidad de las cosas simples....y que pasan desapercibidas........las que por tan obvias no las apreciamos...sabanas limpias para dormir, un cafe con leche calentito en la manana, una rica ducha, una buena conversacion....un dia fresco y soleado, un beso profundo del alma, ver a tu hijo dormir placidamente.....el placer de escuchar una cancion que te llena el alma....que te digan te quiero..... gracias |
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