Felipe Assadi
Sábado 02 de Enero de 2010
Colaboración en línea


Felipe-Assadi.jpg

La reciente ampliación de la Línea 1 del Metro, que agrega cerca de 3.800 metros al recorrido con sólo tres estaciones, hace que al menos el 50% de los usuarios deba utilizar un medio alternativo para llegar a ellas. Si se piensa que el Metro forma parte de un sistema complejo –como el Transantiago– tiene una aparente lógica, pero si se desvinculan de él los sistemas de transporte asociados, el nuevo recorrido resulta ineficiente por sí solo.

El trecho entre las estaciones Escuela Militar y Manquehue es de 1.730 metros, lo que obliga al vecino de las inmediaciones de dicho tramo a caminar varias cuadras o a tomar un bus para llegar a la estación más cercana. Las distancias entre las estaciones Manquehue y Hernando de Magallanes y esta última con Los Dominicos son de 1.000 y 1.100 metros respectivamente, acusando el mismo problema. En cambio, el promedio de distancia entre las estaciones antiguas es de 600 metros, trayecto que hace al Metro un sistema autosuficiente, en una vía troncal. Tramos tan prolongados en una zona residencial como ésta hacen que inevitablemente se deba tener un sistema paralelo en superficie, para lo cual los buses debieran acercar a la gente a la troncal y no circular por encima de ella.

Metro1.jpg
Ilustración: Francisco Javier Olea.


Una menor inversión en las estaciones podría significar un mayor número de éstas, y por ende, menor congestión dentro de ellas, mejor accesibilidad hacia el Metro y desde él, más cobertura y mayor eficiencia como medio de transporte singular. Esto no significa disminuir la calidad, sino generar estaciones más pequeñas y sin tanto chiche pretencioso, cúpulas de vidrio templado, torreones de hormigón, adornos y ornamentos que son innecesarios y representan una opulencia que no existe, como si las estaciones emergieran del subsuelo gritando ¡mírenme que bella soy! ¡Y estoy súper diseñada!

Por último, una intervención más acotada y serena impactaría menos la superficie evitando la destrucción de plazas, el exceso de información y de edificaciones inútiles donde definitivamente ya no caben.

Postdata: ¿Qué más se necesita para entrar a una estación subterránea que no sea una modesta y tranquila escalera con un sobrio letrero que diga en qué lugar nos encontramos?

3 Comentarios publicados
Posteado por:
Alfredo Finger Camus
02/01/2010 11:02
[ N° 1 ]

Dudo que el tema central sea el costo de las estaciones sino mas bien dos elementos. El primero, como usted dice "...Si se piensa que el Metro forma parte de un sistema complejo –como el Transantiago– tiene una aparente lógica..." y está claro que el sistema es integrado.

por otra parte, distanciar las estaciones, mejora la capacidad de la línea y la velocidad media (con menos paradas se va mas rápido).

en NY existen los recorridos express que paran cada unas 4 estaciones y lo mismo en Chile en la línea 5 en hora punta (con estaciones rojas y verdes)

es claro que la tendencia es dejar al Metro como un trocal, de alta capacidad y velocidad media, de un sistema integrado.

Posteado por:
Ricardo Peña y Lillo Valenzuela
02/01/2010 16:15
[ N° 2 ]


Los accesos a las estaciones son la fachada de esta gran obra subterránea. Bien merecen destacar su presencia, con lo que sería una desproporción si sólo se tratase de un quiosco.

La arquitectura de las estaciones del Metro es un modo de democratizar el diseño del espacio. A los cristales y granitos, a los revestimientos metálicos y los hormigones vistos, al acero inoxidable y la tecnología contemporánea, al futuro hecho presente, tienen acceso todos sus dueños, todos los usuarios, humildes y pudientes.

Sólo falta disfrutar de las ventajas, en lugar de quejarse por defectos rebuscados. Hay quienes han emigrado de la zona, desde el sólo anuncio de la extensión de la línea, pero los mismos se han beneficiado con la plusvalía incrementada por la demanda de sus propiedades.

Son las obras contundentes e invisibles, que no lucen tanto como los carteles publicitarios.

Posteado por:
Renato Valenzuela Palominos
06/01/2010 14:33
[ N° 3 ]

Ahora comprendo por qué una amiga se salió de arquitectura con el motivo de que ahora los arquitectos sólo se preocupan de lo útil de las construcciones y no de que sean agradables a la vista y mejoren el paisaje.

Me desilucionó profundamente que un comentario como este lograra salir publicado en una revista precisamente de decoración. La línea 4 sería mejor con otra estación entre tobalaba y colón, y que cada una de esas fuera mucho más simples que las actuales?

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