Eugenia Weinstein
Sábado 22 de Enero de 2011
PhoneLeaks


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Eugenia Weinstein

Si usted posee un teléfono inteligente y además es infiel, ¡tenga cuidado y atine pronto! Es mejor que sepa de una vez que está en serios problemas. Tiene en sus manos una bomba de tiempo y más temprano que tarde le va a explotar en las manos. Cumplo con advertirle que lo van a descubrir. Por eso, dese la oportunidad para pensar las cosas con calma y prepararse, ya sea para enfrentar las consecuencias o para enmendar rumbos y tomar decisiones que eviten que su vida se vuelva patas para arriba en cuestión de segundos.

Las circunstancias que llevan a la inevitable filtración telefónica pueden ser muchas. Quizás usted, sin ninguna noción de lo que es el disimulo, le ha dado por hablar por celular en el jardín, en el balcón, en el baño o a las horas más extrañas. O, es posible, que esté incurriendo en un conjunto de conductas sospechosas, como llegar tarde, desaparecerse con malas excusas, tener el celular apagado por horas, o andar desde hace mucho tiempo malhumorado, agresivo, con un estrés insoportable o con exceso de trabajo. Quizás han aumentado sospechosamente sus viajes laborales, sus compromisos ineludibles o sus reuniones y ya no se cuenta con usted ni para la relación de pareja, ni para el hogar, ni para la vida social, ni para nada. O puede que le haya bajado una inédita vanidad y se la pase a dieta, haciendo deportes, yendo obsesivamente al gimnasio o comprando más ropa fashion que nunca. O, quizás, su teléfono celular suena a las tres de la mañana, o comienza a vibrar con mensajes de texto temprano en la madrugada, o contesta demasiadas llamadas después de las horas de oficina o los fines de semana o tiene su aparato lleno de claves inaccesibles. O quizás ha perdido todo interés sexual en su pareja, o su acercamiento en ese plano se ha vuelto esporádico o nulo, o se muestra cada vez más gélido o mecánico en sus relaciones íntimas.

Quizás, últimamente, usted se ha puesto raro y anda ausente, frío, distante, taciturno o ido, o se ha dedicado a atormentar a su cónyuge, cobrándole todas las cuentas pendientes que le lleva acumuladas en el curso de la vida. O, peor aún, puede ser que repentinamente y sin mediar explicación, usted haya comenzado con el antiguo cuento de que ya no está enamorado o que le quiere, pero no le ama, y que se quiere separar. O es posible que esté cada día más inconsolablemente depresivo, o que esté dedicado a cuestionarlo todo y a todos, o que padezca de una crisis existencial, interminable y sin solución posible, que está volviendo loco a todos quienes le rodean.

Pero también es posible que, aun manteniendo una conducta normal e impecable, usted simplemente tenga mala suerte y que de tanto ir el cántaro al agua al final se rompa, y que su celular se prenda en el instante más inoportuno o inevitablemente termine en las manos de su pareja, ya sea por descuido, casualidad, rutina u olvido. En algún momento, su media naranja va a decantar toda la información equívoca que ha acumulado en el inconsciente y, a pesar de haber hecho lo imposible para creer que no sabe lo que sabe, le será imposible evitar hacer lo que nunca ha hecho: dárselas de detective. Conminada por una curiosidad incontenible y por una atracción fatal hacia su BlackBerry, compulsiva e impulsivamente, y sin darle más vueltas, va a revisar sus mensajes, sus llamadas perdidas o su libreta de contactos, buscando validar sus aprensiones. Los resultados pueden ser devastadores.

La infidelidad no es un tema light, por lo menos ya no más. Por eso, si usted mantiene una relación profunda con otra persona y ha estado pensando en separarse, le recomiendo dar la cara, hablar con la verdad y dejar al descubierto la crisis personal y de pareja por la cual usted atraviesa. Eso permite conversar, salir del impasse, evaluar alternativas y compartir decisiones, para bien o para mal. Además, es de mínima justicia con su media naranja; le da derecho a defenderse del triángulo, luchar por salvar la relación, patalear o, por último, evitar enloquecerse. Si su situación no le permite la franqueza y no está capacitado emocional, económica o familiarmente para dejar a su pareja, por lo menos tome resguardos, sea cauto, discreto, considerado y, por sobre todo, no torture psicológicamente a su cónyuge achacándole toda la responsabilidad de su alejamiento.

Si la relación clandestina es un juego, un incidente, una aventura, una chiquillada, un incendio pasional o un desahogo, piense bien si acaso todo el posible estropicio vale la pena. Debe saber que la mayoría de las veces es más fácil perdonar la infidelidad misma que el engaño y la mentira, porque están en juego la honestidad, la lealtad, los escrúpulos y el compromiso. Para su pareja va a ser traumático enterarse de que, detrás de una apariencia de normalidad cotidiana, usted esconde otra realidad, paralela y simultánea, tan real y tangible como la que comparten juntos. Eso es lo que más daña y lo más difícil de digerir.

La irrupción de WikiLeaks ha dejado en evidencia que en el mundo de hoy la privacidad no existe. Ni siquiera usted, que es una persona común y corriente, tiene ya más el derecho a la reserva y al secreto. Gústele o no, la tecnología, así como ha facilitado las comunicaciones, también ha significado el aumento del peligro de filtraciones en todos los ámbitos, no sólo en política o en diplomacia. Por eso, cuídese de los phoneleaks y mejor piense bien lo que dice y lo que hace. Intente ser lo más coherente posible buscando practicar lo que piensa o pensar como practica; esa es la nueva exigencia a la conducta personal que ha impuesto el avance de la ciencia. Al igual que Estados Unidos, usted se ha vuelto vulnerable y corre el mismo riesgo de quedar en vergüenza. Porque el siglo XXI comienza a caracterizarse, entre otras cosas, por la transparencia involuntaria. Bueno, así es como le dicen hoy en día a ser expuesto públicamente en aquello que se hace para callado.

4 Comentarios publicados
Posteado por:
pedro correa reyes
23/01/2011 12:18
[ N° 1 ]

Actuar mal y clandestinamente en la oscuridad de la noche o detras de la clave secreta de un computador es impropio. Creo que la advertencia y consejos entregados por la columnista ayudara a tantos a comprender la gravedad de la traicion en cualquiera de sus formas.

Posteado por:
Jorge Del Mundo Valanzuela Alburquenque
23/01/2011 17:49
[ N° 2 ]

Como todas las columnas de la sra. Weinstein, esta bien estructurada; siento que en estos trabajos se podrían agregar referencias a opiniones de sicologos trascendentes, y también, en este caso, advertirselo a las feminas

Posteado por:
CLAUDIA ACEVEDO ROJAS
26/01/2011 16:54
[ N° 3 ]

Pillé la contraseña de Facebook de mi novio, y pille todas las razones necesarias para termnar estos 2 años de relación.
Que pena no haber escuchado las advertencias de su mala fama.
Creo que la columna tiene mucho de cierto, ahora todo es posible de filtrarse...

Posteado por:
Mónica Salvador Traub
21/07/2011 12:40
[ N° 4 ]

No hay peor ciego q el/la q no quiere ver. Y la verdad incontestable de "Debe saber que la mayoría de las veces es más fácil perdonar la infidelidad misma que el engaño y la mentira, porque están en juego la honestidad, la lealtad, los escrúpulos y el compromiso. Para su pareja va a ser traumático enterarse de que, detrás de una apariencia de normalidad cotidiana, usted esconde otra realidad, paralela y simultánea, tan real y tangible como la que comparten juntos. Eso es lo que más daña y lo más difícil de digerir". No mentir (se)es lo mejor, doloroso pero lo mejor.
"A la fuerza no es cariño", dicen en el campo

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