Francisco Mouat
Sábado 26 de Marzo de 2011
Garfield


Francisco-Mouat-nueva.gif

A Garfield lo encontraron muerto en el fondo del patio de la casa vecina a la suya. Mi hija Antonia lo había visto por última vez cuatro días antes. Nada de qué preocuparse en ese momento: Garfield lucía sano, cariñoso, apacible, como acostumbraba este gato amarillo y blanco de apenas tres años, cuya madre es entera gris. Antonia lo vio nacer y desde el comienzo cultivó una manera especial de comunicarse con él: le rascaba la panza, le sacaba las hojas del pelo, le conversaba de literatura. Cuando Antonia requería su presencia, emitía un extraño sonido que hacía que Garfield se reportara inmediatamente. Garfield era un gato vividor pero tranquilo. Le gustaba salir a pasear por el vecindario, como buen macho, pero no era un gato peleador. Rehuía los combates, y siempre regresaba a casa a comer a alguna hora, para luego perderse en ese mundo privado e indescifrable que saben construir los gatos que no viven encerrados en un departamento.

El día en que Garfield no volvió a casa, Antonia se inquietó. Lo llamó insistentemente con ese sonido extraño que sólo ella puede emitir, y no pasó nada. Antonia recorrió al día siguiente el vecindario preguntando en casas y condominios, asustada, temerosa de que a su gato amarillo le hubiera ocurrido algo malo, pero de Garfield no había noticias.

La señora de la casa del lado no respondió al timbre ni el primer día ni el segundo día de desaparición de Garfield.

La señora vive sola, es viuda, apenas puede moverse.

La mañana en que Garfield fue descubierto al fondo del patio de la casa vecina, Antonia había impreso quince carteles con una foto suya y la leyenda Se busca para repartir en el barrio. Tenía los afiches impresos cuando fueron a avisarle que a su gato amarillo lo habían encontrado acurrucado junto a unas plantas, muerto probablemente hacía varios días, visitado por hormigas y muy encogido. Sin heridas visibles, aunque Antonia cree que tal vez lucía una herida muy pequeña en la zona de la cabeza, sólo eso, ni un rastro de sangre.

Enterada de la muerte de Garfield, la propietaria de la casa vecina le confidenció con tristeza a mi hija que ella quería muchísimo a ese gato amarillo, que no sabía cómo se llamaba, pero que ese gato amarillo iba prácticamente todos los días a su casa a hacerle compañía, a dormir la siesta a sus pies o en sillones, y que ella lo dejaba entrar y hacer porque era manso, querendón y muy atento.

A Garfield lo enterró mi hija en el patio, en una ceremonia triste y silenciosa, y en ese lugar donde descansan sus restos se hizo un jardín con crisantemos protegido por un pequeño cerco de madera que Antonia adornó con patas de gato pintadas por ella misma.

No es el primer gato que Antonia debe enterrar en el patio de su casa. En el mismo camposanto fue sepultada poco más de dos años atrás la vieja y querida Carolina, otro gato feliz, bien alimentado y cuidado, que no padeció grandes crisis y se libró del maltrato frecuente con que muchos ciudadanos se vinculan con estos animales.

Yo también tengo un gato en casa, un gato negro y mestizo, insustituible, veterano de guerra, el mejor gato del mundo, el más bello, el más gordo, el más simpático, el más inteligente, el más regalón, el más inútil. Mi gato, igual como Garfield en la vida de Antonia, merece toda nuestra atención y cuidado, aunque les pese a los que no entienden que sus vidas nos importan demasiado. Tratar bien a un animal es señal de humanidad, supongo que sí. Fue lo primero que quise decirle a mi hija cuando me llamó para contar la muerte de Garfield: lo cuidaste, lo ayudaste a tener una vida magnífica para lo que suele ser la vida de los gatos en este mundo. Eso debe ayudarte a sobrellevar el duelo, la pena de su muerte, su desaparición física. No sabemos cómo murió Garfield, si alcanzó a sufrir o no. Pero sí sabemos –y nos encanta decirlo– que tuvo la feliz ocurrencia de ir a hacerle compañía cada día a una mujer sola que aprendió a quererlo, y que ahora también lo llora.

25 Comentarios publicados
Posteado por:
Diego G. L.
26/03/2011 11:38
[ N° 1 ]

Que maravilla es tener esos tesoros secretos, esos personajes íntimos en forma de animales o gentes, con los que secretamente estamos conectados en la alegría y el recuerdo de haber compartido.
Gracias Francisco (o Pancho, un nombre que me conecta a lo que escribes), por hacernos REleer-ver aquello que está tan "cerca", aquello tan fundamental. diego

Posteado por:
Renan Ojeda
26/03/2011 13:17
[ N° 2 ]

Miauuuuuu!!!!

Posteado por:
Ariane Cantillana Maturana
26/03/2011 14:29
[ N° 3 ]

Leí el periódico esta mañana sin esperar hacer catarsis con un articulo de revista, sensaciones de sorpresa y nostalgia. Muchas gracias, espero que varias personas de mi entorno lean el articulo y comprendan el sentir de algunos, que como tu muy bien escribes "Tratar bien a un animal es señal de humanidad". Saludos.

Posteado por:
Germania Morales Osorio
26/03/2011 15:17
[ N° 4 ]

Eché mis lagrimones al final, porque yo también tengo un Garfield en la casa. Y sí, es un gato gordo, grande, inútil. Sin embargo, es muy querendón. Y cuando estoy sola con mis pensamientos, él pareciera entenderlo...Para mí que los gatos son mágicos.

Posteado por:
pablo binimelis càdiz
26/03/2011 15:32
[ N° 5 ]

que puedo decir??...comparto el criterio de que nuestro mejor sentimiento y vivencia plena de nuestra efimera humanidad es cuando incluimos en nuestra vida diaria a estas almas....

Posteado por:
Bernardita Patricia ossa Rojas
26/03/2011 15:47
[ N° 6 ]

Hermoso y noble artículo acerca de estos amigos, compañeros de ruta que son los gatos. Se habla poco de ellos, siendo que su sigilo, su caminar luminoso en nuestras vidas solitarias a veces se vuelve algo tan esencial como la amistad y la buena compañía. Me emocionó esta historia, haciéndome recordar a un "Garfield" que tuve, fiel como un libro en el silencio, cuya mirada era una mezcla de cielo y nube. bernardita.

Posteado por:
Daniela Fuentes Berríos
26/03/2011 16:23
[ N° 7 ]

La semana pasada, perdí a Clemencia, mi gatita blanca con un ojo azul y otro verde. Debe haber tendio cerca de 20 años, pero estuvo conmigo 15, 15 fabulosos años de compañía y comprensión. Los gatos son seres misteriosos, silenciosos, pero que por una extraña razón, parecen saber quién los necesita y dar cuando lo necesita. Muchas gracias por esta maravillosa columna, llegó en el momento preciso...

Posteado por:
Alberto Aravena S
26/03/2011 16:30
[ N° 8 ]

Una columna grata, simpática. Puede que para algunos sea intrascendente, pero no todo en la vida tiene que ser grave y profundo.

He aprendido a querer a los animales y me alegro de ello.

Cuando paseo a mi perro, que es muy pequeño y gruñón, me doy cuenta que a algunas personas les origina alegría, ya que al cruzarme con ellas lo miran sonriendo. No sé, puedo estar equivocado, puede ser sólo prejuicio, pero quiero creer que los que le sonríen son mejores personas que aquellos que son incapaces de verlo o de quienes lo miran con disgusto.

Puedo estar equivocado, pero no me importa.

Posteado por:
Andrés Krupp Leber
26/03/2011 17:08
[ N° 9 ]

Es bueno tener mascotas que tengan independencia y también que sus vidas no sean muy longevas ¿por qué?, porque por una parte nos acostumbra a la idea del amor desinteresado, a no "amarrar" a los seres queridos ni ser celosos, dejarlos ser. Un ejemplo de ello es el amor a nuestros hijos, para muchos es doloroso tener devoción hacia ellos y después verlos buscar otros afectos o irse a vivir solos.
Para los niños la inevitable partida de este mundo al finalizar su ciclo de vida, o por otras causas como el relato del artículo, les enseña a acostumbrarse que la muerte es parte de nuestras vidas, que la vida sigue y que el amor continúa a pesar de que ya no le verá más.

Posteado por:
Killua Zaoldyeck
26/03/2011 18:21
[ N° 10 ]

muy hermoso el relato... yo tambien tengo un gato, medio loco y medio robotico... lo atropellaron y lo encontraron en la casa del vecino, nos llamo para ayudar y lo llevamos al veterinario, el dijo que tendria que reconstruirle la cadera, camina medio raro pero puede aun subirse al techo y pelearse como siempre lo ha hecho.

Posteado por:
marcela moya arellano
26/03/2011 18:38
[ N° 11 ]

Los gaaaaatos. Las mascotas. son nuestros hermanos menores dicen. He sufrido la partida de muchas queridas mascotas, y si, nos humanizan, y hay que cuidarlos bien y si no se puede mejor no tenerlos. Ellos no son objetos, como mucha gente cree, que compra mascotas para "lucirlas". Amo a mi gato: manchado, gordo, regalón y cariñoso.prrrrrrrrr.

Posteado por:
andrea C golé
26/03/2011 19:12
[ N° 12 ]

Cómo entiendo a Antonia... hace poco vivímos lo mismo, y los gatos son tan misteriosos hasta para morir, bella historia que dejó Garfield por lo demás; es por éso que los gatos a diferencia de otros animales son los que mejor parecen conectarse con las personas.
saludos.

Posteado por:
luz maria garcia contreras
26/03/2011 20:10
[ N° 13 ]

Pocas veces me detengo a leer esta columna, lo confiezo. Pero hoy, valió la pena sentarme unos minutos en el jardín de mi casa acompañada de mi hermoso gato y leer tan bella historia que para los amantes de los gatos y de los animales, como yo me sensibiliza en lo más profundo de mi alma y reconozco que las lágrimas se me asomaron tímidamente, ya que el relato de "Garfield", me calo muy hondo. Sólo le digo al autor, muchas gracias.

Posteado por:
Gloria Harland Harland
26/03/2011 20:38
[ N° 14 ]

Que buen artículo Francisco, soy de una familia gatuna, y llevé a mis dos hijas a amar a los gatos también. Son compañeros incondicionales, querendones, silenciosos en su lealtad al amo. Hemos sufrido la pérdida de dos de estos acompañantes de la vida, "Chico", gato enorme, blanco y ojos celestes, y "Kitty" gris, gorda e independiente, también enterrados con su debida ceremonia y delicadeza en nuestro jardín. Que bueno que se hable de estas mascotas con tanto cariño, siempre se habla de seres maléficos, raros etc. pero hay que vivir una vida con ellos para darse cuenta lo necesario que es sentir su calor y compañía, en los momentos que menos uno piensa, ellos están ahí. Gracias otra vez por tan lindo artículo.

Posteado por:
Fernando Iván Olea Aceituno
26/03/2011 23:10
[ N° 15 ]

Hace algunos años, con motivo de los tristes acontecimientos de la Sociedad Protectora de Animales, y a nombre mío y de mi gran familia felina (en la que también hubo un Garfiled), les escribí la misma cita de hoy: "Lo que le hiciste a uno de éstos, mis hermanos más pequeños, a Mí me lo hiciste." (San Mateo c.25, v.40.)

Posteado por:
Sandra Guerrero
26/03/2011 23:13
[ N° 16 ]

"La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la manera en que ellos tratan a sus animales". Gandhi. Ojala el hombre deje de sentirse superior y tratar bien a un animal sea algo cotidiano.

Posteado por:
Alejandra Vasquez
26/03/2011 23:25
[ N° 17 ]

Muchisimas gracias por este articulo. Es muy reconfortante, entre medio de tantas barbaries que tenemos por noticias, encontrarse con un articulo que valora a las mascotas y el amor que ellas nos dan todos los dias.
Muy inspirador y muy humano!

Posteado por:
Gonzalo Moya Cuadra
27/03/2011 01:18
[ N° 18 ]

FRANCISCO: Emocionante !!! ¿ Cómo está Polo ?

Posteado por:
Viviana Muñoz Vidal
27/03/2011 18:08
[ N° 19 ]

Preciosa narración. Pocas personas captan tan bien la relación que se establecen con los gatos, en el sentido de lo poquito que piden y tanto que entregan.

Posteado por:
Angelo Nuñez wrighton
28/03/2011 00:17
[ N° 20 ]

Conmovedora historia!

Posteado por:
Maria Jose Rivera Oyarce
28/03/2011 12:27
[ N° 21 ]

Hace dos semanas que nos dejo Alegria, una hermosa gatita de solo 6 meses, como su nombre, ella nos lleno de felicidad, pese sufrir de leucemia, estaba linda peliando por su vida y dia a dia le dimos más amor, de igual forma lo retribuyo,la fatalidad quizo que un podre animal maltrado, el perro de mi vecino la matara, La extrañamos pero estamos seguros que fue muy feliz y amada.

Posteado por:
María Eugenia Sánchez Cabezas
28/03/2011 13:25
[ N° 22 ]

Qué maravilla leer este blog y ver tantos amantes de los animales opinando. Hace bien al alma.
Garfield estará jugando con mi Pepa, mi Tiare y tantos otros gatitos y gatitas nombrados acá, que ya no están con nosotros y que fueron amados por sus amigos humanos, como él.
Amo a mi gata Emma que cada día me regala insectos, lagartijas, pajaritos....y a veces lauchas que encuentra en el jardín.

Posteado por:
constanza perez rosales
28/03/2011 17:36
[ N° 23 ]

hermoso articulo y muy parecido a lo que como familia vivimos hace un mes se nos fue nuestro amado serafin gordo y amarillo como el de la narracion gracias por dedicar tiempo a nuestras amadas mascotas

Posteado por:
claudia paola bustos vásquez
10/04/2011 23:05
[ N° 24 ]

Francisco: me emocioné mucho con su columna, en el verano perdimos a nuestra Romanita, nuestra gatita de dos años y lo más triste fue encontrarla muerta por la maldad de un "humano". Ahora tenemos a Pelusa, me alegro que haya mucha gente que al igual que nosotros quiere y respeta a sus mascotas como un miembro de su familia. Gracias por su columna.Y ojalá como dicen algunas personas en sus comentarios llegue el día en que se respete a las mascotas, pues cada amo sabe su VALOR .

Posteado por:
Paola Carrasco
12/04/2011 10:42
[ N° 25 ]

Qué gratificante ver que somos muchos quienes amamos y respetamos a nuestros hermanos menores...Yo tengo una Kitty hermosa, gordita, patuda, sigilosa e independiente como ella sola; va y viene con una soltura que ya quisiéramos muchas, sabe exactamente cuando acercarse y ronrronear y cuando mandarse a cambiar, mis hijas y yo la adoramos, gracias Kitty por ser parte de nuestras vidas, ojalá nos acompañes por muchos años. Y ojalá seamos muchos más quienes vayamos inculcando la responsabilidad, la tolerancia y el respeto por los animalitos que nos rodean, sin duda, seríamos una sociedad más humana y cálida.

Email Contraseña

Archivo

      Mayo 2012     
Do Lu Ma Mi Ju Vi Sa
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    

Los más comentados

Homosexualidad y dignidad

211 comentarios

Los verdaderos protagonistas

104 comentarios

Ese, no volverá

72 comentarios

¿Dónde estudiaste?

56 comentarios

El clero bajo sospecha

48 comentarios

Habla el padre Felipe Berríos: "Soy un cura feliz, por mucho que a algunos les moleste"

44 comentarios

Carta desde Burundi

43 comentarios

Los más recientes

De la indignación al compromiso consciente

1 comentarios

Artesanos

0 comentarios

Paco Goldman, feliz en Buenos Aires

0 comentarios

No abandonarse a sí mismo

3 comentarios

Macedonio

4 comentarios

Hay vida, muchacho

0 comentarios

José Mindlin

2 comentarios



  • Blogs de Revistas
Acceso a ediciòn impresa de El Mercurio Noticias online en Emol.com