Fui a ver "La buena vida", la quinta entrega de Andrés Wood. Sin duda una sorpresa; la película no sólo atrapa sino que también inquieta. Incluso angustia. Tal vez por eso que podríamos llamar el Factor Wood; eso que hace, una y otra vez, que en sus películas nunca logres entender por qué carajo a los personajes les pasa lo que les pasa. Y, al final, todo siempre termine disfrazado de una supuesta poesía fílmica que asusta (si no aburre) mucho más de lo que apasiona. Ni hablar de que ilumine.
Vale la advertencia, estas líneas no pretenden ni por broma ser una crítica de cine. Por favor; con el respeto (poco, pero respeto) que los críticos se merecen –ni hablar del autor, el cineasta– sólo representan la opinión de un tipo que va, paga su entrada (cada vez más cara) y busca algo sin lograrlo. Luego, claro, alguien te pregunta: ¿Y? ¿Te gustó la película? Y dices sí. Piola. Más o menos. Cuando en realidad lo que quieres decir es que estás ahogado. Sofocado. Pasa en "La buena vida": le sigues el hilo a cada personaje y entonces piensas bueno, esta película se trata de unos losers que jamás cachas por qué son losers, sólo que son losers porque viven (o trabajan) en Santiago. En el centro de Santiago. El downtown los hizo así.
Dos semanas atrás dediqué esta columna a la ciudad. Hoy también. Y otra vez para defenderla. Déjenme decirlo: puede que "La buena vida" me haya gustado algo, poco o más o menos, pero lo que definitivamente no comparto es la visión que tiene Wood del centro de la ciudad; un Santiago gris, plano, chato. Un Santiago –el verdadero protagonista de la película– que a todas luces el autor teme mucho más de lo que ama. Un Santiago apocalíptico con la galería mal iluminada y el café con piernas (ojo, son demasiado lindas las minocas de la película como para ser del centro) pasado a cera de depilación. Ese Santiago (es la esperanza de "La buena vida") que mejor sería cambiar por un Paz–Froimovich con moral Ñuñoa. O, peor aún, Providencia. La verdadera moral del autor. ¿Si no cómo entender que, en el fondo, Santiago Centro sea, ante los ojos de Wood, definitivamente una idea, una postura, más que una visión? En "La buena vida", Santiago asfixia más por lo que no está que por lo que vemos. Digamos que la ciudad no aparece en la congestión del Transantiago. Menos en el vacío de Bandera al amanecer. En "La buena vida" Santiago sólo está en el guión. Los personajes no existen. Deambulan.
Lo dije antes, lo digo ahora: nunca he sido fan del cine de Andrés Wood, por más prolijo y bien hecho que sea cada vez. Sí me encantó, en esta pasada, ver a Alfredo Castro sin la impostura TV Alfredo Castro (diablos, qué flaco favor les hace TVN a sus actores) y también a Bélgica Castro como Bélgica Castro. Notable, además, el peluquero que interpreta Roberto Farías. Bien Aline. Bien el clarinestista mapuche. Raro el guión en que, pegado como con engrudo, todo coincide por que sí no más. Pero, bueno, ya lo dije: esto no es una crítica de cine. Sí el pataleo de un enamorado de Santiago al que le hubiera encantado ver una ciudad íntima, personal, más que esa que se construye desde el mito. O, cuando más, en la parada rápida en el Dominó. Eso mientras Santiago espera. Y, desde ya, que las hordas digitales alzan la voz.
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Posteado por: Pock arkham Miskatonic 05/09/2008 09:46 [ N° 1 ] |
Saludos Sergio |
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Posteado por: Carolina Urrejola Suárez 05/09/2008 13:27 [ N° 2 ] |
Santiago huele mal...y si es gris, no entiendo como puedes decir lo contrario, ahora bien a pesar de eso, el que te guste y lo defiendas es otra cosa, pero es gris, huele mal y esta colapsado. |
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Posteado por: SERGIO BURGOS 05/09/2008 15:29 [ N° 3 ] |
Esta vez sin haber visto la pelicula concuerdo con Paz; básicamente porque el cine chileno es bastante mediocre, monotemático, redundante, pretencioso y por lo mismo siutikamente feo... Malos guionistas, peores directores y manoseados actores... |
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Posteado por: Rogelio Contardo Ferrera 05/09/2008 17:35 [ N° 4 ] |
Coincido con la Srta. Urrejola en que Santiago es más atractiva en verano, sobre todo de noche. P. Bustamante, P. Forestal, P. Balmaceda... notaables. |
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Posteado por: pedro fernandez farias 05/09/2008 18:34 [ N° 5 ] |
Santiago es una ciudad muy poco grata y amable para vivir, eso todos lo sabemos por mas que haya alguien que intente encontrarle un lado bueno. Que ganas que Santiago se pareciera un poco a Buenos Aires, apenas un poco. |
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Posteado por: c. d. j. 06/09/2008 16:21 [ N° 6 ] |
Salud! Quería ir a ver la Buena Vida justamente porque escuché que Santiago aparecía de manera importante, pero tu comentario me quita las ganas de verla. Recuerdo tan pocos libros y tan pocas películas que se tomen Santiago en serio...necesitamos de eso. cd
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Posteado por: arturo rodrigo fierro fernandez 07/09/2008 17:06 [ N° 7 ] |
Me gustan tus columnas sergio.Y ademàs yo tampoco soy fan de Wood, pero la buena vida me gustò mucho. A lo mejor es ocurrencia mìa, pero wood debe leer a JC Onetti. los personajes de esta pelìcula tiene ese |
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