
¿Cómo lo hizo? De esa pregunta frecuente en boca del público de un acto de magia —o ilusión, para ser más precisos— es de donde parte este programa que Mega está transmitiendo los domingos por la noche: contar exactamente cómo un mago logró engañar al ojo humano. Un mago —enmascarado, nos explican, porque no quiere exponerse al rechazo de su gremio ni sacrificar su fuente laboral al develar los secretos del oficio— realiza los trucos acompañado de una corte de bellas asistentes en diminutos atuendos, para luego mostrarnos cómo los hizo.
La premisa es universal y por lo tanto atractiva. Pero en la era en que David Copperfield es más chistoso que enigmático, trucos como partirse en dos, salir de un tanque lleno de agua, aparentemente decapitarse con una guillotina o levitar al aire libre (sólo para la televisión: el truco está en cables de acero que no se ven en pantalla) pueden resultar atractivos, simpáticos, pero algo inocentes.
Quizás tiene que ver con la génesis del programa: se emitió por primera vez en 1997 en Estados Unidos (donde ahora se emite una tercera temporada en el canal MyNetwork TV). El material acá es presentado en cámara por el periodista Rafael Cavada, quien también hace la locución en off. El hecho de que el mago y el resto del programa sean norteamericanos es dato que la presentación del programa se reservó tanto como el rostro del mago (sólo se nos advierte que ni siquiera lo escucharíamos para resguardar su anonimato, lo que da para que uno imagine al mago Oli o al mago Larraín calzándose la máscara).
Dado que es un programa que basa su atractivo en develar secretos, no les importará que contemos que el mago enmascarado se llama Val Valentino y no reservó por mucho tiempo su identidad, sino que por el contrario emprendió una aparentemente saludable carrera como "el mago enmascarado" que sigue hasta nuestros días.
Tanto las ilusiones expuestas como el oficio mismo del mago tienen en general un atractivo atemporal, y en ese sentido este es un programa que puede resultar entretenido —así como a algunas personas les interesará ver "Ripley, aunque usted no lo crea"—, aunque su escala sea mucho menor que la anticipada en la locución local. "Este es el programa que los magos del mundo no quieren que usted vea" puede resultar una promesa más bien cómica en la era de David Blaine y Chris Angel.
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Posteado por: Francisco J Retamal Torres 06/03/2009 11:07 [ N° 1 ] |
dos cosas al respecto: -Cierto, los números de magia están bien venidos a menos, ya a nadie le sorprende sacar conejos de sombreros, cortar en dos a la señorita o adivinar que carta escogió el voluntario de la última fila. Obsoleto al menos para la TV, donde las posibilidades de hacer cosas más osadas crece. Blaine y Angel no impactarían tanto de no existir las 525 líneas. -Por Dios, que ha hecho Cavada para terminar de voz en off de patrañas como esta!?!?!!? |
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Posteado por: Tomás Gabriel Toro Farfán 06/03/2009 21:58 [ N° 2 ] |
Una burla. Este programa no debería existir por respeto a los magos :). |
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Posteado por: soledad quiroz q. 14/03/2009 08:46 [ N° 3 ] |
Este programa es un fiasco. Cavada estaba mejor de botas en el río, que poniendo en evidencia (a veces de manera bien ridícula) truquillos de magia. Un programa aburrido, evidente y canalla. |
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