Es curioso lo que pasa con este piano-bar. Es de esos lugares de gusto tan dudoso que llegan a ser cool. Por eso no diría que es un bar bonito, pero sí que tiene estilo. Mucho estilo. Desde que abrió en 1988 (¡tiene 21 años!), al bar Don Rodrigo –ubicado al interior del hotel Foresta, en el barrio Bellas Artes– le sobra ambiente. Y también razones para que uno quiera ir......
Continúe leyendo "Don Rodrigo: Siete razones para ir"
Me gustan los juegos de salón y no me avergüenza reconocerlo. Me encantan los cachos, las cartas, el Trivium, el Mil Kilómetros y hasta el Uno. Me gusta por esa cosa de grupo que tiene y porque huele a vacaciones, a cabaña en la playa, a chimenea encendida. Sobre todo, a tiempo libre. A mucho tiempo libre....
Continúe leyendo "Le Pub: ¿Y los juegos?"
Todos hemos querido tener, alguna vez, nuestro propio Central Perk (ese café donde los chicos de "Friends" se sentaban en un sillón que parecía estar siempre desocupado para ellos); o nuestro propio Cheers: un bar donde "todos saben tu nombre", como decía la canción. Al menos ésa ha sido mi obsesión: encontrar ese lugar en el que te sientes como en casa, donde las caras te resultan familiares y no necesitas mirar la carta porque ya sabes lo que quieres. Y como lo que quieres es "lo de siempre", y eso ellos lo saben; ya no preguntan, sólo te lo traen. .....
Continúe leyendo "Ciudadano: Mi Central Perk"
El segundo piso del Dublín está lleno. De humo y de gente. La música retumba entre las paredes verdes y un par de gringos de unos 50 años, de zapatillas blancas y Budweiser en la mano, se ponen de pie y agitan sus brazos, mientras dos extranjeras de la mitad de su edad, les avivan la cueca desde otra mesa. Corren las cervezas, las piscolas y las sabrosas papas fritas irlandesas (la especialidad de la casa). En el escenario, el vocalista de Pistolas & Rosas —la banda tributo a Guns N’ Roses bautizada así en un arranque de originalidad— se contonea imitando a Axl Rose y canta "Sweet Child O’ Mine"......
Continúe leyendo "Dublín: noche de tributo"
Hace más de diez años que salí del colegio, pero los domingos en la noche siguen teniendo ese gustillo amargo que me transporta a la época escolar, una mezcla entre el aroma del betún de zapatos y del delantal olvidado al fondo de la mochila. En el fondo, es la desazón de ver que el fin de semana termina y se avecina una semana de responsabilidades. No he logrado superarlo. Por eso me gusta que exista el Bar Central......
Continúe leyendo "Bar Central: Mejor en domingo"
No hay que engañarse: éste no es un bar para cinéfilos, es un bar para melómanos. Su vocación es la música indie. De ahí que sus paredes estén tapizadas con afiches de Joy Division o The Cure, y que la banda sonora –al menos la del viernes– incluyera Arcade Fire, The Clash, Pixies o Smashing Pumpkins. Un agrado. Y un lujo. La pena es que sólo lo disfrutamos nosotros y una mesa de tres chicas que había en la otra "habitación". Esa noche no llegó nadie más......
Continúe leyendo "Luke, soy tu padre: Para la crisis"
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 |
| 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 |
| 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | 21 |
| 22 | 23 | 24 | 25 | 26 | 27 | 28 |
| 29 | 30 |