Demasiado tarde
Por su horario y por la evidente modestia de su puesta en escena, podría parecer desproporcionado preocuparse de este nuevo programa de Red TV. Pero "Nunca es tarde" —que se transmite diariamente a la una de la madrugada— debutó hace poco más de un mes promocionándose como "el primer y verdadero late show de la televisión chilena" y en su página web promete un programa "al más puro estilo de David Letterman" y una conversación con "humor sarcástico". Suficiente provocación como para medir el resultado frente a sus promesas. Y ese resultado es aún más provocador: de risa, pena o rabia, dependiendo del estado de ánimo.
Conducido por el humorista Checho Hirane, "Nunca es tarde" es un programa que llega 20 años tarde. Primero, quizás es necesario recordarles a sus perpetradores que el suyo no es el primer "late show" de la televisión chilena: son muchos los que han puesto un escritorio y un sillón por donde pasan entrevistados, desde Don Francisco a Julio César Rodríguez (en TVN y ahora en Zona Latina), pasando por Marcelo Comparini, quien en "Plaza Italia" ejecutó la adaptación mejor lograda de la fórmula (y quien ahora conduce "El lado C" en Canal 13 cable). Y de todos quienes han conducido "late shows", Hirane es por mucho el que menos podría compararse con Letterman. Sólo ese dolorosamente vergonzoso intento de Jorge Garrido de copiarle a Marcelo Tinelli supera lo insolente de la comparación. "Nunca es tarde" parece una pieza de museo de la mala TV chilena: es tremendamente provinciano (al parecer no ha visto televisión por cable), desinformado, básico en su humor y aburrido. Lo que Checho Hirane llama humor sobre la contingencia política no es más que un rosario caricaturesco —y fome— de chistes sobre lo mala que es la Concertación y el Gobierno. Cuando Checho Hirane juega a ser liberal o "destapado", invita a una transformista y pasa toda la entrevista preguntándole si le debe hablar como a un hombre o como a una mujer, o invita a un grupo de bailarinas de night clubs y les pregunta si han salido con futbolistas ("estamos dando titulares para Las Últimas Noticias", dice él, iluso).
En lo que suelen fallar quienes intentan adaptar el formato de los "late shows" estadounidenses es un error en el concepto: el objetivo de éstos es hacer reír (por eso también son tan importantes sus guionistas) y no informar ni mostrar "otra faceta" de los personajes entrevistados. Los adaptadores chilenos suelen optar por lo segundo. Con "Nunca es tarde", en todo caso, es difícil saber: la intención es algo que no se alcanza a distinguir en un programa tan precario.
|
Posteado por: Raúl Fuenzalida 05/06/2009 11:52 [ N° 1 ] |
¿entonces es un programa de televisión con "desfase" generacional? eso de que la intención no se distingue creo que pasa porque al asemejarse a "El lado C" y a "Sin Dios ni late", "Nunca es tarde" estaría justo en medio de ambos: no es lo suficientemente precario, ni tampoco lo suficientemente quijotesco. creo que el desempleo sería un buen tema a tratar en ese Nunca es tarde. |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
| 29 | 30 |