Gabriela Bade
"En Chile se empieza a tomar desde chico, entonces a los 18 un bar abierto no es para volverse loco. Así que sería muy tonto si uno tomara hasta andar por el piso el día de su graduación", dice Martín Correa, que está a punto de egresar del colegio Monte Tabor.
Martín es el presidente de su curso y ha estado a cargo de la producción de la fiesta con que él y sus 104 compañeros de generación se despedirán en el Espacio Riesco. Y para él, como para sus amigos, lo que es clave es que haya trago y buena música para que la noche alcance su cartel de inolvidable. Y, bueno, comida lo más rica y abundante posible.
La buena suerte de Martín es que su mamá tiene una empresa que hace eventos, así que se maneja bien en estas lides y sabe que para este fin de año los precios de una fiesta que incluye cóctel con los papás, cena con la pareja, música y hasta desayuno, cuesta entre 90 y 130 mil por familia.
Eso sin contar los extras, como los buses que irán a buscarlos al final de la jornada, saliendo en grupos desde las 6 a las 8 de la mañana hasta su colegio, donde irán a recogerlos sus padres.
La historia se repetirá con los alumnos del colegio Manquehue, que tendrán su despedida en Las Terrazas de La Reina, desde donde no saldrán sino para irse a sus casas al alba y en forma segura al ser transportados por buses o camionetas especialmente contratados para la ocasión.
"En mis tiempos no había bar abierto, ni siquiera me acuerdo que hubiera vino para la cena", cuenta Silvana Berva, una de las mamás encargadas de la fiesta del Manquehue. Y no es que ella se impresione con las demandas actuales. "Por lo primero que preguntaron fue por el trago y qué marcas habíamos elegido".
Según Silvana, lo que más complica a sus hijos es la formalidad. En este caso, tienen que resolver con quiénes irán acompañados, para entregar una lista para efectos de seguridad. "Muchos están bien tostados con el tema porque tienen que decidir esto un mes antes. En mi caso, lo tenía resuelto dos meses antes. Incluso conversábamos con las amigas de lo complicado que sería ponerse a pololear en el intertanto, porque tendrías que respetar el acuerdo con el amigo al que ya habías invitado. Pero ahora eso es mucho tiempo".
Maquillaje colectivo
Más allá de la producción global, está la personal. Aquella en que las niñas invierten bastante tiempo, esmero y recursos para verse ad hoc al espíritu de la noche.
Además de la dieta de verano, los cuidados del cuerpo pasan por sesiones de peluquería, maquillaje y, en algunos casos, hasta asesorías de imagen para llegar radiantes. Aunque es mucho más convencional no ir tan lejos y a lo más, contratar sesiones colectivas de maquillaje.
"Lo que más les gustan son las pestañas postizas, que se las regalamos en el paquete completo. A ellas les encanta esta especie de previa, donde es usual que comenten todo lo que ellas hacen, mientras que los hombres se meten a la ducha y se visten, cuando mucho. El año pasado maquillamos a Denise Rosenthal ("Amango", "El blog de la Feña") y sus amigas y lo pasaron súper bien", dice Isadora Squicciarini, de Tendencias Squi.
La otra parte clave es el vestido, cómo no. "Lo que se usa mucho es buscar diseñadoras y gente que vende por Facebook. Ahí hay catálogos y tú eliges", cuenta Josefina de la Jara, del colegio Villa María.
Para los hombres, es cierto, la producción es mucho menor. Basta un terno propio o ajeno, a veces suspensores, que se ven bastante en estas fiestas y "ojalá con zapatos, porque a algunos les gusta usar el terno y la corbata con zapatillas", agrega Silvana.
Los detalles y preparativos
Aunque las ceremonias, como el premio al mejor compañero, se hacen en la graduación, para la noche de la fiesta igual quedan detallitos pendientes. Silvana Breva, apoderada del colegio Manquehue, por ejemplo, quiere mostrarles un diaporama que está preparando. En el caso de Martín Correa y sus compañeros del colegio Monte Tabor, tendrán un rincón especial para hacerse fotos dentro del Espacio Riesco, "con pelucas y cosas divertidas".
Las niñas del colegio Villa María empezaron con los preparativos en mayo de este año. "Hicimos una encuesta para saber qué DJ, qué fotógrafo y qué tragos queríamos", cuenta Josefina de la Jara. Su elección incluyó también invitaciones que se mandan a imprimir y que son cada vez menos tipo parte matrimonial y más del estilo fiesta de 15 años.
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Posteado por: Soledad Foucauld 21/11/2009 14:43 [ N° 1 ] |
Suerte que mis hijos no estudian en Chile! Aqui la edad legal para beber es 21 anos. Si en una fiesta estan dando trago y que las autoridades lo saben pueden poner presos los adultos que estan a cargo del establecimiento o los padres de esos jovenes! Ademas tomar a temprana edad eso hara que sean futuros alcoolicos!! enfin... |
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Posteado por: Juan Carlos Maldonado Gaete 22/11/2009 22:25 [ N° 2 ] |
Ojala mis hijos estudiaran en Chile porque veo que han aprendido a organizar bien las fiestas de graduacion. |
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Posteado por: Rodrigo Alegria Alegria 25/11/2009 19:57 [ N° 3 ] |
El dato duro es: "A mayor precocidad de la ingesta alcohólica, mayor probabilidad de dependencia alcohólica". Buenas tardes.- |
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