Ascanio Cavallo
Sábado 10 de Octubre de 2009
Bellamy

Ascanio Cavallo.jpg

Hace ya tiempo que la crítica le dio la espalda a Claude Chabrol. ¿O fue él quien le dio la espalda a la crítica? No es que le falten homenajes: quizás le sobran, y a los 79 años ya entró en la competencia de los cineastas veteranos más activos y productivos (aunque el portugués Manoel de Oliveira todavía le lleva mucha ventaja con sus prodigiosos 100 años). Dos enfoques antagónicos se han enfrentado siempre en relación con los artistas viejos: o se acercan a una sabiduría refinada por la experiencia, o avanzan hacia la esclerosis y la decadencia por ausencia de fuerza.

Y antes de decidir sobre eso, ¿filman los directores viejos historias sobre gente vieja? Algunos sí. Hawks, Bergman, Kurosawa, Eastwood, han sido grandes ejemplos. Pero también están los que, aun en sus años provectos, siguieron fascinados por el vigor joven, como Hitchcock, Fuller, Antonioni o Lang.

El protagonista de esta película, el inspector Paul Bellamy (Gérard Depardieu), está aún lejos de ser un anciano, pero es un hombre prematuramente envejecido, cansado, sin ganas de moverse ni viajar, con sobrepeso y dificultades respiratorias, que ama a su esposa, pero al que cuesta imaginar en una escena de pasión. Como protagonista, es el más viejo que haya tenido Chabrol, a años luz de su energético y cincuentón Inspector Lavardin.

Aun así, no parece haber perdido la curiosidad, y por ello se envuelve en el no tan oscuro caso de un ejecutivo que ha tratado de engañar al seguro suplantando su propia muerte. Al revés de la inepta policía local, Bellamy no tarda en desentrañar las motivaciones del crimen y la red de personas ocultas, una red densa y pequeña como lo son siempre las de las intrigas provinciales y burguesas de Chabrol.
En cuanto entra en escena el hermanastro menor de Bellamy, Jacques (Clovis Cornillac) se empiezan a divisar las razones de su pasividad policíaca, de su extraña decisión de no denunciar a los involucrados: no es sólo que esté de vacaciones en su casa de Nimes, no es sólo que no quiera interferir con la investigación local, no es sólo la curiosidad. Hay algo más. Mientras ayuda a un pobre diablo metido en el crimen de otro pobre diablo se hace cada vez más cruda su indiferencia hacia el pobre diablo más cercano, su propio hermano, y el comportamiento de Bellamy, e incluso su apariencia, adquieren una explicación inesperada, casi de vértigo, que conduce a otra historia, mucho más sórdida, silenciosa y profunda.

Para volver al comienzo: un cineasta viejo puede ñoñear, qué duda cabe. Pero cuando se trata de alguien que ha estado explorando los mismos temas por 50 años, hay buenas razones para pensar que si su estilo no es el mismo de antes, es porque ha sido purgado de cuanto le pareció lastroso en todo ese largo recorrido.

En otras palabras, porque se esfuerza cada vez más en lo esencial.

Dirección: Claude Chabrol. Con: Gérard Depardieu, Marie Bunel, Clovis Cornillac, Jacques Comblin, Vahina Giocante. duración: 110 minutos.

1 Comentarios publicados
Posteado por:
Georges Farias Rosas
11/10/2009 18:54
[ N° 1 ]

He visto Bellamy y su comentario lo eh leido con gran agrado.
Desde Caen
http://117avenuede paris.blogspot.com

Email Contraseña

Archivo

      Noviembre 2009     
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30          

Los más comentados

Extranjero en su país

582 comentarios

Un acto cívico

471 comentarios

El celibato, una pasión

249 comentarios

Un siniestro prejuicio cultural

239 comentarios

Quantum of solace

186 comentarios

Darwin vio lo que no queremos ver

150 comentarios

Felicidad a la orden: ¿Crisis?

122 comentarios

Los más recientes

Bellamy

1 comentarios

Jugar y comer

0 comentarios

Historia mundial de los desastres

0 comentarios

El debate del pellejo

0 comentarios

Sintonía fina en extinción

1 comentarios

Intimidad

4 comentarios

Los pájaros

30 comentarios