Paula Leighton N.
Aunque la receta para ser buenos padres no existe, hay algunos ingredientes que parecen asegurar un buen resultado.
Un estudio difundido ayer en Inglaterra entrega dos, cuya combinación ha mostrado ser una efectiva fórmula para desarrollar el carácter de los niños: amor y límites claros. Un estilo de paternidad que en inglés se ha bautizado como tough love (amor duro o estricto).
El informe, denominado "Formando carácter", analizó las formas de crianza en 9 mil familias pertenecientes al Estudio Milenio de Cohorte, una investigación que ha seguido el desarrollo de niños nacidos en 2000.
Su principal conclusión es que -a diferencia de los padres autoritarios, de los permisivos y de los descomprometidos- "aquellos que combinan afecto y compromiso con una aplicación consistente de las reglas y los límites, tienen hijos que desarrollan de mejor manera habilidades como empatía, iniciativa y autodisciplina", dice Jen Lexmond, autora principal del estudio, realizado por la consultora Demos.
Niños más felices
Los investigadores destacan que ya a los cinco años de edad los niños criados bajo el concepto de "amor estricto" muestran mayor control de sus emociones, más tolerancia a la frustración, más perseverancia, concentración, cooperación y tendencia a completar las tareas.
Estas características -señala el informe- presagian a los niños un futuro exitoso y feliz, porque se trata de capacidades cada vez más valoradas para la convivencia social y laboral.
Lexmond explica que, tras analizar las formas de crianza en las familias del estudio, observaron que "mientras la parte 'amor' se distribuye de forma pareja entre todos los grupos de padres, la parte 'estricto' es menos común entre familias de más bajos ingresos, entre padres que carecen de redes de apoyo fuertes y entre los que tienen poca confianza en sus habilidades parentales". Asimismo, entre los padres que siguen el estilo de "amor estricto", predominaban los casados y que tenían mayor escolaridad.
Reglas con afecto
Practicar el "amor estricto" requiere poner en práctica algunos conceptos clave.
"Los padres no sólo deben sentir amor por sus hijos, sino también expresarlo de manera concreta: con palabras, gestos, momentos juntos e interés por escuchar lo que dice el niño", explica la psicóloga Érika Castro, directora del centro de terapia familiar Familia Educa.
En tanto, agrega, establecer normas y hacerlas respetar en un contexto de afecto "permite que si el niño las transgrede, se atreva a contarlo y que los padres le ayuden a reflexionar sobre lo que hizo y a buscar una salida. Esto lleva a que desarrolle capacidades como no actuar impulsivamente, respetar la convivencia, tener consideración por el otro y autorregularse".
Para lograr esto de forma adecuada, la experta aconseja "que las normas se instauren de manera clara, explícita y en un clima tranquilo y afectuoso, pero con autoridad. Si, en cambio, establecen reglas en medio de una discusión o discuten las consecuencias de haberlas transgredido cuando están alterados, frustrados o con rabia, los niños quedan más centrados en la emoción del adulto que en el verdadero sentido de la norma".
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Posteado por: Mariana Paredes 12/11/2009 12:41 [ N° 1 ] |
Es muy difícil lograr el equilibrio en la crianza de los hijos, lo que para uno es exceso, para el otro es insuficiente, el resultado se aprecia a largo plazo. |
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Posteado por: Mariana Paredes 12/11/2009 12:45 [ N° 2 ] |
Adultos felices, crían hijos felices. |
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Posteado por: Mariana Paredes 12/11/2009 12:48 [ N° 3 ] |
El único problema de los límites claros, es que suelen ser límites impuestos/fijados/acordados con lógica de adulto, que no tiene mucho que ver con la espontaneidad infantil. |
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Posteado por: Mariana Paredes 12/11/2009 12:55 [ N° 4 ] |
Otro problema es el amor mal entendido/regulado hacia los hijos, tanta mamá y papá que atosiga a los niños con añuñús y alabanzas, como si fueran los dioses del universo, el problema es que muchos niños terminan creyéndose dioses y a medida que van creciendo no hay nadie que los haga superar las frustraciones de no serlo. |
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Posteado por: Mariana Paredes 12/11/2009 13:03 [ N° 5 ] |
No enseñar a los niños desde pequeños sus responsabilidad sobre los acontecimientos, suele ser un problema también. Uff! qué bueno que mis hijos son perfectos. jé |
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Posteado por: Mariana Paredes 13/11/2009 13:04 [ N° 6 ] |
Aclaración: en el posteo 5, que mis hijos sean perfectos es una ironía, dije tantas cosas como si fuera una experta... pero es muy difícil achuntarle al punto medio, saltar entre excesos y carencias es lo normal. ¿Ok? señor que me llamó para decirme que soy una petulante. |
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Posteado por: Mariana Paredes 13/11/2009 13:14 [ N° 7 ] |
¿Sigo dando cátedra? También he escuchado a una mamá separada -que no me explico cómo no ha vuelto loco al hijo- que le dice: “yo que he sido una madre tan buena y una mujer intachable, ni siquiera he buscado un hombre que duerma conmigo por cuidarte a ti; no me compro ni ropa, por tenerte en un buen colegio…” y otras cosas por el estilo. Manejo emocional más que barato y espantoso para lograr que su hijo haga lo que ella quiere. |
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