
Hace ya dos años que esta columna estaba en blanco. Ninguna situación ha mejorado significativamente desde entonces como para cerrar en forma definitiva la crítica hacia aquellas políticas que inciden en el desarrollo de la ciudad. Ninguna actitud es ahora diferente en cuanto al uso del espacio público. La ciudad siguió su curso. Y la versión 2.0 de esta historia que en su origen duró más de seis años pretende seguir revisando los hechos que a veces quedan ocultos en el día a día y van formando un pavimento que muchos acostumbramos a pisar sin mirar, proyectos mal planificados o hechos a partir de diseños mal pensados, soluciones mal ejecutadas, situaciones absurdas, inauguraciones de obras inacabadas y el mal gusto típico de quienes gozan del privilegio de tomar decisiones que afectan al espacio público sin visión de futuro, sin entender que las ciudades se construyen a partir de las relaciones entre sus partes y no por sus elementos en forma aislada.
Todas las piezas deben unirse. De lo contrario la ciudad se interrumpe. Es tan absurdo como perforar un cerro para hacer un túnel que conecte el acceso más congestionado hacia la zona oriente de la ciudad con una zona residencial geográficamente retirada de la trama urbana por un río, sin antes tener resueltos los enlaces.
Es tan absurdo como construir el túnel y tener que inaugurarlo en un solo sentido porque al otro lado del cerro hay un barrio que no está diseñado para sobrellevar el impacto vial a las horas de mayor tránsito. Tan absurdo como terminar el túnel que emerge en un parque metropolitano, sobre una calzada residencial dejando a decenas de vecinos sin opción de salir de sus casas y sin más remedio que entrar al hoyo y volver a salir. Tan absurdo como convertir de la noche a la mañana una calle de barrio en una autopista.
La ladera del Cerro San Cristóbal en el acceso norte del túnel, inaugurado hace meses pero abierto hace una semana, tiene su lado bueno: fue decorada, seguramente para mitigar el descriterio con el que cortaron el cerro. Nunca supimos si se trataba de una obra de arte rupestre o se debió a una expresión espontánea del individuo que colocó, durante meses, las piedras una por una creando la amorfa greca sobre el muro de cemento a la espera de que se resolviera el problema de la puesta en marcha de este acceso.
Ahora que el túnel felizmente se ha inaugurado, que los pobladores de Pedro de Valdivia Norte gozan de un barrio bien conectado, tranquilo, silencioso y seguro, y que La Pirámide ha pasado a formar definitivamente parte de la lista negra de referentes nacionales de imagen urbana, con una vía angosta y colapsable hacia el oriente y lo que quedó de un cerro –digno paisaje para ser cara de acceso a Santiago–, sabemos que la figurilla ondulada que hermosea la boca del túnel no fue un arranque de arte en piedra del maestro de turno. Es sencillamente la promesa cumplida de que al fin en nuestro país las cosas se hacen y se terminan bien, sin dejar cabos sueltos, piezas desconectadas ni calles cortadas.
Postdata: Ahora sabemos también qué futuro tienen sus vecinos, que en vano reclamaron por otra alternativa.
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Posteado por: Ricardo Alfaro Briones 14/03/2009 10:47 [ N° 1 ] |
Bienvenido don Felipe Recordamos (mi mujer y yo) su columna con nostalgia, nadie llenó ese espacio y es bueno conversar de arquitectura y ciudad los días sabados. Esperando el resultado de Vitacura, e implementar su ejemplo en nuestro entorno. Cordialmente
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Posteado por: Alejandra Rivera C 14/03/2009 14:58 [ N° 2 ] |
Buenas tardes. Santiago es CHILE?¿
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Posteado por: Pancho Sasso 15/03/2009 09:32 [ N° 3 ] |
Wellcomeback Felipe!!!!! |
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Posteado por: Ricardo Peña y Lillo Valenzuela 15/03/2009 18:00 [ N° 4 ] |
Tremendo esfuerzo al que alude, de centenares de personas que han trabajado y dejado parte de su vida, como para fijarse en el único vecino que debe dar por el momento una absurda vuelta. Fijarse en el encuentro entre el futuro y el pasado y encontrarlo todo malo. Le aseguro que cuando vea alguna de sus obras, despreciaré la mancha de humedad, la infaltable grieta, el chillido de alguna puerta, los cristales que se cimbran y todo aquello que me lleve a ridiculizar su obra como si fuese efectuada por cretinos. Cuando conozca a alguno de sus alumnos, observaré lo importante que haya aprendido y no los defectos residuales inevitables en toda formación y en cada persona y obra humana. Lamentablemente no puedo predicar con el ejemplo, porque si hubiese habido un solo párrafo positivo, habría comentado eso y olvidado el resto. Pero, aquí hay sólo mala onda y me voy antes de contagiarme. |
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Posteado por: Andrea Gil C 15/03/2009 21:44 [ N° 5 ] |
Hola, a propósito de "lo que quedó de un cerro"...me encantaría una opinión respecto de los edificios en la subida Sta Teresita (los que se están construyendo casi al llegar al semáforo) y a la llegada a La Dehesa por Lo Curro. Personalmente creo que están destruyendo la estética de la comuna, una zona plenamente precordillerana, en la que el marco de cerros y lomajes es (era) su sello. Gracias. |
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Posteado por: Ricardo Peña y Lillo Valenzuela 16/03/2009 10:23 [ N° 6 ] |
¿RECONSIDERACIÓN? ¿Fui injusto con mi crítica “mala onda” a un crítico “mala onda”? No dejé de preguntarme si su estilo sería una herencia desvirtuada de los métodos de formación de arquitectos, particularmente al efectuar “análisis” antes de iniciar un proyecto. Método tradicional que invita a diseñar después de conocer lo ya existente del tema, pero que tiende a coartar la creatividad auténtica ante un problema planteado (induciendo como contraparte a copiar soluciones efectistas, encontradas en la búsqueda). Mostrar todo lo malo es un estilo de crítica frecuente entre estudiantes de arquitectura, cuando buscan los defectos de la realidad, para luego solucionarlos. Así tiene sentido. El sentido aparece con los diseños propuestos. Acá es diferente. La crítica es posterior, concentrada en etapas transitorias de un construir en un organismo vivo como la ciudad. Equivale a criticar los delirios de un post operado cuando vuelve de su anestesia. En este caso es peor aún, porque hay pocas posibilidades de reducir los traumas de obras que afectan las arterias de una ciudad que debe seguir funcionando. ¿Ha construido el autor en casas habitadas? ¿Ha registrado las críticas de los usuarios? ¿El resultado arquitectónico habrá hecho olvidar los sinsabores propios de la construcción o simplemente ya no se habla con esos propietarios? Esa comprensión que se requiere de los procesos, es la que hay que aplicar en casos como estas obras urbanas criticadas. No son las dificultades transitorias lo que merece ser destacado, sino evaluar si se obtendrán los objetivos buscados, en un plazo prudente, proporcional a la magnitud de la obra y a la escala de una intervención urbana. La crítica será constructiva si se proponen soluciones que mejoren lo ya efectuado. Porque otras alternativas debieron evaluarse antes por el equipo gestor del proyecto. Tuve intención de devolver críticas destructivas para demostrar que poco aportan. Observé en obras del autor pisos superiores en voladizo, acristalamientos integradores de exterior-interior, tratamientos de hormigón visto. También cosas que yo no proyectaría y por lo mismo efectos que no lograría; pero prefiero destacar logros que destacar defectos. Disfruté las imágenes de sus obras. Atte. |
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Posteado por: Nicole Jung Carrère 18/03/2009 10:31 [ N° 7 ] |
Me encantaría saber si el Sr.Assadi es capaz de Autocriticarse, soy de esas personas, q sí mira el entorno de la ciudad, y sí he visto diseños mal pensados y absurdos, por ejemplo, Sr. Assadi, en q estaba pensando cuando botó la fachada del Apumanque? Seguramente Ud. estaba muy bien informado, y sabía q esa fachada fué hecha por la principal exponente del Arte Cinético en Chile y por lo demás, reconocida mundialmente por sus obras, Doña Matilde Pérez. Nicole Jung |
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Posteado por: Michel D'Alencon Bravo 18/03/2009 16:47 [ N° 8 ] |
A los críticos del Sr. Assadi, la cosa es muy simple: el Sr. Assadi NO se formó académicamente en la U. de Chile, ni en la U. Católica ni en la U. Católica de Valparaíso. |
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Posteado por: Ricardo Peña y Lillo Valenzuela 19/03/2009 20:20 [ N° 9 ] |
Al menos lo criticado de mi parte, se refiere a adoptar una actitud positiva y objetiva, que no me cabe duda el Sr. Assadi estará en condiciones de asumir. No me parece que las cualidades de las personas se asuman como bloques endosados por las universidades en que se han formado. En cada establecimiento hay variedad de casos y ejemplares. La antropología social tendrá enfoques más serios que entregar que la simple insidia lanzada al vuelo. Bien vale revisar sus insinuaciones. En la siguiente cita, aprecie usted la importancia del medio al que damos vida al debatir.
“ Creemos que hoy se avizora un horizonte diferente y especialmente optimista, dadas Extracto de: Boletín académico Educación y TIC (Tecnologías de la Información Autor:
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Posteado por: Michel D'Alencon Bravo 20/03/2009 21:30 [ N° 10 ] |
Sr. Ricardo Peña y Lillo (N° 9): continúa... |
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Posteado por: Michel D'Alencon Bravo 20/03/2009 21:37 [ N° 11 ] |
Continuación... |
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Posteado por: marcela be be 21/03/2009 15:24 [ N° 12 ] |
he visto las obras de felipe y me pregunto : y ahorro de energia? como ponerlo en practica si no atiendes a quienes te intentan enseñar? |
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Posteado por: Ricardo Peña y Lillo Valenzuela 22/03/2009 05:48 [ N° 13 ] |
Sr. Michel D'Alençon Bravo [N° 10 y 11]: Valioso su aporte. Analiza nuevas variables del tema. (He enviado comentarios a la columna siguiente) Atte. |
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Posteado por: juan carlos muñoz del sante 09/01/2010 16:05 [ N° 14 ] |
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