Felipe Berríos
Sábado 17 de Octubre de 2009
La vejez


Felipe Berrios.jpg

Por Felipe Berrios s.j

La vejez es como un barco que se va alejando lentamente del muelle en el cual anclamos el día de nacer. Cuando nuestro nave parece estar ya cansada de ser mecida por los vaivenes de la vida, cuando sus bodegas están repletas de recuerdos y experiencias y no hay lugar para otras nuevas, y cuando aquellos barcos que nos eran familiares –pues juntos llegamos y juntos viajamos por la vida– ahora están ausentes, entonces, por momentos, presentimos que ya está cerca la hora de nuestra propia partida.

Gran parte de quienes crecieron con nosotros y construyeron nuestro mundo ya no están; de ellos sólo queda su estela. Conocemos a más difuntos que a vivientes, y nos es más familiar el mundo de los muertos que el de los vivos. Entonces, sin desearlo, será tal vez la fuerza corporal o la memoria la que comience de a poco a soltarnos las amarras que aún nos mantienen atados a la vida. Lentamente iremos perdiendo facultades y autonomía y comenzaremos a depender de otros, como cuando recién llegamos a la vida. El tiempo ya no será lineal, olvidaremos los nombres, confundiremos las fechas y esto nos producirá tal inseguridad que nos sentiremos más protegidos en nuestro silencio interior. Pareciera que cada día que pasa deja huellas en el cuerpo, equivalentes como a un año de existencia. Y pareciera que es tanto el pasado que ya no cabe, y va ocupando el lugar del presente y así no le va quedando espacio al futuro.

Imperceptiblemente nos vamos apartando de la orilla de la vida. Ya el mundo nos va pareciendo ajeno y cada vez son menos las amarras que nos vinculan a él. Los que vimos nacer y dependían de nosotros, de pronto, casi sin darnos cuenta, son los que ahora manejan el mundo de una manera vertiginosa, y pareciera que hasta el lenguaje que usan es nuevo. También son ellos los que controlan nuestra propia existencia y deciden por nosotros. De ser los protagonistas de la vida, pasamos a ser los espectadores, y cada día aparecen nuevos nombres de familiares y amigos en la página del obituario.

Nos miramos al espejo y notamos que nuestros ojos ya no tienen el brillo de antes, el rostro está surcado y el cuerpo ajado, y lo único que tal vez ha rejuvenecido es nuestra alma, nuestra capacidad de comprender la debilidad humana y nuestra humildad para inclinarnos ante lo trascendente.

Cómo poder explicarle a la juventud, arrogante de vitalidad, que la vida es un chispazo y que ellos, antes de que se lo imaginen, experimentarán lo mismo que ahora nos sucede a nosotros.

Sin embargo, apreciamos más que nunca vivir; dejar de existir ya no nos preocupa como antes. Puede que nos asuste el momento mismo de la muerte, de su siempre inoportuna llegada y de la forma avasalladora en que se adueña de todo. Pero la sabiduría de la vejez enseña que el morir no es un drama, es un encuentro. Así, muriendo, paradójicamente, les enseñaremos a vivir a nuestros seres queridos

Y llegado aquel momento haremos nuestros los versos de Neruda: “Es la hora de partir, la dura y fría hora que la noche sujeta a todo horario. El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa. Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros. Abandonado como los muelles en el alba. Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos. Ah más allá de todo. Ah más allá de todo. Es la hora de partir. ¡Oh abandonado!”

43 Comentarios publicados
Posteado por:
Agustin Maldonado
17/10/2009 10:33
[ N° 1 ]

Es un buen relato para reflexionar. Se agradece el esfuerzo.

En la cultura oriental se hace muchísimo hincapié a la comprensión de que "no somos este cuerpo, somos seres espirituales". Independiente a cual sea tu concepción de Dios y de los caminos que ocupes para llegar o escapar de Él, eres un alma (tu Yo real no el ego), una diminuta partícula divina que viaja en la rueda eterna de ciclos de nacimientos y muertes hasta que alcances la iluminación (la liberación de las garras de maya,la ilusión), y por ende rompes esa rueda.

Luego, la muerte debemos aceptarla como otra de las bendiciones que la vida nos trae. Hay que ir a su encuentro con los brazos abiertos, sonriente, en paz.

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Sergio Guerra Guerra
17/10/2009 10:50
[ N° 2 ]

Me parecen acertadas estas reflexiones, porque hemos advertido muchos hombres y mujeres que viven esas circunstancias tan bien descritas, pero Don Felipe no ha dejado espacio para los que, estando en el tiempo y el espacio al cual se refiere, aún no hemos abatido nuestras banderas y pensamos en proyecciones futuras, con el espíritu pletórico de la energía del saber y la experiencia,para aplicarla en el ámbito que la sociedad nos lo permite. La sabiduría - o conocimiento claro más modestamente - preferimos emplearla en crear, fomentar, construir, hacer un camino, con más destreza y propiedad que antes, en lugar de reservarla para aceptar el último designio de la naturaleza, que quiéralo o no, de cualquier modo va a llegar y ya lo hemos asumido.

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Ana Victoria Molina Betancor
17/10/2009 11:18
[ N° 3 ]

También conozco a personas mayores que se acercan al final de esta vida terrena con plena confianza de que la muerte que se acerca no es más que un paso, abrir una puerta, hacia otra vida más plena, más dichosa, y que no la asocian con oscuridad, ni con frío, ni con soledad, sino todo lo contrario; con luz, con calor humano y divino, y se sienten rodeadas del cariño que les dan muchas personas a quienes ellas han dado cariño durante su vida.

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Claudio Guzman Merino
17/10/2009 12:15
[ N° 4 ]

Señor Berrios:

Las mayores "cargas" para la sociedad actual, tan preocupada del éxito material, son los niños y los ancianos.

Cordialmente

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lisandro contreras radic
17/10/2009 12:34
[ N° 5 ]

Sr. Berríos: Ud es o no, sacerdote católico?. En su larga perorata sobre la cercanía de la vejez, en ningún momento habla de la preparación católica para enfrentar la muerte y salvar el alma. ¿somos o no somos, Sr Berríos?

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Claudio Guzman Merino
17/10/2009 12:42
[ N° 6 ]

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lisandro contreras radic
17/10/2009 12:34
[ N° 5 ]

Pero señor Contreras, déjenos vivir un poquito nuestra ancianidad antes de pensar en morirnos...

Cordialmente

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ricardo misito castaño
17/10/2009 12:50
[ N° 7 ]

Que diferente hubiese sido para la raza humana, si viniésemos con un sello en que dijese exactamente día y hora de la partida, ¿haríamos una fiesta? ¿nos largaríamos a llorar abrazados a nuestros seres queridos? ¿Prepararíamos el barco del que hace referencia el Padre Berríos, para internarnos en el mar?

Los que creen que existe otro mundo más allá de la muerte, partirán felices, y todos sus parientes, que quedan en el muelle, agitarán blancos pañuelos…¿entonces porque lloran el los velorios? ¿porqué tardan años, ( o a veces nunca) cicatrizan las heridas de la partida?

Los que no creen, que existe el más allá, lloran a sus ausentes, y no les resulta tan fácil soltar amarras. Porque lo que dejan acá, saben que nunca más lo volverán a encontrar.

Existe la otra dimensión, donde uno puede despegarse de todo, solo cuando logra ver que las cosas por las que sufrió, tomaron su curso normal…entonces desaparecen para siempre.
Las famosas “almas en pena”, no encuentran la salida, y siguen deambulando por los pasillos. Existen registros de personas, de audio e imagen, que demuestran que SI ocurre.

Nadie aún ha logrado captar una fotografía del Cielo… nadie, solo los que se aferran a una fe heredada e inculcada por sus padres desde la cuna, son capaces de vislumbrar un futuro mejor…bien por ellos.

Hasta niños de otras culturas y religiones, se inmolan pensando que les espera una vida eterna en el más allá… y aún así, nos produce un dolor inmenso, ver a esos niñitos en el Discovery Channel hablar con total desplante, que no dudarían en quitarse la vida en nombre de Alá…mal por ellos.

Quisiera creer que así es, entonces ya hubiese soltado amarras hace años, y no me hubiera anclado a éste muelle tormentoso, tratando de salvar a mis hijos de la carroña humana, que tarde o temprano los devorará, como lo hace con todos.

Me quedo con el “Barquito de Papel” de Serrat.

Barquito de papel
SIN NOMBRE, SIN PATRON, Y SIN BANDERA
navegando sin timón,
donde la corriente quiera.

¿se acuerdan?... o me estaré volviendo viejo.

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Guillermo Calderón Núñez
17/10/2009 13:18
[ N° 8 ]

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lisandro contreras radic
17/10/2009 12:34
[ N° 5

Nos preparamos toda la vida para la muerte, somos para la muerte, el resultado final depende del partido entero, a veces se ganan partidos en los descuentos, pero no es lo habitual.
San Ignacio de Loyola nos orienta:
El hombre es criado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor y, mediante esto, salvar su ánima; y las otras cosas sobre la haz de la tierra son criadas para el hombre, y para que le ayuden en la prosecución del fin para que es criado. De donde se sigue, que el hombre tanto ha de usar dellas, quanto le ayudan para su fin, y tanto debe quitarse dellas, quanto para ello le impiden. Por lo qual es menester hacernos indiferentes a todas las cosas criadas, en todo lo que es concedido a la libertad de nuestro libre albedrío, y no le está prohibido; en tal manera, que no queramos de nuestra parte más salud que enfermedad, riqueza que pobreza, honor que deshonor, vida larga que corta, y por consiguiente en todo lo demás; solamente deseando y eligiendo lo que más nos conduce para el fin que somos criados.

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Bernardo N. R.
17/10/2009 13:31
[ N° 9 ]

mmmm...si hay algo que hemos perdido como sociedad occidental es el valor de la vejez, algo que me llama mucho la atencion en las culturas orientales es el valor y el aprecio que tienen "las canas" (sabiduria) en la sociedad. Me llama mucho la atención que tanto se ha chacreado la palabra "Progresismo", pero que para este progreso no tomamos en cuenta esa sabiduria que solo tiene nuestros mayores, incluso pensando retrogradamente sobre ellos, sin saber que han vivdo mucho mas de lo que nosotros mismo creemos (parece que me desvie del tema pero bueno) una reflexion. Saludos.

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Victor Dawabe Salomé
17/10/2009 13:41
[ N° 10 ]

R.P. Berríos:
Le agradezco su comentario sobre este tema ya que nos hace aterrizar y ponernos de cara a lo único que tenemos garantizado: la muerte y el ingreso a la dimensión eterna.
Para mi gusto personal, me permito agregar a su reflexión los siguientes versos de Santa Teresa de Jesús ( de Avila ) que sí conoció a Jesucristo y me dan más esperanza que los versos de Neruda:
" Vivo sin vivir en mí
y tan alta vida espero
que muero porque no muero"

Que el Señor lo bendiga.

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Arturo Sánchez
17/10/2009 13:44
[ N° 11 ]

Tan bien que iba,pero tenía que rematarla con Neftalí...

Ahí se "murio" la columna...

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Guillermo Viveros T.
17/10/2009 13:49
[ N° 12 ]

Todos quieren vivir muchos años, pero nadie quiere llegar a viejo....

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Alvaro Enrique Covarrubias Lara
17/10/2009 13:59
[ N° 13 ]

La juventud, vejez, alegrias y dolores son todos parte de la vida y (aunque el autor curiosamente no lo mencione) son regalos de Dios.

Se equivoca el autor al mencionar al romantico, pesimista, depresivo y delirante Neruda. La vejez es, en realidad, la mejor etapa de nuestras vidas.

En que vemos como el tiempo carcome el cuerpo pero en donde la razon, la experiencia, la serenidad y prudencia se sobreponen a la carne, las hormonas y lo impulsivo. Es cuando la sabiduria nos embriaga y cuando ya no tenemos excusa posible para renegar de Dios.

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andres zuñiga romero
17/10/2009 14:04
[ N° 14 ]

Cuanta verdad tienen las palabras del Padre Felipe Berrios.
Resulta una paradoja que a pesar de que a aumentado el promedio de vida de las personas los adultos mayores pasaron a ser desechables y discriminados, el abandono es tranversal a toda la sociedad en su conjunto.

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Ricardo Peña y Lillo Valenzuela
17/10/2009 14:15
[ N° 15 ]

Me complace leer las columnas de don Felipe Berríos. Demuestran que cada persona puede pensar, sin necesidad de recitar los registros y palabras de un pensamiento inspirador establecido.

¡Qué pobre me parece la actitud de quien se resiste a reconocer el valor de un pensamiento si no encuentra rastros de la marca registrada que dice suscribir! Actitud militante que cree que para seguir la senda predicada del amor a los demás, se requiere ponerse uniforme, empuñar un arma y azotar a quienes no desfilen declamándose seguidores y amadores del prójimo. No perciben que así se genera exactamente lo contrario.

Prefiero seguir la invitación a reflexionar el camino propio que viene, que hace don Claudio Guzman Merino (en Nº 6).

Prefiero el barquito de papel sin nombre, patrón, ni bandera, que señala don Ricardo Misito (7), viajará donde las corrientes lo lleven, así se diga o no que “irá donde Dios quiera”.

Prefiero pensar, sin mirar etiquetas, sin nombre, patrón ni bandera.

O la realidad ha de dialogar así:
- ¡Qué bien luces hermosa!
- ¿Si?... Es que mira la marca de mis jeans…
- Me refería a tu mirada…
- Es que mira la calidad de mis sombras…
- Me refiero a tus ojos…
- ¿Te gusta el nuevo color de mis lentes de contacto?
- ¡No!... ¡Tú!
- ¿Yo...? ¿Quién soy…? ¿Yo o mis circunstancias? ¿No serás un interesado?...

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Juan Walter Leonardo Matus Collao
17/10/2009 15:03
[ N° 16 ]

Sr. Berrios, una vez Anthony Giddens escribió "...un ser humano es un agente intencional cuyas actividades obedecen a razones y que es capaz, si se le pregunta, de abundar discursivamente sobre esas razones, lo que incluye mentir acerca de ellas..". Por lo tanto ser joven, lograr llegar a la vejez es un sueño, la muerte es la realidad.
Saludos cordiales

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david morales troncoso
17/10/2009 15:29
[ N° 17 ]

Se agradece una reflexión profunda como ésta. La verdad brilla cuando aparece en la palabra, como un acontecimiento que alumbra un lugar del ser.
La muerte es el misterio mas grande.
Saludos cordiales

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Juan Walter Leonardo Matus Collao
17/10/2009 15:40
[ N° 18 ]

Finalmente, es un honor poder llegar a la vejez, pero signamente. Hoy en nuestra sociedad eso es una utopía.

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Juan Francisco Larrain Hurtado
17/10/2009 15:41
[ N° 19 ]

Estimado padre: gracias por sus comentarios. Pero el ancla se lanza al final del camino, y no podra ser desanclada ya que sobreviene una eternidad. Lo recorrido ya no podra ser cambiado.Al menos a mi gusto, ojala pudiera yo vivir muchos años, para poder dedicarme con mas tiempo a mi preparacion para mi arribo al puerto final, habiendo quedado atras la fogocidad de los años mozos y las preocupaciones y quehaceres que muchas veces nos desviaban del rumbo a seguir. Por eso, gracias Dios mío por cada instante de vida que me das, para poder rectificarme y asi con mi ejemplo enseñar a la nueva generacion.

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alvaro eduardo molina saez
17/10/2009 15:47
[ N° 20 ]

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lisandro contreras radic
17/10/2009 12:34
[ N° 5 ]

No le parece demasiado odio,
usted es o no catolico?

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Jose Manuel Guzman Nuñez
17/10/2009 16:16
[ N° 21 ]

LA vejez es mas triste cuando acudimos a los consultorios de salud y los huesos estan cansado y cuesta mantenerce enpies y el fisico esta deteriorado por paso de los años y tienes que soportar el mal trato de los funcionarios de la salud y resultdo no hay hora despues de larga espera y tienes que soportar la indiferencia de los funcinarios mal educados resultado final esperar la muerte sin derecho a reclamo solo queda esperar la muerte Es hora de partir sin derecho a pataleo la filosofia de la muerte que ocupan los posteadores para los viejos es muy bonita cuando estamos jovenes

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PATRICIO ENRIQUE PANTOJA TAPIA
17/10/2009 16:29
[ N° 22 ]

Por fin...algo alejado de la coyuntura, populismo y aprovechamiento político!!!!
Excelente artículo y muy bien dirigido la la "soberbia juventud" de hoy.

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Jose Manuel Guzman Nuñez
17/10/2009 16:51
[ N° 23 ]

Solos los ricos pueden tener una vejez digna los pobres solo puden esperar una vejez muchas veces de avandono de una sociedad materialista avasalladora que todo esta lejos de los pobres los consultorios de salud son atendidos por funcionarios mal pagados indolentes donde los viejos despues de hacer largas horas de espera escuchas un rotundo no ahi hora yo difiero de los filosofos que citan a neruda y otros poetas sobre la vejes para los chilenos la muerte es una solucion para el gobierno y los familiares el problema se agrava cuando y como lo sepultamos vaya problema nooo

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Francisco Antonio Bustos Ubeda
17/10/2009 19:28
[ N° 24 ]

VEJEZ DIGNA
Todo lo que señala el padre Berrios en esta reflexión no deja de tener asidero y es lo que le ocurre a cada persona cuando llega a esta etapa de la vida, quizás lo mas difícil es enfrentarla con dignidad, sin menoscabo de los valores espirituales que cada uno posee.
Viendo un programa de televisión hace unos días atrás Felipe Camiruaga (pletórico de vitalidad)le preguntaba a al decano de la televisión Sergio Livingstone que planes tenia para el futuro y don Sergio lo miró fijamente mientras se le humedecían sus ojos y le respondió, no Felipe, yo solo vivo el presente y lo que ocurra mañana , solo Dios Sabe ,y en esta etapa de la vida doy gracias a Dios por todo lo positivo que ha tenido mi vida. Y en esa simple respuesta estaba contenida toda la sabiduría y dignidad de un hombre viejo-
Trato de no leer los obituarios, porque me entristecen ,pero me solazo sobremanera de ver como mis contemporáneos, viven su vejez como ejemplos de vida ,fortaleciéndola con hechos positivos, que me llenan de valor y optimismo (como el de Alejandro, mi compañero de curso del liceo San José)) y entonces me viene a la mente esa sagrada sentencia “Cuando esto corruptible se vista de incorruptible, y esto mortal, de inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito “La muerte ha sido absorbida por la victoria ¿Donde esta ,muerte ,tu victoria ? ¿Dónde muerte, tu aguijón?….. Manteneos firmes, inconmovibles, sobreabundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestra fatiga no es vana en el Señor Cor. 15 54 58
Cordialmente FABU

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Carlos Gomez Droguett
17/10/2009 19:34
[ N° 25 ]

Curioso. Un sacerdote católico hablando de la vejez y cercanía de la muerte sin mencionar nunca a Dios. Sólo se queda con Neruda, gran poeta, pero no Dios.

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sebastián duque rodríguez
17/10/2009 20:16
[ N° 26 ]

Buen comentario, nos sacude de lo habitual. En términos personales no se donde va el barco, si existe un muelle o no, pero de lo que si estoy seguro, es que es más importante la automotivación por vivir, amar, dormir, reir, etc.
La religión no resuelve los problemas existenciales del hombre, pero hay hombres que si resuelven los problemas existenciales de la religión. Gracias Felipe Berrios.

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Francisco Javier Cavada Villarroel
17/10/2009 21:30
[ N° 27 ]

Padre:

Los jóvenes siempre verán la vida como eterna, porque no se considera la muerte como una posibilidad. No tenemos claro ni el problema de la convivencia, menos vamos a contemplar morir.

El video del bebé que cayó en los rieles del tren, y se salvó milagrosamente, es una muestra de cómo no tenemos la vida asegurada. Esto, es un llamado a la reflexión sobre nuestra vida.

Lo que más nos debe importar es reencontrarnos con nosotros mismos, buscar a Dios, e intentar ser felices en todo ámbito de nuestras vidas.

Saludos Padre, que tenga una buena semana.

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Guido Serey Rubilar
17/10/2009 23:17
[ N° 28 ]

es necesario compreder que de lo único que uno esta seguro es que se va a morir., independiente de su religión, si es a mayor edad y con una visión de camino recorrido., es excelente la reflexión., y no como una cultura de la muerte., ignorandola o magnificandola

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Alicia Carina
18/10/2009 00:02
[ N° 29 ]

Alicia Carina
RP Berrios:
Sincero y desesperanzado relato del final que nos espera a todos en este mundo terrenal. Extraño, sí, en Ud. algún comentario de la hermosa morada que Cristo nos tiene preparada,para cuando dejemos esta tierra, a los que seguimos sus enseñanzas, a los que hemos puesto la otra mejilla y ayudado al necesitado, cuán buen samaritano, viendo a Jesús en él. Creo que sin la certeza de que nos espera una vida mejor que ésta, en otro plano(por supuesto),
nuestro agitado paso por este mundo no tendría incentivo alguno para muchos que viven una vida más cargada hacia el sufrimiento.
Al final de su relato le faltó la esperanza del creyente, de que la muerte es sólo un paso. ¡¡Qué el Misterio de la Resurrección de Jesús, nos promete la Vida Eterna!!

Posteado por:
Alicia Carina
18/10/2009 00:27
[ N° 30 ]

Alicia Carina

En resumen, bueno el artículo, si viniera de un laico. Pero, como sacerdote, no habla nada de la Vida Eterna.
Y para terminar, cita a nuestro Premio Nobel, de naturaleza atea.
¿Por qué no citó algún pasaje de la Biblia, para que no nos quedara esa sensación vacía y fría, luego de leer su artículo?

Posteado por:
Ana de la Mercedes Magnère Castillo
18/10/2009 09:40
[ N° 31 ]

Jesús llora cuando le avisan que Lázaro ha muerto. Siempre la partida de un ser querido nos duele querámoslo o no, porque hay lazos de parentesco o amistad, hay afectos que al ser compartidos han hecho de la vida un lugar más agradable y mejor. Es humano reflexionar sobre el tema.

Posteado por:
Guillermo Réne Águila Tobar
18/10/2009 11:49
[ N° 32 ]

SR.JOSE MANUEL GUZMAN NUÑEZ (21 Y 23)

Estoy totalmente de acuerdo con lo que
usted plantea, soy uno de los millones de viejos que tenemos que soportar lo que usted tan bien describe en los consultorios y hospitales publicos.

Lo que hacen los demas posteadores es una verdadera masturbación mental, citando personajes y frases archi conocidas, ya sea alabando al Sr. Berrios o insultandolo gratuitamente sin conocer la realidad que viven los VIEJOS EN NUESTRO PAÍS.

Saludos.

Posteado por:
ricardo misito castaño
18/10/2009 14:34
[ N° 33 ]

Alicia Carina (30)

Su comentario no me pareció correcto, por decir lo menos. Le aconsejo que como buena Cristiana, tome la Biblia y lea en silencio algunos de sus pasajes, así por lo menos su odiosidad hacia el Padre Berríos, y a Neruda no le dejen esa sensación de vacío y frío, a la que hace referencia.

Tenga usted una Vida Eterna….pero para eso, primero hay que tener méritos acá en la Tierra,y creo honestamente, que usted todavía está en deuda consigomisma.

“¡Perdónalos, no saben lo que piensan!”...y cuando piensan… injurian. Todo lo contrario a tus enseñanzas.

Posteado por:
ricardo misito castaño
18/10/2009 15:48
[ N° 34 ]

Alicia Carina (30)

Acabo de leer mi post publicado, y salió con el número 33 (La Edad de Cristo) como comúnmente se reconoce a ese número.
A lo mejor yo no lo escribí, pudo ser que El, a través de mi, hizo usó de mi computador para dejarle un mensaje…quién sabe … todo puede ser.

Posteado por:
José K Ureta
18/10/2009 18:28
[ N° 35 ]


Linda imagen, hermosa metáfora ... que, sin embargo, nos deja en la desesperanza, en una terrible sensación de abandono y desconsuelo “entre frías estrellas y negros pájaros”. Poesía pura. ¿Pero es esto todo lo que nos aguarda en la vejez? un bello crepúsculo seguido del frío de la muerte, “abandonado como los muelles en el alba”. ¿Es así como nos inclinamos ante lo trascendente? ¡es así cómo rejuvenece nuestra alma!

Que fácil es dejarse llevar por las palabras, por el sentir poético, como barcos a la deriva mecidos por las olas y un suave viento... sueltas ya las amarras.

Perdón ¿cuáles amarras? ¿las de la vida? ¿las de la fe? ¿las del amor a Dios? ... ¿cuál es esta sabiduría que nos enseña sobre la vejez y el morir? ¿la de Neruda o viene ésta de Proverbios o el Eclesiastés? ¿es acaso todo igual, todo lo mismo?

Qué lindo, qué bello, qué hermoso suena todo: un verdadero tratado de cristianismo y poesía. Porque me imagino que al ser Ud. sacerdote, es la verdad cristiana la que tiene en mente. ¡Vengan los aplausos! “El morir no es un drama, es un encuentro” es “la sombra trémula que se retuerce en mis manos”, agrega Ud., buscando una vez más eco en el verso nerudiano.

No dudo de sus buenas intenciones pero, más allá de la tribuna que ocupa hoy, da la sensación de que Ud. confunde lo estético con lo espiritual, el púlpito con el escenario. Al menos, en aras a la coherencia, podría Ud. brindarnos una exégesis sobre esa “sombra trémula que se retuerce en [sus] manos”.

Posteado por:
Luis Enrique Ogas Sánchez
18/10/2009 19:18
[ N° 36 ]

Padre,en su comentario, la metáfora del barco, deja al AM, sin protagonismo en el devenir de su propia existencia. No puedo menos que expresar mi desacuerdo con dicho enfoque. Todas las etapas del ciclo de vida son igualmente importantes y debemos vivirlas con alegría, intensidad, creatividad. Tenemos que ser capaces de reinventarnos, cuando el proyecto de vida se agota en el síndrome de nido vacío, tenemos que elaborar un nuevo proyecto, dónde se ubique, en primer lugar hacernos cargos de nuestra propia salud, insertarnos en un mundo que cambia vertiginosamente, aprender a usar las nuevas tecnologías, tratar de ser compresivos y tolerantes con los que son diferentes, empezando con la juventud, sus gustos y sus modas, con las minorías diferentes. Tenemos que aprender aceptar nuestras difunciones, nuestra impermanencia y por lo tanto también el término del ciclo y la aceptación de la muerte como algo natural. Finalmente al hacernos cargo de nuestra propia salud, debemos practicar las intervenciones necesarias para que las disfunciones sean lo más lejanas posibles y sus consecuencias lo menos patológicas.

Posteado por:
Edith Tello
19/10/2009 10:47
[ N° 37 ]

Me llegó mucho su artículo, siempre o la mayoría del tiempo, cuando tomo una decisión importante estoy pensando en mi vejez, falta mucho para eso pero con todo lo que he visto a mi alrededor, siento que debo preocuparme por lo que viene más que por lo que me está pasando o lo que estoy viviendo en el presente. Cómo dice usted, al final del camino uno se vuelve espectadora de su propia vida, qué es lo que van hacer con uno, donde vamos a vivir, quién se va hacer cargo de nosotros, etc. Los abuelos son los menos queridos de todos los tramos de la edad y cuando se es pobre y enfermo peor, por eso trabajo hoy para asegurar mi futuro, no ser una carga para nadie, todo lo contrario, dejar a mi hija en excelentes condiciones para que enfrente su vida, etc. Pero desgraciadamente nuestros abuelos e incluso nuestros padres no pensaron en eso en su juventud y ahí están quejandose por lo que no hicieron y mirando para todos lados esperando.
Es importante siempre mirar para adelante y sobretodo preocuparse del mañana para tener una vejez tranquila e idealmente entretenida.

Buena reflexión.

Posteado por:
Leonardo Godoy Echeverría
19/10/2009 17:22
[ N° 38 ]

Buen artículo Padre, bastante universal, en ningún caso dogmatizado, de amplio espectro diría yo. Como escrito por un paisano cualquiera con dos dedos de frente y un acerbo cultural adecuado. Nadie pensaría que proviene de un sacerdote, a la vez religioso con votos de pobreza castidad y obediencia.

Así son algunos Jesuitas y aunque mi opinión poco valga en este mar de sabiduría eso se aprecia, ya que revela una tolerancia poco común dentro de la I.Católica.

El morir no es un drama, es tan natural como la vida. Lo común es que la vida sea el drama para muchos, creyentes y no creyentes, practicantes y no practicantes. Sobre todo amargo y más amargo es cuando aparecen los administradores de la vida asustándonos con lo que hay detrás de la muerte.

Sin lugar a dudas la Iglesia diseminó estructuralmente ( en su esencia es una organización humana con vocación divina) también la cultura, para predicar hay que tener medios, infraestructura dinero, no obstante en su diseminar sembró hijos de Dios e hijos diseminados aún no procreados por ellos que fueron a la postre sus seudos renegados del rebaño al no contar con su bautismo y bendición. Quién grandes empresas emprende se ve atacado por sus demonios y defectos.

Posteado por:
Leonardo Godoy Echeverría
19/10/2009 17:22
[ N° 39 ]

II

¡Eso pareciera todo! Algunos, muchos, somos los excluidos de esa Iglesia pero aún bienamados por Dios por un error de su iglesia puesto que se les ordenó sembrar a Cristo y no a una cultura de comportamiento y muerte estructurada, férrea, excluyente, a veces excomulgadora.

El inculto inestructurado, díscolo por falta de conocimiento o crítica llega a Dios también ; pues los mandamientos son leyes naturales sin necesidad de catequesis, diezmos y primicias a quienes predican las puertas del cielo las cuales siempre han estado y estarán abiertas por Dios y su Hijo Jesús, quién hombre o Dios es un buen guía a Dios.
Todo es política en la humanidad, regocijaos en quienes actúan bien con su ejemplo, en vuestros padres y en vuestras almas nobles que contemplando la naturaleza han llegado a Él sin principios tan inflexibles, semejantes a los políticos partidistas, ni leyes divinas promulgadas por las jerarquías de poder.


Posteado por:
maria del Pilar clemente briones
20/10/2009 14:06
[ N° 40 ]

Padre Berríos.

Una hermosa y trágica reflexión sobre la vejez, que a todos nos espera a la vuelta de la esquina. me encantó esa realidad descrita de la ausencia del mundo que uno conoce al nacer. En ralidad, siempre vamos "perdiendo" algo del pasado: aquella casa que demolieron, el negocio del barrio que cerró, el amigo que se fue, la tía que falleció, la moda que cambió, la música que pasa a ser "revival". Yo creo que desde nuetro nacimiento, el barco comienza a marcharse. Lo importante es que la sociedad joven entienda el proceso y acoja a los ancianos.

Señor Lisandro (5)
para todo católico es fácil entender el mensaje divino que tiene este artículo. Tal vez usted quiere un fácil copy-past de la Biblia y no una reflexión profunda. Es tan profunda, que no "vende la pomada" de irse al cielo como única forma de aceptar el proceso de la vejez. Habla de aceptar el proceso mismo, antes de ponerse a pensar en zanahorias o premios por lo realizado.

Posteado por:
ALFREDO VELASCO MORANDE
21/10/2009 10:30
[ N° 41 ]

R E F L E X I O N

Me han impresionado las certeras palabras del Padre Berrios. Justo coinciden con el cumoleaños 70 de un hermano que está casi en estado vegetal. Es tan triste la vejez como la prevejez. Las limitaciones de los sentidos; no poder entender las películas ni las conversaciones cercanas; pasar a ser dependiente de
la caridad ajena no siempre presente.

Parece que todo se compensara cuando sentimos la mano amiga o el cariño de un ser querido, y lloramos de pena cuando este se aleja o ya no lo vemos. Es el destino que nos acecha, y la amenazante soledad que nos llena de una delirante angustia que sólo puede aminorarla la fe en Dios, tan bien diseñada en el articulo del padre Felipe Berrios,y que me parece digno de ser meditado y releido de vez en cuando. Yo ya lo enmarqué.
Muchas gracias por la bendición que implican sus sabias palabras.

Alfredo Velasco Morandé

Posteado por:
Eduardo Anibal Godoy Reyes
23/10/2009 10:55
[ N° 42 ]

Esta tan bien descrita la vejez que pense que Ud.tiene que que haber estado con una persona querida y anciana.Los que critican su comentrio no estan a su altura.Creo que al citar a Neruda a querido mostrar su independencia religiosa del articulo, y que ademas es muy a proposito.

Posteado por:
mary carmen castillo foerster
27/10/2009 21:06
[ N° 43 ]

Padre que dificil es poder entender este tema,la vejez y la muerte no la entiendo y le tengo panico,no se que pasa,que hay despues.Estoy viviendo una situacion dificil donde mi padre de 75 años esta muy cerca de la muerte y yo le tengo miedo porque mis pensamientos son oscuros,no podre estar con el acariciarlo besarlo ver su cara,sentirlo. No me imagino aquel lugar donde se va.
Por favor que puedo hacer para ver la muerte de otra manera y no sentir miedo al igual como la siente mi padre.
¿ podre verlo alguna vez?

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