Felipe Berríos
Sábado 26 de Septiembre de 2009
Bicentenario, tiempo de misericordia y clemencia


Felipe Berrios.jpg

El Comité Permanente del Episcopado se reunió con la Presidenta de la República para entregarle los fundamentos de una futura petición de indulto. Apelan a que el Bicentenario de nuestra patria se inscribe en los jubileos que celebran las instituciones y personas, como las bodas de plata, oro y diamante. Hacen ver que éstos son momentos intensos de gratitudes, donde se celebran los gozos y esperanzas, pero también se recuerdan las tristezas y dolores de nuestra existencia personal y comunitaria. Agregan los obispos: “Somos creyentes en Cristo. Él ha inaugurado una historia basada no sobre la indiferencia, ni sobre la venganza, ni menos sobre la guerra, sino sobre el amor hasta el extremo del perdón”.

Nuestros pastores esperarán a que se calme el clima propio de una elección presidencial para discutir un tema que requiere mucha serenidad, mucho diálogo, mucha paz en los corazones, y que así la petición de indulto pueda tener acogida.

Indultar es una manera de plantear que la madurez de una nación no sólo se expresa en el crecimiento económico y material, sino que también en el crecimiento en humanidad y en una justicia que no impide la misericordia.

Tomando la idea de los obispos, que la misericordia y la clemencia deben ser parte del Bicentenario, quizás entonces es el momento de sugerir un tema que es doloroso y no menor en la sociedad católica chilena. La situación de los casados por la Iglesia y que por cuestiones más allá de su voluntad se han separado, y que con el transcurso del tiempo han formado una nueva familia. No se trata de desconocer el carácter del sacramento, que es uno y para siempre. Se trataría de no esquivar el padecimiento que llevan los casados por segunda vez y que se hace extensivo a los hijos que Dios les dio en esa unión.

Difícil argumentar que la sociedad chilena se confunda o escandalice si se hace algún signo de misericordia y clemencia a estos católicos que llevan años en un segundo enlace. Que quizás el mismo dolor del fracaso de su primer matrimonio los ayudó a madurar, pudiendo así, en una segunda instancia, formar una verdadera familia y tener un compromiso estable.

Especialmente para esos católicos que llevan años sufriendo, en ellos y en sus hijos, las heridas que conlleva todo fracaso matrimonial. Que una vez terminado un doloroso duelo y no teniendo vocación de célibes, rehicieron sus vidas y desde entonces se esmeran en vivir lo que el Papa Juan Pablo II en su encíclica “Familiaris Consortio” les ha pedido: “escuchar la Palabra de Dios, frecuentar el sacrificio de la misa, perseverar en la oración, incrementar las obras de caridad y las iniciativas de la comunidad en favor de la justicia, educar a los hijos en la fe cristiana, cultivar el espíritu y las obras de penitencia”. La sociedad en general y ellos en particular celebrarían que “la Iglesia se presente como madre misericordiosa y así los sostenga en la fe y en la esperanza”, otorgándoles un especie de “indulto” que pueda traducirse en una “bendición especial” para aquellos que, encontrándose en estas circunstancias, la pidan.

Sería un gesto de misericordia que reafirmaría que el matrimonio para toda la vida es un privilegio, y que quienes han fallado en él necesitan nuestro apoyo, pues perdieron tan gran privilegio.

30 Comentarios publicados
Posteado por:
Fernando Javier Merino Laval
26/09/2009 11:41
[ N° 1 ]

Es bien fácil pedir misericordia al césar, lo que entiendo es que usted dice que la iglesia es la que debe dar el ejemplo y empezar ella por ser misericordiosa.
Estoy totalmente de acuerdo si es eso lo que usted dice:
1.- Darle la comunion a los separados.
2.- Tratar a sus hijos como iguales en cuanto a que puedan ingresar a colegios católicos y no ser discriminados.
3.- Que puedan también por ejemplo ser Ministros de Comunión
4.- Que sus hijos tengan facilidades para recibir el bautismo y todos los sacramentos.
Y tantos otras consideraciones que la iglesia puede mostrar...

No se puede pedir que otros tengan misericordia si uno no la tiene.La iglesia debe dar el ejemplo, lo demas es propio de fariseos e hipócritas.

Posteado por:
Francisco Correa
26/09/2009 12:33
[ N° 2 ]

Incluirlos en la común unión con Cristo a través de la eucaristia y sus sacramentos también sería un gesto inclusivo muy importante.

buena iniciativa.
Saludos!

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Francisca ugarte villela
26/09/2009 13:07
[ N° 3 ]

Estoy absolutamente de acuerdo con el Padre Berrios.
Despues de luchar y sentir que se hizo todo por salvar el matrimonio y la realidad fue otra...si eres una persona de fe y esto ha sido profundamente doloroso...si te has sentido excluida de la iglesia...o marginada ,creo que es importantisimo dar acogida a esas personas y darles la oportunidad que se merecen

Posteado por:
Luis Felipe Ossandon
26/09/2009 13:18
[ N° 4 ]

Misericordia sin justicia no lo es...No existe ninguna razón para pedir perdones a quien no está legitimado para darlos, las víctimas de los delincuentes. Por lo demás, quién dice que el Bicentenario sea una ocasión legítima para conceder indultos a delincuentes...? Tambén puede serlo para Navidad, Año Nuevo, el paso del Cometa Halley, o que el Santo Padre usa los Domingos pantuflas negras... Pongámonos serios mejor, los tiempos de militancia de la Izquierda Católica ya pasaron...

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jose gregorio correa Moller
26/09/2009 13:19
[ N° 5 ]

Padre Felipe con el debido respeto a nuestra Iglesia sobre la cual vela el Espiritu creo que su iniciativa si la tomamos con humildad esta acorde con varios pasajes del Evangelio.Debemos esperar lo mejor de la Providencia .-

Saludos y buena semana

Posteado por:
Rodrigo R. I.
26/09/2009 13:32
[ N° 6 ]

Siempre he pensado que los discursos de Jesus en contra de los fariseos, estan puestos en la Biblia no con el fin de denostar a esa secta religiosa -mal que mal, cuando se escribieron los evangelios ya no existía ni Jerusalén- sino para recordar a todos los futuros fariseos de la iglesia católica lo perverso de convertir a la fe en un edificio impenetrable de normas, reglamentos y prohibiciones. Pero, por Dios que es facil para los conservadores catolicos convertir todo en un conjunto de dogmas inflexibles, sobre todo cuando se trata de sexo y vida matrimonial.

Compárese la flexibilidad de Jesus respecto de la prostituta, con la claridad con que señala la dificultad de que un rico entre al reino de los cielos. Sin embargo, paradójicamente, la iglesia catolica muestra una tremenda comprensión y flexibilidad con la relación entre fe y dinero -ahí tenemos a los legionarios, los opus y un largo etc.-, mientras que esa misma flexibilidad desaparece totalmente cuando se trata de temas de moral sexual y matrimonio, justamente al contrario de lo que hizo el Jefe. ¿Estan sirviendo a Dios a través de la fe, o están sirviéndose de Dios para sus propios intereses?

En consecuencia, el problema es que la visión mecánica que gran parte de la iglesia tiene de la fe -concebida de manera legalista, como un conjunto de dogmas que hay que aprender de memoria y luego aplicar- dificulta sobre manera la petición del Padre Berríos, particularmente en materias de moral sexual y matrimonio.

Posteado por:
Jose Pedro Vergara
26/09/2009 14:09
[ N° 7 ]

Me parece excelente y oportuno el artículo del Padre Berríos. Oportuno, por que cualquier momento es valido para reivindicar la misericordia y la clemencia, independiente de si es año nuevo o el bicentenario. Ese es el tema de fondo y lo sustantivo del mesaje.

En este contexto considero también que las palabras del Sr.Rodrigo R.I. son muy elocuentes y complementan muy bien las palabras del Padre Berríos.

Felicitaciones

José Pedro Vergara

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Arturo Sánchez
26/09/2009 16:46
[ N° 8 ]

Es fregado el asunto.

Siempre se presta para que extremistas de lado y lado hablen disparates.

La parábola del hijo pródigo,que debería llamarse "Padre Misericordioso" está guiada a la conversión, al perdón y al rechazo a los formalismos legales que nos apartan de la fe y la misericordia.

La soberbia del que cree que su fe es lo máximo y la reacción virulenta y hueca frente a esa soberbia,es lo que nos tiene como nos tiene.

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PATRICIO ENRIQUE PANTOJA TAPIA
26/09/2009 16:57
[ N° 9 ]

Me da tremenda lata, nuevemente, tener que leer sus comentarios.
Chao. No entusiasma ni al gato de la esquina.

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PATRICIO ENRIQUE PANTOJA TAPIA
26/09/2009 17:02
[ N° 10 ]

Pensé que estaría de acuerdo con indultar a los pedófilos.

Posteado por:
P Carvallo
26/09/2009 17:11
[ N° 11 ]

Yo fuí dolorosamente discriminada por la sociedad , dicen que son " católicos " cuando lo que yo viví estaban muy lejos de serlo , son los primeros en enjuiciar , ¿con qué derecho ? Siempre fuí y sigo siendo una mujer muy cercana a la religión , pero el día que me salió la Nulidad Religiosa ,la sociedad me aceptó. Imagino entonces el dolor de los Segundos Matrimonios que realmente viven en la fe cristiana y quisieran recibir un indulto traducido en una " Bendición "
Padre Felipe lo felicito por la ídea y ojalá en la política , aproveharan el Bicentenario para Perdonarse y difudir un Espíritu de AMOR hacia todas las personas .

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Juan Inostroza Inostroza
26/09/2009 17:22
[ N° 12 ]

MISERICORDIA O LASTIMA?

"Sería un gesto de misericordia que reafirmaría que el matrimonio para toda la vida es un privilegio, y que quienes han fallado en él necesitan nuestro apoyo, pues perdieron tan gran privilegio".

La palabra “misericordia” se origina en la lengua latina y es el resultado de la suma de dos términos distintos: Miser que significa “pobre”, y corda que traducimos por “corazón”. La misericordia es la capacidad de entregar algo de sí mismo a la pobreza del corazón de mi hermano. Así actúa siempre Jesús: al corazón pobre de la pecadora, Jesús le entrega el perdón; a la mirada deshecha de Pedro en las negaciones, Jesús la llena con el consuelo; el sufrimiento desesperado del buen ladrón en la cruz lo colma el Señor con la certeza del reino. La misericordia pasa siempre por el esfuerzo de arrancar algo de mí, para que sirva al crecimiento humano del otro.

¡ Qué distinta son la lástima y la misericordia! La lástima implica darse cuenta de la pobreza del otro y sentir, por qué no, remordimiento ante el dolor del hermano. Pero la lastima acaba siempre por pasar de largo ante el sufrimiento del prójimo y tolerar que el estado de opresión se mantenga de manera permanente. La misericordia, es algo muy distinto: entregar algo de sí mismo a la pobreza del corazón de mi hermano para que éste crezca en humanidad. La misericordia es una gran virtud, la lástima no pasa de ser un triste defecto.

La persona que compromete su voluntad y su vida con otra debe estar lo suficientemente lúcida antes de comprometerse, porque luego de esa promesa ya no hay vuelta atrás.

Menos aún cuando hay hijos que se dejan abandonados a su suerte.

Posteado por:
Juan Inostroza Inostroza
26/09/2009 17:23
[ N° 13 ]

Continuación...

Cuando hay una ruptura del vínculo por decisión propia asociada a la decisión de formar una nueva familia y, especialmente en los casos en que, como dice el Padre Berrios, ya hay una nueva familia con hijos de ese nuevo matrimonio, hay allí una rotura definitiva del compromiso con el cónyuge y con Dios... "Dios está a nuestro lado en el altar"

Y la existencia de una nueva familia no solo pone un escollo insalvable a la misericordia (Dar parte del corazón al que sufre para ayudarlo a encontrar su perfección), sino que lo pone fuera de participar en El Plan de Dios para el Hombre, porque quedan hijos de Dios abandonados y sin uno de los padres, lo que destruye la Familia Cristiana, base del desarrollo de nuestra cultura.

Asi las cosas, un "Perdonazo Bicentenario" a todos los que han cortado definitivamente su vínculo con Dios no hará crecer a nadie ni lo llevará a corregir lo andado, porque eso destruiría, de nuevo, otra familia y el daño sería mayor.

Yo mas bien lo interpretaría como una manifestación de lástima, lo que también es un gesto de acogimiento y perdón, pero muestra la verdad: La persistencia del vínculo roto con Dios.

De todas formas, es necesario destacar que cuando un hijo de Dios corta el vínculo con Él, tiene claras las consecuencias.

Por último, un perdonazo asi en absoluto reafirmaría que el matrimonio para toda la vida es un privilegio.

Lo demuestran las innumerables reincidencias de los delincuentes perdonados por la justicia todos los días: Es tan poco y corto el castigo que entre mantener el vínculo y gozar del placer mundano, las personas prefieren el placer.

Posteado por:
Carlos Domeyko Vigneaux
26/09/2009 18:04
[ N° 14 ]

26-09-2009 17:50

Cito del comentario: Bicentenario..........
>>>>>>Sería un gesto de misericordia que reafirmaría que el matrimonio para toda la vida es un privilegio, y que quienes han fallado en él necesitan nuestro apoyo, pues perdieron tan gran privilegio.<<<<<<<<<

No soy abogado, pero afirmo que el matrimonio para toda la vida, Católico Apostólico y Romano, es ante nada una obligación adquirida por las partes libre y espontaneamente. Privilegio?
Al igual que los sacerdotes católicos que rompen sus votos, cuelgan la sotana y se casan con una mujer.
Hay que ir en pos de ayuda a moros y cristianos.
Carlos Domeyko Vigneaux

Posteado por:
andres silva cruz
26/09/2009 18:43
[ N° 15 ]

por que debe ser castigado alguien que hizo todo lo posible por mantener su matrimonio y no pudo?
Como hijo de padres que mantuvieron su matrimonio por que era "correcto" tengo una concepcion del amor por la que lucho cada dia.El amor es algo divino que no vi en el matrimonio de mis papas. Siempre valore y percibi el inmenso esfuerzo que hacian por estar juntos por el bien nuestro y no nos hicieron ningun bien. Como hijos, nos hubiera gustado verlos felices DE VERDAD. La mejor manera de aprender a amar, es viendo el ejemplo de nuestros padres. Que sacan 2 personas que, aunque se tengan mucho carigno, no logren transmitir lo que es el amor de pareja a sus hijos? como esos hijos van a entregarse sin miedo en sus relaciones futuras?
el padre hurtado decia: dar hasta que duela.
Hay gente que escribe pasando por alto lo dificil que es tomar la desicion de separarse, sobretodo cuando hay hijos de por medio. No se olviden que la iglesia es para todos.
Ideal seria que la iglesia mas que castigar las separaciones, ayudara a tomar mejor la desicion del matrimonio, cuyo pilar fundamental a promover sea el AMOR. Por la culpa de la gente cerrada a la realidad, los jovenes cada vez se alejan mas de la iglesia y sus valores y asi comienza el cilculo vicioso de los matrimonios "para la foto" o para poder hacer listas de regalos en casas comerciales sin necesariamente tomarle el peso a la gran desicion que se toma.
por favor, habran los ojos!
De todo corazon espero que el sr. domeyko e inostroza tengan una familia cuyo pilar fundamental sea el amor que transmite la pareja... espero que sus hijos tengan la suerte de tener padres que se miren todavia a los ojos y se vea el amor que se tienen el uno al otro. si es asi, les digo que su familia es muy afortunada y les pido que recen por aquellas que no lo son y que los hijos de esas familias logren formar familias tan afortunadas como las suyas.

Posteado por:
carolina gabriela castro barrales
26/09/2009 19:21
[ N° 16 ]

Me emocioné mucho al leer esta columna. Siento que mucha gente sufre en silencio esta condición, por lo que esta actitud y una mentalidad más abierta les hace muy bien a este mundo.
Muchas gracias Padre

Posteado por:
mario ramirez
26/09/2009 20:11
[ N° 17 ]

Parece que la iglesia esta buscando plata nuevamente (será para financiar los juicios por pedofilia en Usa.)ya que cobra un porcentaje del ingreso anual a quien quiera disolver su matrimonio católico,(corríjanme si es un 1%) , por eso yo ya dejé de respetar a la iglesia como un gran porcentaje de los chilenos que nos aburrimos de sus abusos y mentiras.

Posteado por:
Juan Saavedra Reyes
26/09/2009 22:15
[ N° 18 ]

en este bicentenario pido a Dios Misericordia y que este padrecito que se dice catolico deje de poner en duda la enseñanza de la iglesia. A cada cual se le trata segun su estado, a nadie se le excluye, pero siempre segun su estado de vida

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paty avello montero
27/09/2009 00:29
[ N° 19 ]

Curita, una cosa es ser acogedor con los pecadores y otra es cambiar la doctrina de la Iglesia acomodaticiamente nivelando hacia abajo. Usted como sacerdote debe mostrarnos el camino y ayudarnos a ser santos, no ser congraciativos con el pecado. Le recomiendo más oración, vida interior y menos activismo, para que usted no se pierda del camino correcto. Habrá que rezar para tener sacerdotes lúcidos que no nos empujen al barro.

Posteado por:
Maritza Pérez Escalera
27/09/2009 10:06
[ N° 20 ]

Me resulta muy sesible este tema, fuí catequista por muchos años y me tocó ver el dolor de muchos padres que no podían comulgar el día de la Primera Comunión de sus hijos. Al mismo tiempo aprendí mucho de ellos; hay que pasar por el dolor para entender y por sobre todo CRECER. Hay que estar cerca de la gente que vive esta realidad, de otra forma, es imposible ENTENDER el mensaje de su columna.
Creo que no hace mal preguntarse cada día ¿QUE HARÍA JESUS EN MI LUGAR?

Un abrazo fraterno Padre Berríos.


Posteado por:
Juan de Dios Aguayo Vàsquez
27/09/2009 10:29
[ N° 21 ]


TEgo 43 años de compartìr mi existencia con una mujèr a la cual amo.He tenido una vida felìz con ella.Por supuesto que hemos ,reido ,sufrido ,llorado y tantas otras cosas ,las cuales construyen la fecidad.No por tenèr un matrimonio exitoso,voy a tomàr una actitud de soberbia.Uno de mis hijos llegò un dìa trite pues tenìa dificultades con su mujèr,nuestra respuesta fue clara...,luego de escucharlo y ver todos los puntos ,...Ho arreglan sus problema o se separan si son infelices.Parece que arreglaron sus diferencai ,pues ,se ven bien.Para nosotros la vida conyugàl nos ha resultado buena ,còmoda ,la razòn...estamos conscientes que la obra màs importante que puede construir un hombre y una mujèr en este paso ,por la tierra ,es lograr una familia.Bueno el tema del curita,lo felicito que nos lleve a la reflexiòn .L a vida es un privilegio.

Posteado por:
Liliana Vilches Seguel
27/09/2009 12:05
[ N° 22 ]

Pienso que usted es inconsistente y no contribuye al perfeccionamiento de sus fieles. Lástima para la Iglesia que entre los laicos se observe a veces más coherencia y autoexigencia que entre los católicos tan blanditos como usted. Que los pseudocatólicos resuelvan su conflicto, pero no pueden estar bien con Dios y con el diablo, como pretende usted. O viven su religión como corresponde o dejan de ser católicos. Y no venga a dramatizar con que sufren por ser excomulgados, algo que ellos escogieron y que no se compara con lo que es el verdadero sufrimiento de la gente que debe soportar reales situaciones terribles de enfermedad, muerte, violencia. Escriba como sacerdote sobre los verdaderos dolores de los seres humanos y no sea tan frívolo. Aléjese un poco de lo público y la farándula y practique más oración y recogimiento, para bien de todos.

Posteado por:
Manuel Rivas Espinoza
27/09/2009 16:34
[ N° 23 ]

Como laico activo en mi Iglesia, varias veces he presentado ideas a mi párroco, muchas de ellas se han traducido en proyectos y en obras. Extraña que un sacerdote que, al igual que yo, es parte de nuestra Iglesia que es pueblo de Dios y cuerpo de Cristo, aparezca dando ideas a los obispos a través de su columna de los diarios. ¿Es acaso un clérigo en la marginalidad, que no tiene interlocución ante la orden religiosa a la que pertenece?
Nunca he comprendido esta obsesión por hablar de la Iglesia en tercera persona como si fuera ella un ente ajeno. ¿Acaso el padre Felipe cuando bautiza niños los incorpora a una institución de la que él mismo no siente parte?
Es cierto que muchos en la Iglesia hemos hecho una mala catequesis sobre el acompañamiento espiritual y personal a las personas separadas y su necesaria incorporación en la vida de la Iglesia. Pero el tema no es sencillo y no se va a resolver con promesas populistas de esas tan de moda por este tiempo.
De acuerdo, padre Felipe, en que necesitamos todos ser cada vez más una Iglesia de misericordia. Partiendo por casa, como por ejemplo en el modo de entender la vida y de acoger a las personas distintas que viven los alumnos, y principales los apoderados, de algunos colegios católicos como ese donde usted celebra misa.
Demórese, padre, en lanzar ideas al debate público cuando esos asuntos tocan a personas que sufren y han sufrido. Es una alta responsabilidad que un líder de opinión como usted tiene la obligación de ponderar.

Posteado por:
Mauricio Alejandro Contreras Zapata
27/09/2009 23:29
[ N° 24 ]

Estimado Padre Felipe Berrios
No puedo dejar de alabar su postura, más viniendo de un jesuita, pero cuando digo “su postura”, me refiero al plantear públicamente un tema que la curia pontificia a vetado por siglos. Comparto su espíritu de misericordia para aquellos compatriotas que sufren un determinado castigo u opresión, la que podrías ser comparable con la que sufren algunos católicos en la situación que usted bien describe, pero caben dos reflexiones al respecto: Usted habla de “un especie de “indulto” que pueda traducirse en una “bendición especial””, es decir, no un “divorcio canónico” el que hoy por hoy es factible tras una infinidad de trámites, un largo periodo y la venia papal. Dicho de otra forma, sería como que la iglesia mirara con otros ojos a estos pobres fieles en pecado. Donde está la diferencia con lo actual? Por último… me deja pensando que este “trueque” de benevolencia obviamente tendría una incidencia en los católicos, pero en qué beneficia a todos los que no lo somos? No es muy ecuménico.

Posteado por:
Juan Inostroza Inostroza
28/09/2009 00:28
[ N° 25 ]

andres silva cruz [ N° 15 ]

En nuestro caso, no podemos decir que fuimos afortunados, porque nuestros primeros años fueron difíciles por nuestra inmadurez y nuestra tendencia a creer que nadie era capaz de ayudarnos y por no entender que Dios realmente está con nosotros siempre.

Con sacrificios, tolerancia, mucho amor, formación cristiana y desarrollo personal y familiar aprendimos a convivir, compartir, a entregarnos uno al otro, a darle espacios al otro y a entender que amarnos no significa amanecer en la mañana, sentarse a la mesa y esperar que el otro(a) nos haga sentir feliz y contento, sino que es al revés: Comenzamos a dar

Y con la ayuda de Dios y de mucha gente que nos ayudó hemos salido adelante, junto a muchos matrimonios que nos han acompañado en nuestro crecimiento.

Andrés, creo notar una ligera decepción en ti por no haber notado que tue padres eran felices, pero creo que hay un error en el concepto simple de lo que es la felicidad, que es lo que lleva al error.

La felicidad es una conclusión que se realiza al final de la vida y que nos dice si valió o no la pena vivir.

Y si ellos, tus padres, se sacrificaron or Uds. y permanecieron unidos y les entregaron estabilidad, amor, seguridad, anhelos de superación y contribuyeron a que Uds. fueran buenas personas y ciudadanos, mas que decepcionado, debes estar agradecido, porque a pesar de las dificultades, fueron capaces de entregarte los beneficios de vivir en una familia, que son innumerables e impagables.

Creo, incluso, que si es verdad que ellos tenían dificultades, mayor debe ser tu satisfacción, porque ello habla de un sacrificio personal de ambos mucho mayor aún, solo por darte lo que ellos creían era lo mejor para tí.

Asi, es probable que la vida de tus padres fue sacrificada, trabajada, y difícil, al continuar luchando por sus principios y por tu estabilidad por sobre la propia. Por ello, pienso que al momento de las cuentas finales, ellos se deben sentir satisfechos de haber vivido una vida que valió la pena vivir, por lo que deben sentirse felices.

Posteado por:
Juan Pablo Castillo Astaburuaga
28/09/2009 09:57
[ N° 26 ]

Independiente de donde venga la iniciativa, pienso que es absolutamente necesario que la Iglesia, como Madre, acoja a quienes han sufrido el dolor de una separacion matrimonial.
Solo recordemos la parábola del Hijo Pródigo, en la cual se nos relata como el Padre acogió a su hijo arrepentido (actitud fundamental) y que no solo lo acogió sino que hizo una gran celebración con motivo de su regreso.
La actitud de todas las personas que critican la columna en comento, es la misma que la del hermano mayor que le reclama al Padre por su actitud misericordiosa.

Posteado por:
paty avello montero
28/09/2009 13:55
[ N° 27 ]

Juan Pablo#26, la Iglesia siempre ha acogido a quienes se separan por debilidad o violencia. Incluso a los que pecaron y se arrepienten como el hijo pródigo volviendo al redil. Pero la Iglesia no debe chacotear con los sacramentos, entregándolos sólo porque alguna gente lo pide. Se desvirtuaría el sacramento del matrimonio que es para toda la vida y eso lo saben o deberían saber quienes se casan por la Iglesia sin que los obliguen. Perdería su sentido el sacramento, es absurdo. En este tema no puede haber perdonazos o indultos que tienen otro fin y significado para el funcionamiento de la sociedad

Posteado por:
juan josé meiss jilbert
30/09/2009 11:23
[ N° 28 ]

Padre Felipe lo encuentro tan, pero tan ingenuo. Con su discurso de buena voluntad, de misericordia, de clemencia, etc. etc. Bueno si usted es cura entiendo su postura. Pero, que le quede claro, una cosa es la teoría, las palabras y otra muy distinta las acciones, lo concreto. Yo personalmente estoy defraudado de los curas y de la iglesia. A esta institución se le ha olvidado el ser humano como tal y ustedes han tratado ya más de 2000 años de "salvarlo" ¿De qué? me pregunto.

Posteado por:
Jorge Benavides Mas
05/10/2009 15:09
[ N° 29 ]

Lo que dice la iglesia, lo que dice el Papa es una cosa, lo que dicen y piensan y hacen muchos curas es otra.

Parece que Ud siempre habla de lo que otros dicen,

¿¿ cuando va a poner una ponencia suya en el tapete y no colgarse de todo lo que esté en boga para estar siempre en el centro de la mesa??

Posteado por:
Juan Andrés Zenteno C.
10/10/2009 23:23
[ N° 30 ]

1º: El Padre Berrios es un sacerdote. Osea, los que se afirman en lo que él dice para criticar a la Iglesia están un poquito equivocados. Porque el es parte de la Iglesia.
2º: El Padre Berrios, como sacerdote, bien sabe que puede administrar el perdón a través del sacramento de la confesión. Y que el perdón de Dios vale mucho más que cualquier indulto o ''perdón social'' que se pueda hacer. Lo que sucede en el confesionario supera totalmente cualquier perdonazo bajo cualquier circunstancia, fecha importante, o situación particular, porque borra la culpa y, ante Dios, ya se es inocente.
3º: El sacramento de la confesión exige (obvio) arrepentimiento, lo que incluye firme decisión de dejar el pecado. También un indulto exige que quien vaya a recibir un indulto se arrepienta de sus delitos y tenga propósitos de cambiar. Lo que el Padre propone, sería una bendición a una situación que la Iglesia considera una situación de pecado. Es algo así como que un sacerdote bendijera la pistola con que un NECESITADO MATERIALMENTE asalte para tener que comer.
Gracias.

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