
El Parrón, con otro nombre
Por Esteban Cabezas
Raro es llegar a un restaurante con un nombre y encontrarse allí con el viejo Parrón de siempre, aunque esta vez en el ala nueva del Patio Bellavista. ¿Será eso que llaman "construcción de marca"? Entonces, si la idea es diversificarse, ¿para qué utilizan hasta la misma gráfica en el logotipo y además casi la misma, sino la misma, carta madre?
Raro. Pero bueno. La cosa es que –prácticamente– es el viejo Parrón, pero nuevo. Aunque con la misma cocina tradicional que es capaz de lograr una tortilla española sólida ($2.990). Y unas mollejas que están bien ($2.990), pero que un poquito más crocantes habrían estado mejor. Después de pedir entraña, que no había, se optó por un mayúsculo lomo vetado tres cuartos –que llegó prácticamente cocido– y un costillar nada de tímido (con acompañamiento, $5.200). Adjuntos, una porción de correctas papas fritas y una ensalada de palta. ¿La atención? Buena, atenta y conocedora de lo suyo. ¿Los vinos? Ya que están en un nuevo lugar, podrían modernizar la selección. ¿Y la música? Al más puro estilo Kenny G. Algo que no cuadra mucho con un sitio donde, para empezar, llega una panera y un pebre de ulte.
Constitución 30, 2489770.
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
| 29 | 30 |