Ya sea acupuntura, yoga, reiki, musicoterapia o suplementos herbarios, las alternativas a las que recurren los pacientes con cáncer para aliviar el dolor y las molestias de la enfermedad y su tratamiento son mucho más extensas y variadas que la oferta médica tradicional. Sin embargo, no hay evidencias concretas que confirmen cuánto aportan -y cuán seguras son- estas medicinas complementarias.
El tema no es ajeno a los más de 30 mil especialistas congregados en Chicago, en la 46ª reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO, por su sigla en inglés).
Varios estudios han sido presentados. Uno de ellos es de la Universidad de Rochester (EE.UU.) y atribuye a la práctica del yoga un mejor dormir y menor fatiga. "Muy pocos de los tratamientos para los problemas del sueño y la fatiga que experimentan los pacientes con cáncer funcionan por largo tiempo, si es que lo hacen", comentó la doctora Karen Mustian, autora principal del estudio, en el que participaron 410 pacientes.
Tanto la fatiga como los trastornos del sueño son dos de los efectos secundarios más frecuentes en las personas que transitan por un tratamiento oncológico. Se estima que el 80% de los pacientes experimentan trastornos del sueño, mientras que en un 65% de los casos los problemas persisten una vez finalizada la terapia.
Otra disciplina que ha demostrado ser útil para mejorar la calidad de vida de los pacientes es la acupuntura, sobre todo en el tratamiento del dolor asociado al cáncer, y de las náuseas y los vómitos inducidos por la quimioterapia. "La acupuntura también es de ayuda contra la xerostomía (disminución de la secreción salival que genera la sensación de boca seca), el estrés y la fatiga de los pacientes con cáncer", explica el doctor David Rosenthal, del Instituto del Cáncer Dana Farber, en Boston.
Los masajes y el reiki también ayudan a reducir el estrés y el dolor.
La musicoterapia es otra disciplina que cuenta con un creciente cúmulo de evidencia científica sobre su utilidad para combatir el dolor que no cede ante los medicamentos. "Cuando una persona está prestando atención a la música, se liberan ciertos neurotransmisores que inhiben las señales de dolor que suben del cuerpo hacia el cerebro", cuenta la doctora Suzanne Hanser, de la Federación Mundial de Musicoterapia, que estudió los efectos de esa terapia en pacientes con cáncer de mama.
Por otra parte, investigadores brasileños mostraron un estudio que revela que el extracto de guaraná -fruto originario de la cuenca del Amazonas- ayuda a combatir la fatiga que afecta a las personas que reciben quimioterapia.
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |