Diario de una foodie
Viernes 23 de Abril de 2010
Adiós a las burbujas


Por Bárbara Muñoz

Mi cada vez más creciente obsesión foodie (es decir, mi creciente entusiasmo por descubrir, preparar y consumir comidas y bebidas) se está volviendo peligrosa. Hace unos meses estuve a punto de cometer un asesinato por culpa de una botella de Champagne. La víctima: mi novio.

Rodrigo, el sujeto en cuestión, es un hombre adorable y con muchas virtudes, pero la sofisticación gastronómica no es una de ellas. Si para mí las ensaladas –esas adictivas mezclas de “hojas verdes” que incluyen lechugas, berros, rúculas, radicchios, hojas de mostaza y un largo etcétera– son el paraíso; para él, son pasto para las vacas. Si a mí me hace feliz tener la despensa llena de conservas, chutneys (‘¿qué diablos es un chutney?’, me preguntó el otro día acerca de esas conservas agridulces que acompañan tan bien algunas carnes) y variedades de sales, aceites, y condimentos; a él, lo que lo hace feliz es que nunca falte la piscola. Y aunque yo prepare el más refinado de los platos, sé que él disfrutaría más comiéndose un sándwich de pollo con queso.

A él le parezco siútica; a mí, él me parece un cavernícola. Y así nos vamos.

En un intento por sobrellevar este asuntillo, hemos hecho mutuas concesiones: él aprendió a comer sushi con palillos, a no echarle mayonesa al cous cous y, de vez en cuando, acepta acompañarme a un restaurante indio. A cambio, yo he aprendido a no ofuscarme si él comete el crimen de echarle Coca Cola a ese pisco peruano tan caro que le regalaron para el cumpleaños (y que yo considero debe beberse solo o por último hecho pisco sour), a respirar profundo y no hacerme mala sangre.

Los dos sabemos que nuestras diferencias –al menos en esa materia– son irreconciliables. La mayoría de las veces nos reímos y no pasa nada. Pero hace unos meses la cosa se puso fea. Fue justo para la noche de Año Nuevo.

Decidimos, con una pareja de amigos, celebrar la llegada del nuevo año en la playa. Y yo anuncié que me haría cargo de las “champañas”. En una caja especial para que resistieran el viaje, puse una botella de espumante nacional Valdivieso (rico y no tan caro, como para que no doliera tanto descorcharlo en la playa) y, por otra parte, un Champagne (francés, claro) que Patricio Tapia había calificado como “una verdadera delicia” –el Brut Imperial de Möet & Chandon– y que, bueno, barato barato no era. En cuanto nos sentamos a la mesa, mis fantasías culinarias se fueron a las pailas. Primero, abrimos un vino y olvidamos el espumante y –para peor– dejé la famosa botella ahí, a merced de cualquiera. Cuando faltaba poco para la cuenta regresiva, bajamos rápidamente hasta la orilla del mar. Entre los gritos de la gente que intentaba elevar un globo y la fascinación que me producía la llegada del Bicentenario, no me di cuenta que Rodrigo tenía en sus manos mi querido espumante top.

Fue entonces cuando se desató la pesadilla. Escucho “3, 2, 1” y antes de alcanzar a dar el abrazo, veo, con espanto, que Rodrigo agarra la botella y, como poseído por el espíritu de un piloto de Fórmula Uno, comienza a agitarla con la fuerza de Charles Atlas. “Noooooooo....”, grito con angustia, “esa botella noooo”. Él me mira con pánico y se queda estático. Pero ya es tarde. Ahí están, el corcho disparado, el espumante saliendo a borbotones y el poco líquido que queda dentro, totalmente desvanecido.

Tuve ganas de matarlo, lo reconozco. Pero no lo hice. Sólo cerré los ojos y me despedí en silencio de las burbujas francesas... au revoir, les dije. Y pensé: ‘Vaya manerita de empezar el 2010’.

41 Comentarios publicados
Posteado por:
alejandro G.
23/04/2010 11:25
[ N° 1 ]

No hay que olvidarse de las buenas mediaciones: una ensalada de verdes varios acompañada de una gran piscola, o la perversión del vino tinto tan deliciosamente mezclado con una gaseosa en un día de calor. Sin embargo, lo que es insostenible, toda un ataque preventivo contra el oriente culinario, de un mal gusto imperdonable es el couscous con mayonesa. Ha de revisar babs, si existe mediación posible entre usted y un sujeto como ése.

Posteado por:
Fernando Lorenzo Cárdenas
23/04/2010 11:25
[ N° 2 ]

Te propongo esta variante:
Mi cada vez más creciente obsesión drunkie (es decir, el entusiasmo por consumir litros de alcohol) se está volviendo peligrosa. Hace unos meses estuve a punto de cometer un asesinato. La víctima: mi novia.
Hermenejilda tiene muchas virtudes, pero la satisfacción alcohólica no es una de ellas. Si para mí la pilsen es esencial; para ella, es el elixir del demonio. Si para mí la felicidad está en tener la despensa llena de pisco, ron, vodka naranja, aguardiente de chillán y grapa; para ella, está en que no tome copete.
A ella le parezco burdo; a mí, ella me parece una bruja. Y así nos vamos.
En un intento por sobrellevar este asuntillo, hemos hecho mutuas concesiones: ella aprendió a tomarse un pisco sour los domingos cuando hay luna llena, a no botarme los conchos por insignificantes que parezcan y, de vez en cuando, acepta acompañarme a una fuente de soda con olor a baño. A cambio, yo he aprendido a no ofuscarme si ella le da asco que combine un cartonaire con Coca Cola (combinación que yo considero de lo más salutífera).
Pero hace unos meses la cosa se puso fea. Fue justo para la noche de Año Nuevo. Partimos con una pareja de amigos a celebrar la llegada del nuevo año a la playa. Yo, en mi calidad de drunkie, me hice cargo de los tragos. Llevé un metro cuadrado de pilsen, una botella de pisco La Serena y un finísimo carménere Gato Tetra-Brik que me había regalado el socio de la botica. Pero mis buenas intenciones se fueron a las pailas. Primero, comimos con Afri Cola y no con tragullo y –para peor– dejé la famosa caja ahí, olvidada. Cuando faltaba poco para la cuenta regresiva, bajamos a la orilla del mar. Entre los gritos no me di cuenta que la Herme tenía en sus manos mi querido tintelli. Y se desató la pesadilla. Escucho “3, 2, 1” y veo, con espanto, que la Herme tira la caja al mar. “Noooooooo, mi bigoteao nooo”, grito con angustia. Pero ya es tarde.

Posteado por:
Alfredo Guastavino
23/04/2010 11:29
[ N° 3 ]

Seguro que el novio es pelotero, le gusta vestir buzo y se conforma con un asado de fin de semana. Si es así, tendrá muchas anécdotas que contar esta bloguera. Aguante foodie.

Posteado por:
Matías Valdivia Bravo
23/04/2010 11:32
[ N° 4 ]

Apoyo irrestrictamente a Rodrigo. No hay nada mejor que un pisco, en mi caso un ron, con coca cola y hielo, el sushi con servicio tradicional y un buen chacarero, barros luco o italiano para matar el hambre. El pasto es para las vacas, el fútbol y wimbledom, aunque a veces no es malo cuando se necesita algo liviano. Lo del champagne, bueno...era año nuevo, quien no lo ha hecho.

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Raúl Guerrero Hevia
23/04/2010 12:01
[ N° 5 ]

Las opiniones que han posteado antes los hombres sólo evidencian el prejuicio que existe para con los varones que diversifican y no temen a hacer cursos de cocina, aprender, en vez de encerrarse a comer papas fritas y chacareros con piscola y jote.
Lamentablemente, muchos hombres se confunde virilidad con desinterés y prejuician: creen que ampliando sus horizontes renuncian a su masculinidad.
Lo lamento por la bloguera, porque ahora se avecina el Mundial de Sudáfrica y la imagen que me recrea de su novio se repetirá por un mes.
Muy buena opinión, Bárbara.

Posteado por:
Julieta Aguirre Marin
23/04/2010 12:06
[ N° 6 ]

Chuuu, a ese cavernícola hay que educarlo y al picante del tinteli, hay que hacerlo nacer de nuevo. Y no hay que ser snob para comer rico. Larga vida a los foodies.

Posteado por:
mauricio p.
23/04/2010 12:08
[ N° 7 ]

Barbara, las ensaladitas de "contorno" son lo mejor que hay, especialmente con un buen filete de protagonista principal del plato, el sushi se come con palillos???, eso es interesante.
meterle mayo o ketchup al couscous o a las ostras no es tan grave, llega a ser comprensible para futboleros, deberias comenzar a ver los amigos que tiene este hombre, puede ser que descubras cosas peores.. y te des cuenta que tu novio es un señor cavernicola!!!
Un consejo siempre ten cerca un par de manquehuitos, asi no le dices nunca adios a las burbujas!!!

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carolina andrea saavedra rebolledo
23/04/2010 12:15
[ N° 8 ]

Traumática situación esa del espumante carozzi.Me he reído un montón! Y el ítem cous cous es imperdonable. Tendrás que lidiar con eso de por vida porque los hombres no cambia. Nacen con ese instinto simple, fácil,no se complican: para ellos el rojo es rojo, no conocen el rojo italiano o el rojo pasión, una ensalada verde sigue siendo comida para vacas. Y un espumante es... un espumante. Me encanta tu blog!

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Pamela M F
23/04/2010 12:20
[ N° 9 ]

Por suerte con mi novio hemos ido acercándonos en la materia y ahora él es el más entusiasta sibarita. Al leer la columna recordé cuando recién estábamos en onda “amigos” y luego de un jolgorio, el hambre nos atacó. Procedimos a preparar algo y la opción simple fue hacer tallarines. Le dije que los echara al agua, cuando veo con horror que los partió por la mitad! A esa altura ya trataba de hacerme la linda y pese a eso se me salió del alma un: “ahí si que la cagaste”. Para que decir lo incómodo y desagradable de la situación… Tarde era para arrepentirme de la desafortunada frase pero finalmente pude salvarme de aquella muestra de inhumanidad y falta de tino.
Tiempo ha pasado de aquello y ahora en la noche mi amorcito me pregunta, cualquier día de semana: –¿dónde vamos a ir a comer?… y yo le respondo con cara de inocente: –Pensaba que podríamos hacer una sopita. A lo que él me insiste: –REPITO: ¿dónde vamos a ir a comer? Yo solo sonrío.

Suerte con la columna!

Posteado por:
Esteban Martínez
23/04/2010 12:20
[ N° 10 ]

Señorita Muñoz aproveche el “maridaje”. Puedo asegurarle que la sofisticación y el refinamiento gastronómico se pueden complementar muy bien con -algunas escapaditas hacia- gustos más rústicos. Podemos amar el Risotto al Mascarpone con guisado de Osobuco, pero no creo que usted sea de aquellas personas que rechacen un buen churrasco italiano, cuando el día lo amerite. Espero leer más de sus entretenidas anécdotas, no sólo recorriendo lugares y picadas, sino que también de usted enfrentada a la cocina.

Posteado por:
carolina andrea saavedra rebolledo
23/04/2010 12:21
[ N° 11 ]

Lo del espumante, por lo bajo suena traumático, y me he reído mucho. Pero tendrás que ir a acostumbrándote a vivir como una foodie incomprendida, más con un hombre. Ellos nacieron simples, básicos, no se complican con nada. Para ellos el rojo es rojo, no existe el rojo-italiano, el rojo-pasión, rojo-carmí o el derivado terracota. Así que para ellos un champagne es un...champagne. Lo del cous cous, fuerte. Me encanta tu blog!

Posteado por:
Antonia Guzmán Camus
23/04/2010 12:26
[ N° 12 ]

Espero, sinceramente, que el troglodita en cuestión tenga algunas virtudes que compensen sus torpezas.

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Narda Lepes Rollinga
23/04/2010 12:39
[ N° 13 ]

Graaaan columna. Me siento plenamente identificada. Felicitaciones a la autora!!!

Posteado por:
Juan Pablo Salas Valdebenito
23/04/2010 12:49
[ N° 14 ]

Primero que nada, me parece que la columnista sí es una siútica, partiendo por hablar de "mi novio", como se dice en Argentina, y no "mi pololo", como decimos en Chile. Y lo más importante: claramente la culpa es de ella. Antes de salir de Santiago debería haber advertido que esa champaña (¿o es pecado no decir "champagne"?) era intocable. Típico de las mujeres: no pensar antes y después quejarse...

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juan carlos fuentes berroeta
23/04/2010 12:50
[ N° 15 ]

Primero que nada, su novio no es un cavernícola. Así somos: básicos. Nos gusta el tinto, la cerveza y la carne. Si va con papas y longaniza, mejor. Si hay mayonesa, excelente, sino, la compramos. Si va con pasto (mal llamadas hortalizas pues es pasto al fin y al cabo)... bueno, la cosa es soportable siempre y cuando no nos hagan participar y opinar de las distintas combinaciones y variedades. Ni menos una cata sobre la misma (sobre todo si el partido ya empezó). Pero, de ahí a saber de distintos tipos de pastos, ya es camisa de once varas. Por qué? porque fuímos concebidos de manera distinta, distintos géneros, y distintos gustos. Así de sencillo. Asi que, apoyo al amigo, aunque me pregunto si es el mismo Rodrigo que yo conozco (digo por las virtudes y lo adorable y agregaría buenos para las chuletas). En fin, aquí lo q importa es la comida básica para acompañar un buen partido de fútbol. Los adornos están demás, o bien pueden hacerlos las srtas mientras uno está donde debe estar: frente al tv. Y para que esto funcione, como en todo, hay que ceder (o aguantar) y querer. Como en todo.

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Juan Veliz
23/04/2010 12:51
[ N° 16 ]

Cuando las cosas no resultan, no resultan no más. De sólo imaginar la situación con el "noooooo esa botella nooo" han hecho de este día uno mejor.
Comparto la ignorancia por el cous cous (de hecho lo más parecido a eso es la marca Tous). Pero eso no nos hace ni mas ni menos. Un rico espumante Brut (y note que le digo espumante porque respeto el derecho de marca) es incomparable. Reivindico la ignorancia y el derecho a estar equivocado, pero siento que ser el pololo de una sibarita o "foodie", debe ser toda una experiencia, sobre todo porque a ninguno de nosotros nos enseñaron a comer "foodie".
Aguante el charquican, las guatitas y el estofado.
Además tengo el placer de conocer al pololo. Aguante Rodrigo.

Posteado por:
Gab Muñoz
23/04/2010 12:54
[ N° 17 ]

Veo que todos los comentarios dan por hecho que el cavernícola en cuestión -seco para la piscola y otros placeres de la vida- tiene que ser futbolero, bueno para el buzo y la pelota, etc.
Releyendo el blog no encuentro ningún comentario sobre este tema, sin embargo la asociación es inmediata. Y no es que yo tenga algo que decir al respecto, simplemente dejo lanzada la inquietud...

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Claudia Irene Hernandez Paredes
23/04/2010 12:55
[ N° 18 ]

Tener paciencia es mi consejo, ya que si el corazón es grande , algunas cosas las puedes pasar por alto. Y otro consejo, es que le pongas etiquetas a las esquisteces que no puede mal gastar, para evitar futuros malos entendidos.

Posteado por:
Alexis Donoso Donoso
23/04/2010 12:55
[ N° 19 ]

Lo que Bárbara parece no entender es el sueño de todo tuerca: hacer la gran Ayrton Senn, imaginando ser el gran crack de la F1 en el podio del Gran Premio de Imola. En ese momento, ¿qué importa la clase de champán y cuánto dinero costó? Los sueños no se miden en lucas.
¡¡¡¡Grande Rodrigo!!!!

Posteado por:
Julieta Aguirre Marin
23/04/2010 13:00
[ N° 20 ]

Señor Salas, para que sepa: sólo se dice champagne,champaña o champán si es francesa. Si es española se le dice cava y si es chilena espumoso. No alegue. Usted preguntó.

Posteado por:
Eduardo Iván Poblete Araya
23/04/2010 13:30
[ N° 21 ]

Gracias a Barbarita por dejar a los hombres como cavernícolas. Como si fuera patrimonio de las mujeres el saber de platos sofisticados y champaña francesa.

No tomo, pero viva la piscola. Siútico es renegar de los platos y tragos autóctonos, como si todos fuésemos europeos...Cuando en rigor, con suerte somos menos salvajes que los hombres originarios de esta tierra

Posteado por:
Marcela Hernández
23/04/2010 13:35
[ N° 22 ]

Una pequeña historia con ese especial "sabor" que la hace creíble, fresca y divertida ¿a quien no le ocurren cosas similares con amigos, pololos y demases? Me gustó mucho!
No soy foodie, ni drunkie...y creo que tampoco cavernícola. Sí soy una firme convencida que lo mejor de la vida son las diferencias; mientras esta disímil pareja logre guardar silencio en ese momento del despertar del instinto asesino, y pueda después reirse y contar el cuento...todo bien. Eso será los que los una y así... ¿que más da lo que coman? (ups, creo que eso molestará a los foodies, digo en mi defensa que me encanta la comida rica, como a todos y todas)

Posteado por:
Washington Sarlanga Declay
23/04/2010 13:38
[ N° 23 ]

Doña Bárbara: Yo reconozco que entre un Lomas de Cauquenes y un fino carmenere no paladeo diferencias. Entre tomarme un Carmen del Huasco y un Bou Berroeta, me da lo mismo... Para mí no hay mejor ave palta que uno que venden en la galería del cine Grand Palace en Huérfanos... Los queques más ricos los como en Moneda, cerca del Registro Civil (y ojo que tienen arándano, pero no cuestan caro)... Prefiero un asado generoso a comer couscous o esas "reducciones" gastronómicas que me obligan a atacar el refrigerador cuando regreso a la casa... No objeto el interés por descubrir nuevos sabores ni mucho menos. Al contrario, me gusta eso. Viví en Medio Oriente y allá sí que prueban cada cosa... Pero no soporto esas pequeñas porciones por las que se pagan 20 lucas. Tampoco me gusta el pisco peruano, al que le echan clara de huevo para "suavizarlo" en el sour (un asco). En fin, apoyo lo "foodie", pero no tengo ese gusto por la sofisticación, a la que muchos se suman por esnobismo no más (no es su caso, usted se dedica profesionalmente al tema). Y no sea tan drástica con el novio, que bastante pega debe tener para comprender todo el glosario que semana a semana va incorporando a su argot. Saludos.

Posteado por:
Paulo Jaramillo Rios
23/04/2010 13:46
[ N° 24 ]

Me sorprende lo ciutico del blog. La semana pasada ya salieron con un ciutico IT GIRL chilena, cuando la palabra adecuada al español es chic. Ahora salen con un ciutico FOODIE cuando la palabra adecuada es sibarita (ademas de ser una hermosa palabra).

Ironizaria bastante con esto, pero el comentario de Fernando Lorenzo (N°2) creo que ya lo hizo suficiente.

Nota: el cuscus es semola con ensalda? que tiene eso de refinado?

Por ultimo no por tener especies extravagantes se es FOODIE. Siempre una ostrita "cocida" con limon en una marisqueria del terminal pesquero, es mejor que la mas refinada de las comidas francesas con cualquiera de sus ciuticos condimentos.

Posteado por:
Felipe Espina Labarca
23/04/2010 13:56
[ N° 25 ]

Creo que estoy con el cavernícola ese...el de las piscolas y el sandwich aguante Rodrigo....

Posteado por:
Rubén Cosetti Aliaga
23/04/2010 14:00
[ N° 26 ]

Hoy en día las comidas bien preparadas y producidas son muy valoradas. No soy regodión y me conformo con los alimentos más sencillos, sin embargo, siempre agradezco un buen plato y también un buen licor.

Respecto al tema del Champagne, he visto sangre por menos, pero creo que el "Traga Traga" de tu novio no es el gran responsable de la celebración a lo Fórmula Uno.

Saludos desde Concepción

Posteado por:
Andres Tupper Lyon
23/04/2010 14:08
[ N° 27 ]

Bárbara,
no cejes en tu intento de domesticar a la bestia. La buena mesa es el camino y una vez que Rodrigo madure y entienda que hay placer en otras cosas distintas a un gol, habrás conseguido un buen partner. Cuando uno prueba algo bueno, aprende la diferencia. Animo.

Posteado por:
María del Pilar Cortés Rivas
23/04/2010 14:11
[ N° 28 ]

Es complicado pedirle a un HOMBRE finesa y delicadesa. Sin embargo,en cierta forma se agradese este instinto básico de enfrentarse a ciertas situaciones de manera casi bulgar, sin discriminar la complejidad y el detalle de ciertos contextos y elementos.

Los agradecimientos se reflejan posteriormente en otro tipo de acontecimientos que no requieren de elegancia, complejidad ni menos preparación.... Aun que un vinito previo por Dios que ayuda....

Posteado por:
Pedro Pérez Ruiz
23/04/2010 14:26
[ N° 29 ]

Yo creo que don Rodrigo se pasó de comedido. Esa champañita francesa estaba pidiendo el buen helado Savory de piña.

Posteado por:
René Reyes Rodríguez
23/04/2010 14:30
[ N° 30 ]

Notable columna!!! Luego de ver en los blogs de El mercurio escribiendo a treintañeras histéricas que no logran casarse, a cavernícolas domesticados, a periodistas deportivos resentidos y una variopinta fauna como esa, reconforta leer algo tan simple como donde comer y tomar bien y rico.
Respecto de la anécdota de la champaña, a veces no hay más que una lectura posible...el novio no merece a la novia.

Posteado por:
juan pedro caussade pitte
23/04/2010 14:44
[ N° 31 ]

Bienpoco informado el N1 14, Sr Salas, yqeua el mismo que antes de hablar hay que informarse. Que practique eso de la informacion que parece no se le da mucho. Decir " novio " no es siutiqueria en ninguna parte. Champagne es nombre patentado de la bebida en Francia. Tal como lo dice otro bloguero, no se puede usar en otro pais que no sea el de origen.
INFORMESE ANTES DE HABLAR !!

Posteado por:
Joe Gabardina
23/04/2010 15:00
[ N° 32 ]

Estimada Bárbara. Interesante su columna. Espolvoreo las papas fritas con estragón: ¿califico como foodie?

Posteado por:
Natalia González Moltedo
23/04/2010 15:31
[ N° 33 ]

Señor Paulo Jaramillo (N°24), para defender el uso del español por sobre anglicismos, le recomiendo comenzar por revisar su ortografía. Todo su argumento se va al suelo cuando uno lee "ciutico" en vez de "siútico", y más de una vez.

Posteado por:
Nico Olea M.
23/04/2010 15:38
[ N° 34 ]

El plato de mañana a la noche es más rodriguezco que barbarítico.

Posteado por:
Loreto Farias
23/04/2010 15:41
[ N° 35 ]

y todo por unas burbujas francesas, que terrible, el empiezo del 2010 marcado para siempre en la memoria de los involucrados, como se le ocurrio al pobre cavernicola vivir el momento y no ver la marca de la botella, triste el por ser tonto y soportar y ella por gastar energias en tonteras

Posteado por:
J Adrián
23/04/2010 15:56
[ N° 36 ]

Apuesto a q ese troglodita come huevos duros de un mordisco, y las vienesas crudas....

Posteado por:
Margarita Aravena Perez
23/04/2010 16:14
[ N° 37 ]

Mejor una foodie por pareja que dos: Mi pololo y yo somos tentados con la buena comida, y se nos va todo el sueldo de restaurante en restaurante.

Posteado por:
Roberto Irarrazabal H
23/04/2010 16:41
[ N° 38 ]

Típico de siútica arruinar una celebración de año nuevo por el precio de una botella. Muy buena la variante de Fernando Lorenzo, me reí mucho.

Posteado por:
Alejandro Cisternas Alvarez
23/04/2010 19:54
[ N° 39 ]

Sólo agradezco que mi novia no tenga una columna en que critique mis hábitos alimenticios.

Posteado por:
Jorge Adrián Ocampo Ercilla
29/04/2010 15:46
[ N° 40 ]

Sta. Bárbara

Desgraciadamente las cosas no son tan simples.
El desarrollo de un paladar exigente, es producto de una curiosidad por las cosas valiosas de la vida, y a la vez simples.
Un buen lugar para excursionar, un buen libro para leer, un vino para deleitarse, una piedra preciosa para admirar, un buen artículo de actualidad periodística, una obra de arte,..etc.. Así, el gusto e interés de una chica por la buena mesa es para mi una muy buena carta de presentación de su persona e irá comúnmente unido a un interés por otras cosas que valen la pena en la vida.
Sólo ud. sabe con quién comparte (o pierde ) su tiempo.

Posteado por:
Loo Saavedra Ga
25/05/2010 18:38
[ N° 41 ]

jajajajajajaja
nada mas q decir....

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