
Estimados amigos:
Les escribo desde Nueva York, Estados Unidos.... sí, justo para nuestro Bicentenario me tocó estar aquí. Lo que para algunos podría parecer un privilegio y para otros una desgracia, a mí me parece una excelente oportunidad de hacer una reflexión respecto de quienes somos, de nuestra identidad.
Lo primero es asumir que siempre es bueno pensar, pensar en UNO mismo, re-flexionar, volverse, doblándose hacia UNO.
Los griegos tenían la práctica de hacer periplos, salir a navegar, para desde "afuera" pensar y ver con claridad, lo que en verdad ¡¡funciona!!! Si, pues desde aquí se ve con mucha claridad.
Por de pronto, somos un país que tiene nombre... ¡¡que fantástico!!!
No es menor, si piensan que yo estoy en un país que carece de él: Estados Unidos, es decir, más que un nombre es un adjetivo calificativo, como si nosotros nos llamáramos los "flacos largos", y ojo, que al principio nos "nombraban" con uno, Finis terrae, y no creo que merezca mucha explicación, al menos en aquel entonces estábamos en la última "estación".
Es tan así la cosa que el gran arquitecto norteamericano Frank Lloyd Wright llamaba a sus casas "usonianas",(de U.S.A.) pues no concebía que un país sin nombre produjera arquitectura con identidad territorial.
El tema de la identidad merece una explicación. La palabra tiene su raíz en dos conceptos: "Idem", que significa lo mismo, y "entitas", el ser....
O sea, la identidad de algo es "lo mismo del ser, pero sin ser el ser mismo", es decir, ¡¡la identidad es el reflejo!!!!
Y aquí viene algo relevante, pues hoy por hoy, mucha gente tiende a afirmar con cierta elocuencia, que nuestro Chile carece de identidad "propia" (valga la redundancia), cosa que yo niego de plano, pues, no existen las cosas sin reflejo (salvo Nosferatus). Podremos estar en desacuerdo con nuestro reflejo, podrá no gustarnos, pero lo tenemos, y bien definido.
Y, la verdad, estando lejos, las cosas se aclaran...
Me atrevo a decir que no sólo tenemos nombre y reflejo, sino que también tenemos un proyecto potentísimo, desde aquí, desde el fin del mundo.
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Posteado por: Amane C. 18/09/2010 14:03 [ N° 1 ] |
Primero que todo, lo bueno es que no poseemos un adjetivo calificativo de nombre... por otra parte siempre se critica el hecho de la identidad, pero no sera una simple proyección de quien lo dice, ya que alguien que no considera tener un país con identidad, quizás no se sienta reflejado él mismo en el lugar donde vive, se podría decir que son " extranjeros" en su propia tierra...imagino que podría ser algo así... |
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Posteado por: Ricardo Peña y Lillo Valenzuela 23/09/2010 17:59 [ N° 2 ] |
Ejemplo: Hay otros temas no resueltos, entre la “i” mayúscula (I), la “L” minúscula (l); y el número uno (1). En algunos sistemas de letras, se confunden. (Ill11II). Respecto a comentarios urbanos sobre Nueva York, vale leer lo escrito por Le Corbusier, en “Cuando las catedrales eran blancas”, asombrado por el orden cartesiano de la cuadrícula con nombres de calles numeradas por orientación, lo que comparaba con el desorden que generaba en París la abundancia de diagonales.
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Posteado por: Karin Böhm O. 09/12/2010 00:01 [ N° 3 ] |
Muy acertado Federico, pero si no comprendemos lo que leemos, cómo esperar que reflexionemos... |
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