Alberto Fuguet
Sábado 22 de Noviembre de 2008
El síndrome Rotterdam


Fuguet.jpg

A veces estar en un festival de cine latinoamericano te puede hacer sentir muy extraviado. Sientes cuando estás rodeado de tipos que se han vuelto los regalones "del circuito", cineastas expertos en la América Latina "profunda" es que, como publicistas de primera, son capaces de ver lo que los otros quieren ver. El cine siempre ha estado ligado a la seducción, pero antes la meta era seducir al público o, al menos, a tu gente (el cine militante de los 70). Ahora lo importante es seducir a cierta gente. Esa gente es, por lo general, rubia, de izquierda, ecológica, primer mundista, y por lo general, han tenido un novio/novia que es de por acá.

Llamémoslo el síndrome Rotterdam, por el puerto holandés, donde se realiza un festival "que la lleva". Hoy por hoy Rotterdam es un sello y una moral (un amigo insiste que es una retórica) y, mientras más puertas abre en el mundillo del cine independiente o de arte, da la impresión que más las cierra cuando se trata de inspiración y creatividad. No sé quién fue el señor Hubert Bals. Ni siquiera sé si está vivo (no lo voy a googlear) pero el señor Bals, del premio Hubert Bals para desarrollar cine latinoamericano y del tercer mundo, ha terminado por afectar (de afectación) el cine "alternativo" mucho más de lo que pensamos. Tanto que ya no es una alternativa; es un cliché. Rotterdam y estos festivales obsesionados con la región creen hacer el bien pero, como buena ONG paternalista, el tiro les está saliendo por la culata. Se están convirtiendo en el FMI del cine. Dictan pautas, exigen visiones, crean una suerte de club de los "niños pobres cosmopolitas".

Y sí, quizás hablo por la herida y sí, he perdido frente a ellos. Y, claro, con esta columna, dudo que me inviten alguna vez, pero mi cansancio y hastío con estas cintas idénticas y de fórmula tienen más que ver con el resultado. Cuando uno ve cinco filmes con ese sello en un día y capta las coincidencias, descubres que no es una coincidencia sino algo parecido a un mandato. No todas las cintas que tienen estos sellos son malas ni toda persona ligada a ellos está contaminada, pero si alguien ha sufrido de una manera aterradora este matonaje cultural es el llamado Nuevo Cine Argentino que, de un tiempo a esta parte, se ha especializado en cintas sobre "tipos que caminan con saquitos". No porque eres del mismo país de Lucrecia Martel implica que puedas filmar como ella. Al revés: el mensaje es más bien lo contrario. No la imites ni te acerques a su mundo. La genia es ella, tú a lo más podrás captar tu mundo si eres honesto y, como me escribió un amigo porteño, si eres generoso.

Cuando uno se topa con cintas tras cintas de gente poco honesta y sin mundo propio, las cosas empiezan a oler mal y sientes más aburrimiento que asco. La búsqueda o exploración válida y necesaria se transformó tan rápido y se empezó a repetir de tal modo, que dan ganas de llamar a los hermanos Zanuck para hacer una parodia políticamente correcta.

Las cintas Rotterdam son películas que desprecian el diálogo y los personajes, están centradas en lo rural, les da pánico la música incidental y poseen planos contemplativos tan largos que uno puede cortarse las uñas antes del próximo corte. Ah, y matan, en vivo, animales (no ver "La rabia", de Albertina Carril, la cinta más repelente y menos generosa en años). OK: Reygadas quizás es un iluminado y "Luz silenciosa" es, en rigor, algo irrepetible. Pero —ojo— también es inimitable. Ya lo vimos. Ahora queremos —quiero— ver algo nuevo.

8 Comentarios publicados
Posteado por:
Francisco J Retamal Torres
21/11/2008 11:46
[ N° 1 ]

Vaya! me alegra no ser el único que no se traga ese cine latino/hispano/americano/nohollywoodense que se hace a medida de los festivales europeos!!!

Sin ir más lejos, hace poco vi XXY, que si bien tiene sus momentos no alcanzan a quitarme de la cabeza la idea de que fue una pérdida de tiempo. Si, si sé que ganó una chorrada de festivales, pero en estricto rigor, a mi no me produjo nada. Menos cuando poco después veo Rec, que sin contar con la venia de los grandes festivales europeos me pareció mucho más respetuosa de si misma, de sus creadores y del público que la cinta de Lucía Puenzo (aun cuando creo que Ricardo Darín es un gran tipo)

Se trata en el fondo de no pasar gato por liebre.
Porque lamentablemente el cine no anglosajón cae reiteradamente en lo mismo: hacer filmes que los directores de festivales y sus sponsors aprueben, lo que sienta el resto, que le caiga un rayo. Y eso les hará bien a sus currículums, pero pésimo al cine en general.
(es por eso que no me trago lo que hace Matias Bize, por ejemplo, aclamado en festivales y eventos, arboles que no dejan ver el bosque de lo que es en realidad...una soberana lata).

continuo...

Posteado por:
Francisco J Retamal Torres
21/11/2008 11:54
[ N° 2 ]

...sigo: si de algo sirve que aparezcan directores como Amenabar, De La Iglesia, Del Toro, Rodriguez, acá Lopez, Diaz, Olguin, Kim Ki Duk, Wong Kar Wai(aunque My blueberry nights no esté a su altura ni a la de su elenco)...puede que sus peliculas no sean del gusto de todos, pero al menos tienen el buen gusto de creer en su propia obra y son con sus seguidores y, sobre todo, con su propio cine.

Y con la realidad...el dia que Latinoamerica sea solamente como la que aparece en Rosario Tijeras, estamos fritos.

(que ironia, en el suplemento wiken de hoy, en la pagina siguiente de esta columna, aparece una publicidad de Arrancame la vida...seguro que los realizadores ya tienen reservado un espacio en su oficina para palmas , osos, leones y otros premios).

lobocinepata.wordpress.com

pd: lástima lo de perdido...pero más lástima me da ver el criterio para repartir el Fondart. Esperando la novela gráfica (o mejor aún, novela a secas).

salu2

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sebastian brahm
21/11/2008 15:06
[ N° 3 ]

El fondo de tu crítica -el paternalismo que dice "muéstrense como queremos verlos"- es correcto pero te equivocas de blanco. El verdadero problema está en otros fondos de antiguas potencias colonialistas, con Fonds Sud a la cabeza. Y en los operadores culturales, nuevamente franceses sobre todo, que imponen la línea de lo que están dispuestos a apoyar como coproductores europeos. Hubert Bals es abierto en comparación con ellos. Yo gané HBF con un proyecto que coquetea con la ciencia ficción, que en lo absoluto desprecia el diálogo o los personajes (o los giros de guión o las peripecias for that matter) y que es enteramente urbano. Por ahí te concedo lo de la música incidental. BTW Hubert Bals fundó el IFFR y está muerto. Saludos.

Posteado por:
bruno bettati salvo
21/11/2008 19:43
[ N° 4 ]

Alberto, el hecho de que un festival logre levantar dineros públicos y privados para establecer un fondo internacional es algo digno de imitar (en Chile ninguno lo hace aún). Estimo que ellos pueden hacer lo que deseen con su financiamiento, y sin duda, influir hacia un cierto tipo de cine.
Pero también, Rotterdam es un festival que va más allá del fondo: ofrece un mercado (Cinemart) y además competencias que incluyen mucho tipo de cine que no se subsume a la categoría "efecto Rotterdam" ni a las características que propones. Por otra parte, "estas cintas idénticas" no constituyen mucho más del 5% que se ofrece en las salas comerciales de la mayoría de los países de Latinoamerica y Europa. Más hastiados debieramos estar por la oferta que constituye el 95% restante.
Y lo del FMI del cine y el "club de niños pobres" es lisa y llana difamación. Yo también perdí 2 veces este año el HBF, pero no es razón para cargarse un festival que, como pocos, propone innovación en el lenguaje cinematográfico y reduce reglas glamorosas, por ejemplo, al no exigir estreno mundial si es que compites allí.

Posteado por:
Jose
22/11/2008 15:58
[ N° 5 ]

Tampoco debemos olvidar que sólo una pequeña fracción de las películas apoyadas por HBF pueden tener esa "cierta" afinidad...Gracias a HBF se han podido realizar películas tan distintas y valiosas como "Rapado" de Rejtman, "La Niña Santa" de Martel, "Mundo Grúa" de Trapero, "Uzak" de Nuri Bilge Ceylan, "Intervención Divina" de Elia Suleiman, "4" de Ilya Khrzhanovsky, "La Perrera" de Manuel Nieto, "Opera Jawa" de Garin Nugroho, "Grbavica" de Jasmila Zbanic, "El Custodio" de Rodrigo Moreno, "Play" de Scherson, "Whisky", "25 Watts", "Sábado" de Juan Villegas, "4 Meses, 3 Semanas y 2 Días" de Cristian Mungiu, "Ana y Los Otros" de Murga un largo etcetra muy diverso que va más allá de si son silenciosas, sin música o aburridas, eso ya depende de cada uno y lo que quiera ir a ver al cine.

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Cecilia Caltabiano Daveri
24/11/2008 21:51
[ N° 6 ]

Vi "La rabia" en Sanfic y me gustó, fíjate, me llegó lo primitivo, muy bien expresado, no diría rural, más bien naturaleza salvaje que vuelve bruto al ser humano, sin necesidad de leones o elefantes, sólo por el aislamiento y la dependencia de las estaciones, eso existe y es poético.

Posteado por:
afa
28/11/2008 18:25
[ N° 7 ]

Sin ir más lejos, otro fondo del primer mundo financió Luz Silenciosa, el WCF del festival de Berlín. Y Lucrecia Martel hizo su primera película gracias a otro fondo de ayuda al tercer mundo, el Sundance/NHK. Y Syndromes and a Century de Apichatpong Weerasethakul, por poner un ejemplo, se hizo con apoyo del Fonds Sud... Los ejemplos podrían multiplicarse para uno y otro lado (todos hemos visto películas impresentables con los consabidos sellitos, y muchas que no eran de hombres con sacos o campesinos descalzos).

Echarle la culpa a los fondos o a los productores europeos por el estado de las cosas (y sólo de ciertas cosas, pues el sellito de HBF está en, por ejemplo, la que para mí es la mejor película chilena en mucho tiempo, Tony Manero) es echarle la culpa al empedrado. Cada uno sabe donde le aprieta el zapato y el motivo de hacer las cosas que hace.

El tema de la representación del tercer mundo es bastante complejo como para discutirlo en pocas lineas, pero en resumen creo hacer una película pensando en qué es lo que les gusta a los europeos es tan absurdo como otra que busque “derribar” ese estereotipo, pues en ambos casos lo que se hace es pensar esa mirada como la vara que nos mide, ya sea para cumplir sus expectativas o para “rebelarse” contra ellas.

Por eso creo que uno tiene que tener claro cada vez que postula es que no serán esos fondos los que determinen si mi película se hace o no. Si Huacho no hubiese ganado nada ya estaba en marcha el plan B, para hacerla de la forma en que hice mis dos primeros cortos, con un puñado de amigos, mis padres y mi trabajo de 9 a 5 en una oficina para pagar el material. No hacer una película porque no se ganó un fondo X o Y o Z, eso sí que es someterse a su voluntad, ¿no? Mucho más que responder, intencionalmente o no, a un gusto cinematográfico y a una visión del mundo.

Posteado por:
Ronald Mc Cloud Cabrone
28/11/2008 20:21
[ N° 8 ]

Fuguet, no eres malo como crítico de cine, incluso tus quejas contra ciertos circuitos tienen algo de razón. La mala noticia es que tú también te metiste en un guetto y también hiciste cine poco generoso. Es una lástima que esa sea la piedra de tope.

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