
Por Bárbara Muñoz S.
La primera vez que la Gabriela, mi hermana, viajó a España a conocer a la familia de su futuro marido, le tenían preparada una comida de bienvenida. Y entre los platos, venían unas orejas de toro. Pobre hermana mía. Se quiso morir cuando todos insistían en que probara ese cartilaginoso manjar.
Definitivamente no todos los estómagos están hechos para comer de todo. El problema es, que si uno se dedica a esto de las crónicas gastronómicas, más vale que vaya aprendiendo a hacerlo.
Por eso yo decidí que en este camino, Anthony Bourdain sería mi copiloto. Y siguiendo la filosofía del más rockstar de los celebrity-chef, yo también diría que sí a todo lo que se pueda comer. Vengan esos piures, erizos y picorocos que hacen que mi madre arrugue la nariz. Vengan esos delicados caracoles del Ópera que mi cavernícola me tiraría por la cabeza. Y que vengan los gloriosos anticuchos de corazón del Astrid y Gastón, las sabrosísimas médulas del Caramaño y las carnes de llamo, de castor o de cocodrilo.
Porque sí, una vez comí cocodrilo.
Fue hace un tiempo, en México, país donde –dicen– esta carne se ha puesto muy de moda. Iba yo pasando por el buffet, con mi plato en la mano, cuando detrás del mostrador, el chico me dice que pruebe el cocodrilo, que está “fresquito”. Antes de cualquier consideración ética o de otra índole, lo primero que pensé fue en ese capítulo de “Sin reservas” en el que Tony Bourdain sale a la caza de un cocodrilo para banquetearse en la noche. “Si él lo hace”, me dije a mí misma, “yo también”. Así es que la pedí. La carne, blanca y blanda, no tenía un sabor fuerte o muy distintivo. Perfectamente podría haber sido pollo. En eso estaba, algo desilusionada con mi aventura, cuando, de pronto, se me vino a la mente la imagen del reptil emergiendo lentamente de unas aguas pantanosas y comencé a preguntarme si –antes de llegar a mi estómago– este bicharraco se habría comido algún otro animal; o peor, si alguna vez habría engullido un estómago como el mío. Tuve que invocar al espíritu salvaje de Tony y apretar suprimir a la imagen en mi cabeza para no mandarme un numerito.
Aunque esa vez el poder de Anthony Bourdain funcionó, hay algo que ni él ni nadie logrará nunca que yo coma con gusto: la panita. De sólo pensar en ella se me paran los pelos. Es un trauma que arrastro desde niña. Debo haber tenido unos 10 u 11 años cuando un día mi madre nos sirvió panita al almuerzo. El olor era tan fuerte que se me metía por las narices y me revolvía el estómago. Mi hermano se negó a comer y yo también. “Se van a quedar sentados ahí hasta que se lo coman”, sentenció ella. “Si no se lo comen ahora, se los doy a la hora del té; y si no, en la noche; y si no, al desayuno de mañana”, advirtió. Después de largas horas y a fuerza de taparlo con mayonesa y ketchup, terminamos por tragarlo. Pero fue un martirio. Por eso cuando el año pasado el chef Benjamín Cienfuegos –del desaparecido restaurante Cienfuegos– contó orgulloso que probaríamos, como gran novedad en su carta, un plato de panita, palidecí.
Sí, me dedico al periodismo gastronómico. Sí, Anthony Bourdain es mi copiloto. Pero no, con la panita no puedo.
|
Posteado por: Sole Bascur de la Pobla 14/05/2010 10:10 [ N° 1 ] |
Las de pollo me encantan, las de vacuno... mmm es igual que masticar un trapo. |
|
Posteado por: Pancho Araya 14/05/2010 10:34 [ N° 2 ] |
Parece que el copiloto de todos es Bourdain. Cuando empecé a hacer el Santiago en Picada, obviamente el modelo a seguir era el del flaco de NYC y su programa Sin reservas. A poco andar uno va cachando que de rockstar tiene poco. Un día podrías probar las panitas al ajillo. Bien fileteadas y doradas quedan de lujo. |
|
Posteado por: Joe Gabardina 14/05/2010 10:52 [ N° 3 ] |
Y a mi que me gusta tanto la panita al ajillo. Deliciosa, aromática. Y las guatitas. Habría que hacerle justicia a esos platos tan despreciados. |
|
Posteado por: patricio alfonso saavedra araya 14/05/2010 10:57 [ N° 4 ] |
Por que todo lo desconocido,tiene sabor a pollo....Por lo menos es lo que me paso con los caracoles y las Ranas¡¡¡ |
|
Posteado por: Maximilian Sterling 14/05/2010 12:00 [ N° 5 ] |
Me pasó eso de "no te mueves de acá hasta que te lo comas". Nunca he comido cocodrilo. |
|
Posteado por: paul Buqq schall 14/05/2010 12:10 [ N° 6 ] |
Bourdain..???...Andrew Zimmern venía más al caso. |
|
Posteado por: Margarita Aravena Perez 14/05/2010 12:17 [ N° 7 ] |
¡Odio las panitas también! Toda la razón. Aunque vendría siendo lo único: no hay nada que me guste más que la médula, y como bien mencionas, en el Caramaño las sirven en un pote enorme y muy barato. ñaaaaam. |
|
Posteado por: Gab Muñoz 14/05/2010 13:00 [ N° 8 ] |
Qué terrible cuando te dicen: "pero pruébalo!!, ¿cómo vas a saber si te gusta o no si no lo pruebas????" y uno de sólo pensarlo NO lo quiere probar... definitivamente yo no podría ser Bourdain ni envidio su trabajo, simplemente me negaría a probar ciertas cosas... |
|
Posteado por: Patricio Ducret Secchi 14/05/2010 14:00 [ N° 9 ] |
Cuando viaje a Santa Cruz de la Sierra Bolivia con gusto la invito a mi restaurante a paladear el Chicharrón de cola de Lagarto y el Lagarto a la Diabla . No se arrepentirá exquisito www.tucunare.com.bo |
|
Posteado por: CARLOS ANDRES MUÑOZ MORALES 14/05/2010 15:02 [ N° 10 ] |
Y a quien no le dieron cuando chico fritos de seso, huevos de pescado, riñones... |
|
Posteado por: J Hernández 14/05/2010 15:24 [ N° 11 ] |
Definitivamente si hay algo 'asqueroso', mi padre me mata si está comiendo y digo esa palabra, son los interiores... No puedo con esa textura. Y oh! Las prietas....nunca me gustaron, ni desde niña cuando mi mamá la abría y nos pasaba esa pasta roja como puré. Cuando supe que era sangre coagulada fue peor. Aunque nunca alguien me ha "pasado gato por liebre", estoy segura de que me daría cuenta si es que no me avisan y me dan algun riñón o lengua "maquillada" o trozada. |
|
Posteado por: Antonia Bezanilla Hurtado 14/05/2010 16:00 [ N° 12 ] |
Uuuffff! Qué recuerdos más satánicos eso de comer obligada... en mi caso fueron guatitas. Y, para peor, mi papá se equivocó y le puso ají en cantidades industriales para una niña tan chica. ¿Resultado? Doble trauma que dura hasta hoy. Paul [Nº6], yo creo que te equivocas con lo de Zimmern. Por lo que he leído en estas columnas, esta Foodie no tiene el espíritu culinario abiertamente suicida de Andrew, sino que el amor por las cosas deliciosas y la curiosidad gastronómica de mi tocayo, el gran Anthony Bourdain. Antes de que se me olvide... Pancho [Nº2] No queda claro en tu post si el poco rockstar es Bourdain o eres tú. Pero debo decir que Bourdain es EL gran rockstar de la cocina: si tener a Queens of the Stone Age para un especial de Navidad de Sin Reversas no es rockstar, no sé qué puede serlo :) |
|
Posteado por: Pancho Araya® 14/05/2010 16:18 [ N° 13 ] |
@Antonia [ N° 12 ] El poco rockstar es su humilde servidor, Tony es el grande. |
|
Posteado por: paul Buqq schall 14/05/2010 16:27 [ N° 14 ] |
12.- |
|
Posteado por: René Gálvez 14/05/2010 16:34 [ N° 15 ] |
@Patricio Ducret Secchi (nro 9) Por favor dígame que este platillo http://www.twitpic.com/1nrq0f salió de su restaurant allá! Lo probé por primera vez en Santa Cruz de la Sierra (El chicharrón de lagarto) y es una maravilla. Una textura más suave que el pollo, con sabores similares al congrio. Mis felicitaciones! |
|
Posteado por: Jorge Alvarado Robles 14/05/2010 16:34 [ N° 16 ] |
Las panitas de vacuno apanadas, o mejor aún, pasadas por huevo y cubiertas de harina tostada, y al sartén, con aceite bien caliente. Una delicia. Saludos. |
|
Posteado por: paul Buqq schall 14/05/2010 16:43 [ N° 17 ] |
Fe de erratas Arzak... |
|
Posteado por: Edo Mir 14/05/2010 16:57 [ N° 18 ] |
Definitivamente no tengo reparos con los ingredientes poco comunes. Aunque no me gustó la primera vez que lo probé: volvería a comer Ñache, esa gelatina que se prepara con sangre de cordero y especias. (Más rudo que un inofensivo trocito de arrollado, no Sr. Sterling -N°5-?) |
|
Posteado por: Antonia Bezanilla Hurtado 14/05/2010 17:22 [ N° 19 ] |
Pancho [Nº2] Gracias por la aclaración, se agradece tanta humildad :) Paul [Nº6] y [Nº14] Bourdain es cercano, bien informado y maravillosamente odioso cuando debe serlo. Además, su capacidad de agregar pinceladas de otras disciplinas a los capítulos --mención especial al de Cleveland, con Marky Ramone y Harvey Pekar de anfitriones--, es alucinante. No puedo dejar de decirlo, Bourdain es un grande... además, más que farandulero, Bourdain es popular. |
|
Posteado por: Francisco Nilo Ruiz 14/05/2010 17:22 [ N° 20 ] |
Vagando por el centro norte de Argentina junto a viajeros autoctonos de esa tierra, me vi enfrentado a una parillada "a la Argentina", con todos sus interiores. Producto de un largo entrenamiento en la ingesta de carnes asadas no vi ningun problema en ello. Sin embargo, el detalle estaba en los CHINCHULINES (nuestros Chunchules) los cuales se encontraban crujientes y deliciosos, con unos finos toques a hierbas. Entonces reparé en el relleno vegetal en su interior y le pregunté a la persona que atendia me explicara de que hierba se trataba. Fue ahi, ante la estruendosa risotada de mis compañeros argentinos que comprendi todo, lo cual fue acompañado por la respuesta de ella: " SON CHINCHULINES CON CAQUITAAAA... A LA ARGENTIIIINAAAA ....." |
|
Posteado por: Maximilian Sterling 14/05/2010 18:33 [ N° 21 ] |
Mire, señor Mir, no18. |
|
Posteado por: paul Buqq schall 14/05/2010 18:37 [ N° 22 ] |
19.- |
|
Posteado por: marco antonio trigo sandoval 14/05/2010 20:08 [ N° 23 ] |
Barbarita preguntele a la Chechi como lo hace. |
|
Posteado por: Alvaro Ruiz M 15/05/2010 12:26 [ N° 24 ] |
Bárbara, totalmente de acuerdo, para muchos Bourdain es el copiloto, pero yo no olvido a Andrew Zimmern, el gordito de los platos estrafalarios, lo encuentro un idolazo! |
|
Posteado por: Juan Fco. Riumalló G. 17/05/2010 21:21 [ N° 25 ] |
A mí también me dan asco las panitas. Es lo único que no como. Parece que el origen de mi fobia está en que mi mamá las comió sin parar (antojos?) mientras me esperaba. Guácala! |
|
Posteado por: Loo Saavedra Ga 25/05/2010 18:20 [ N° 26 ] |
La única vez que me atreví con panas y corazón de pollo fue en el Porcao de Río de Janeiro. Ingenuamente pensé que las del Guris de Ñuñoa se asemejarían... definitivamente no! De lo incomible? orejas de cerdo... no por el sabor, que si bien era malo lo superaba lo asqueroso de los pelos... Y todo por no ofender la cordialidad y calidez de la anfitriona nativa de Chiloé. |
|
Posteado por: Inge Bohme Schuller 29/05/2010 04:50 [ N° 27 ] |
Lo dicho, Bourdain? noooo ... Andrew Zimmern viene más al caso. |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |