
El otro día leí un poema de Wislawa Szymborska llamado “Algo sobre el alma” que me encantó. Empieza así: “Alma se tiene a veces./ Nadie la posee sin pausa/ y para siempre”.
He leído varias veces el poema desde entonces, de su libro Instante, y estoy maravillado del talento, la precisión de sus versos, su mirada veterana y lúcida, esa sensibilidad extraordinaria, absolutamente única, que la ocupa: “Es algo quisquillosa:/ con disgusto nos ve en la muchedumbre,/ le repugna nuestra lucha por supuestas ventajas/ y el rumor de los negocios”. El remate del poema sugiere una magnífica relación de a dos: “Según parece,/ así como ella a nosotros,/ nosotros a ella/ también le servimos de algo”.
¿Puede el alma desentenderse de nosotros? ¿Puede ella darse el lujo de existir sin nosotros? Servirle de algo al alma es reconocer que nos necesitamos mutuamente, y que vivir en sintonía con ella vale la travesía.
En un planeta donde todo parece estar en venta, una de las transacciones más significativas, feroces y recurrentes es la del alma. No sólo el diablo las compra. A veces se venden al primer postor con cara de ángel por unos pocos pesos, a veces no nos damos ni cuenta y alguien, otro, se apoderó de ella; hay quienes se hacen de rogar pero al final ceden a cambio de un precio razonable. Lo complicado es que esté en venta, que la pongamos a disposición a cambio de algo: un sueldo, una gratificación, un bono, amor, a veces sólo un poco de cariño, un ascenso, la fama, el reconocimiento, la vanidad, el aplauso, alguna adicción, algún descuento en futuras compras. La transamos y creemos que ella se independiza de nosotros, pero está visto que ahora será el alma de otro la que nos gobierne. Para que te compren el alma, ayuda el hecho de que sólo te interese sobrevivir. Hay muchos que no tienen ni idea de que un alma los constituye en lo esencial, y por lo tanto difícilmente podrían preocuparse de estar vendiéndola.
Hay preguntas del alma que seguramente no alcanzaremos a responder en vida. Szymborska: “Qué ha sido de decenas de personas: /¿nos habremos conocido realmente?/ Qué intentaba decirme M/ cuando ya no podía hablar”. ¿Qué hace uno con aquellas preguntas que se formula a cada rato y que no tienen respuesta? ¿Por qué las manos de mi padre –lo verifiqué nuevamente pocos días atrás– se han adolorido tanto en estos últimos años, al punto que ahora no puedo estrecharlas como quiero en señal de amor y gratitud? ¿Por qué me cuesta tanto decirle a mi madre que la extraño permanentemente, que hay conversaciones entre nosotros que tal vez nunca se verbalicen, pero que, sin embargo, sus ojos, cuando puedo verlos, me hablan con fuerza de lo que han vivido y observado sobre la Tierra y en su propia alma?
Conozco a muchísimas personas cuya alma pareciera importarles un bledo. Y no estoy hablando de los que no profesan religión, ni se santiguan, ni van a la iglesia a supuestamente salvar el alma de la tentación del demonio. Personalmente yo tampoco me ocupo de estos menesteres. El alma de la que hablo es aquella íntima e indefinible materia individual que brilla cuando se pone en movimiento y tiene la fuerza de irradiar cuando se comparte con otros. El alma de la que hablo es a veces un destello en los que te rodean, el impulso que te mueve a encontrarte con esas otras personas que están fuera de ti pero que por alguna razón –no solamente el azar– forman parte de tu paisaje y tu mundo. Hablo de almas que se tocan y llegan a amarse: reales, vívidas, carnales, y también fantásticas. Hablo de almas que se extravían, se salen a buscar desesperadamente y finalmente se encuentran.
Hablo de dejar el alma allí donde tu ser más profundo quiera hacerlo, y no donde otros esperan que lo hagas o decidan por ti. Hablo de un poco de dignidad, que sumado a un poco de piedad y a un poco menos de crueldad, permita que el comercio de almas deje de ser el negocio que es en los tiempos que corren.
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Posteado por: Facundo Hoger Villegas 06/06/2010 18:29 [ N° 1 ] |
En el mundo actual es cada vez más difícil sobrevivir sin tener que vender el alma, y el precio que hay que pagar para no tener que venderla es también tan alto que son muy pocos los que consiguen llegar al fin de sus vidas con el alma completa. El hombre es un ser integral multidimensional, no puede vivir plenamente si le concede prioridad a una dimensión más que a otra, no le es posible alcanzar la plenitud si pasa la vida creyendo que lo único valioso es lo que se puede medir, pesar, contar y acumular. Gracias por la columna |
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Posteado por: Antonieta Rodriguez Paris 06/06/2010 18:41 [ N° 2 ] |
Excelente comentario sobre el Alma, basado en el poema de la Wislaba Szymborska, ella es una gran poeta, y el poema que más me ha impresionado fuera de éste que no conocía es el que se titula "Velada literaria", tengo dos antologías de ella, pero el libro |
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Posteado por: Mauricio Herrera Riquelme 09/06/2010 09:53 [ N° 3 ] |
Mi cuerpo esta corrupto desde hace tiempo. Solo espero tener un alma que no lo este. |
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Posteado por: Víctor Leopoldo Alzamora Herrera 09/06/2010 19:08 [ N° 4 ] |
Mi alma es inmensamente millonaria. |
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Posteado por: Karin Stevens Munoz 10/06/2010 19:12 [ N° 5 ] |
El alma nos manifiesta como seres duales...ella vive en nosotros y dentro de ella el espiritu que maneja nuestra existencia..nuestro caminar por los distintos niveles de conciencia...si creemos en ello y nos sabemos conectados con el mundo exterior tratemos entonces de subir de nivel en cada vivencia para no quedar en el de las ratas y serpientes... |
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Posteado por: Maria Larrain 10/06/2010 20:30 [ N° 6 ] |
Tu columna sobre el alma es como un baño de rocìo, es profunda y bella. Gracias, Francisco por mirar más hondo y por permanecer incolumne en tiempos de espanto. |
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Posteado por: Nora María Kaufmann Johnson 12/06/2010 16:58 [ N° 7 ] |
No es acaso el alma todo lo que somos? Lo que pensamos, hacemos y decimos? Al partir dejamos nuestra alma representada en nuestra descendencia, lo que escribimos, lo que pintamos, los árboles que plantamos, las palabras y actitudes amables, más todo lo que peleamos o defendimos de frentón, por no dejarnos engatusar por lo que está mal. |
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Posteado por: Rocío estela Gonzalez García 30/06/2010 11:33 [ N° 8 ] |
El alma en busca de la verdad sublime que nos inunda que nos corrompe...esa verdad que al sentir sólo un ápice de esta nos embarga ,nos conmueve,nos hace comprender el por que ,el principio y el fin... |
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Posteado por: Mauricio Fernández González 07/07/2010 13:14 [ N° 9 ] |
Linda columna,pero si el alma existe(no hay certeza, solo se cree, se siente) es parte del todo y no un ente separado de uno. Leo y solo veo dos entes juntos por un mismo fin, de esos lindos o no. Saludos. |
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Posteado por: Juan Carlos Perez Escobar 21/08/2010 22:30 [ N° 10 ] |
Su columna sobre el alma, nos hace pensar en lo hermosa que es ella, y lo que representa para todos. Muy acertados sus comentarios, exitos. |
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Posteado por: gloria guzman grimaldi 04/09/2010 10:49 [ N° 11 ] |
saludos francisco, notable tu columna, sólo decirte, que el tiempo es el más escaso de los dones,y es necesario vivir con esa realidad de la mejor manera posible, que otra cosa nos queda por cierto! |
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