Pamela Elgueda T.
El capataz, el ingeniero jefe de una constructora y el gerente de esa empresa tienen algo en común: los tres consideran que pertenecen a la clase media. Y eso no es extraño, porque el 80% de los chilenos se ubica en esa clase social, aunque según un estudio de Cepal, sólo el 52% de ellos cabe en esa categoría.
El porqué de esa diferencia entre la autoidentificación de los chilenos y los datos objetivos tiene mucho que ver con el crecimiento y transformación que tuvo esta clase social en las décadas de los 80 y 90, explica la doctora en Sociología y Académica de la U. Diego Portales María Luisa Méndez.
Ella es parte del proyecto "Desigualdades, tendencias y procesos emergentes en la estratificación social", un estudio con participación de la U. de Chile, U. Diego Portales y U. de Santiago. Los datos iniciales que obtuvieron en esta encuesta (a 6.500 personas) muestran que la clase media actual no sólo es más amplia, sino también muy distinta a la de hace tres a cuatro décadas.
En los 60 y 70, agrega, el modelo a seguir era el empleado público o bancario que tenía una casa en un barrio como El Llano (en San Miguel), hijo de la educación pública y con un futuro asegurado por la jubilación estatal.
Pero en las décadas siguientes eso cambió abruptamente y el ascenso a la clase media lo marcó el aumento del ingreso familiar (por la entrada de la mujer al mercado del trabajo), el cambio de las ocupaciones manuales hacia las administrativas o de servicios, el ingreso de la primera generación a la universidad o por tener un oficio que, aunque sea manual, da un buen ingreso porque tiene una alta demanda.
Y, entonces, si en los 60 el proletariado no quería ser de clase media, en los 90 y principios de esta década el ideal es otro: "Ahora, lo que existe es una cultura de la clase media que permea a todos los otros estratos de la sociedad y que se relaciona con el consumo", complementa Rolando Franco, sociólogo de Flacso y coordinador del proyecto "Clases Medias en América Latina" de la Cepal.
Por eso es probable que tanto el capataz de la obra como el ingeniero tengan un TV plasma en sus casas, quizás de marcas distintas y comprados "a plazos" diferentes. "Las buenas condiciones económicas anteriores a esta crisis hicieron que mucha gente aumentara sus ingresos y pudiera aspirar a los bienes de consumo de moda, como celulares, computadores, etc. Y si quizás les cuesta más conseguirlos, igual aspiran a tenerlos, porque quieren ser parte de esa clase que aparece tan deseable", agrega Franco.
Tensiones
Hay otros valores asociados a la clase media que la hacen "deseable": la idea que quienes pertenecen a ella son meritócratas, hijos del rigor, educados, tolerantes, abiertos y trabajadores. También, la sensación de que los países que tienen una clase media amplia tienen más estabilidad económica y política.
Sin embargo, advierte María Luisa Méndez, este cambio no está exento de tensiones. "En Chile existe la exigencia de estar siempre consciente de donde vienes, por más que hayas logrado ascender económica y socialmente. Y nunca falta el que te lo hace notar".
Una pugna entre ser fiel al origen o a lo que cada uno cree que se merece. "Una disputa que es ciega, no está objetivada pero existe".
''No podemos hablar de una clase media, sino que de varias, muy heterogéneas, en las que se combinan el ingreso, la ocupación y también variables culturales".
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Posteado por: eugenio salas rivera 17/09/2009 09:39 [ N° 1 ] |
Doña Pamela, discrepo totalmente de sus conclusiones, pero no entraré a comentarlas. Solamente me permitiré una breve afirmación: ya no existe "clase media". Es un término completamente obsoleto en este país. Para ponerse al día, le sugiero leer una extraña obrita recientemente publicada. Se llama "La flaitificación de Chile", por Mario Stein, editorial Puerto de Palos. |
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Posteado por: Irmela Eckermann Ludwig 17/09/2009 12:09 [ N° 2 ] |
Creo que los parámetros aplicados descuadran los encasillamientos: roto con plata es de buena tela, si se lo gasta todo para vestirse de seda, mientras que los que nos criamos con lo justo pero con padres lectores, somos POBRES Y A MUCHA HONRA e infinitamente más libres. |
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Posteado por: Gaston Bergeret Molina 17/09/2009 13:04 [ N° 3 ] |
Yo soy Flaite.... y la llevo todo el rato compadre... |
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Posteado por: Esteban C Cancino 17/09/2009 21:44 [ N° 4 ] |
La mitad de la "clase media" chilena es arribista, y aspiracional. La otra mitad va cargado a lo "flayte". Eso es lo que yo percibo día a día. |
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Posteado por: Ingrid Schumacher Delgado 17/09/2009 22:23 [ N° 5 ] |
Distintos aspectos son los ingresos, la preparación y la clase. El segmento al que se alude en este artículo es clase baja con preparación y buenos ingresos. La clase es un conjunto de códigos de conducta, valores morales, culturales, estéticos,etc, que no se adquieren mediante dinero o preparación formal. Cambia, hacia arriba o hacia abajo, pero en una generación por lo menos. Aplicando lo que dice este artículo, resulta que un traficante o una corista de televisión son clase alta y un investigador científico (que es mal pagado a pesar de su aporte a la sociedad),clase baja. La clase no se compra ni se expropia. El refinamiento es un desarrollo intelectual y no se produce por el aumento de ingresos. |
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