Pamela Elgueda Tapia
Danae Ubilla es una doctora de 27 años que jamás había escuchado hablar de Villa Prat. Hasta que la Fundación América Solidaria le pidió que viajara a esa localidad del Maule, que resultó afectada por el terremoto del 27 de febrero.
Pocillas tampoco le era familiar al agrónomo y académico Eduardo Gratacós, pero un colega de la Universidad Católica de Valparaíso le habló de los daños que sufrió ese poblado cercano a Cauquenes.
Lo mismo ocurrió con miles de otros profesionales y estudiantes universitarios, que durante la semana pasada se trasladaron como voluntarios hacia zonas que con suerte conocían de nombre, y que necesitaban ayuda.
¿Qué los movió? Un entusiasmo a prueba de todo, que fue alimentado día a día por quienes recibieron su ayuda. Porque, afirma el profesor Gratacós: "Ganamos más que lo que entregamos y volvemos muy enriquecidos por la experiencia".
Doble catástrofe
"La gente ha sufrido por partida doble: perdió sus casas y su fuente laboral", dice Lorena Campos, psicóloga y profesional contratada por Servicio País, de la Fundación para la Superación de la Pobreza.
Ella fue trasladada hacia caleta Pellines y Putú (cerca de Constitución), "donde los pescadores quieren salir luego a pescar, porque necesitan ganar dinero para pasar el invierno. Pero sus señoras tienen terror de que el mar se los lleve".
A eso se agrega el estado emocional de los niños: "No van a tener colegio hasta abril y andan desorientados y asustados. Así que estamos haciendo talleres para contenerlos y para que se entretengan. Por ejemplo, pedimos una pelota prestada, jugamos fútbol con ellos y aprovechamos de explicarles por qué los estaban vacunando".
Rodrigo Olivares es trabajador social y parte del equipo de Servicio País que labora en Pellines. Cuenta que gracias a una encuesta diseñada por la fundación pudieron catastrar las necesidades más urgentes y hacer lo necesario para satisfacerlas. Pero también están preocupados de reconstruir "el tejido social" de estas comunidades.
"Necesitamos que primero cuenten sus historias, que expresen sus miedos y tristezas. Pero también queremos que se unan, para contactarlos con la red pública, para que puedan volver a trabajar en lo suyo y reconstruir sus casas".
Eduardo Gratacós cree que tan importante como la ayuda material que su grupo de la UCV llevó a Pocillas fue, justamente, la posibilidad de ayudar a la comunidad a unirse. "Se trata de un poblado rural pobre, donde casi no hay jóvenes y donde ha llegado poca ayuda. Por eso era necesario que se unieran y fue muy emocionante cuando el jueves en la tarde aparecieron todos a despedirse de nosotros, con un discurso maravilloso".
¿Una tacita de té?
La capacidad de los habitantes de la zona para reponerse tiene a los voluntarios admirados. "Es impresionante la fuerza y disposición que tienen para salir adelante. Podrían quedarse sentados esperando por la ayuda, pero prefieren ponerle el hombro", comenta el doctor Pablo Valenzuela, de 29 años, quien viajó a Pelluhue y Curanipe gracias a la Corporación Trascender.
Hasta allá viajó junto a dos médicos y ex compañeros en la Universidad Diego Portales, Josefina Fry y Pablo Valenzuela. "Hicimos rondas por los campamentos donde están quienes arrancaron del maremoto. Al principio atendimos fracturas y lesiones producidas durante el terremoto. Ahora estamos controlando a los enfermos crónicos".
Cada visita, cuenta, es como llegar a la casa de un amigo. "Nos invitan una taza de té, café, desayunos si llegamos muy temprano y fruta en la tarde. No les sobra nada, necesitan mucha ayuda, pero su recibimiento siempre es cordial y agradecido", cuenta este doctor.
Por eso, casi todos prometen que volverán. Ahora a visitar y a ayudar a sus nuevos amigos.
|
Posteado por: Paulina Bouey Ossa 16/03/2010 10:37 [ N° 1 ] |
La ayuda voluntaria a los ciudadanos hermanos es de un valor y una riqueza incalculable. hace una total diferencia a los damnificados, a las regiones y al pais. se sienten acompanados, se sienten abrazados y protegidos. la solidaridad genuina de un pueblo es una fuerza y una energia que todo lo puede y que nada es imposible. es la mayor riqueza que pueda existir en una nacion. lo que recibe el voluntariado es un aprendizaje y una satisfaccion incomparables que jamas lo experimentaran en ningun otro acto por muy importante y bien remunerado que sea. un gobierno capacitado y bien intencionado puede lograr grandes metas, una ciudadania genuinamente solidaria lo logra todo. |
|
Posteado por: enrique hernandez gomez 16/03/2010 19:49 [ N° 2 ] |
Por eso en el Sur a pesar de todo , se pasa bien, es parte de la idiosincracia chilena, que aun se mantiene latente en muchos poblados, no asi en las grandes Ciudades. Ciertamente , la existencia de profesionales Voluntarios es digno de destacarse y ojala prenda en la Continuidad de Servicio a la Ciudadania. En todo caso, aca en Chile , existen serias dificultades para ser Voluntario, antes de eso debes ganar tu propío sueldo y colocar plata de tu Bolsillo, para completar la ayuda al proximo. " Ayudame, para ayudarte", porque " con plata se compran huevos" Por esos a todas esas personas Voluntarias que fueron al Sur de nuestro Pais, nuestros parabienes y felicitaciones por todo lo que hicieron. |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |