*La autora es sicóloga.
Si hay algo que resulta fascinante para los niños es el juego, y para los adultos que están conectados con los intereses de los niños también; verlos jugar resulta un espectáculo maravilloso. Pero además hay consenso que el juego es un espacio privilegiado para el desarrollo de la inteligencia emocional y social de los niños. Desafortunadamente en la vida cotidiana se deja cada vez menos espacio para que los niños jueguen libremente solos o con otros amigos.
Los niños son poco dueños de su tiempo, están controlados desde afuera y, sin duda, si ellos pudieran elegir jugarían más y lo dicen con frecuencia y con mucho énfasis: “Necesito y quiero más tiempo para jugar”.
Es que lo del juego para el desarrollo de los niños —valga la paradoja—, no es un juego. Jugar constituye una herramienta de primer orden para el logro del desarrollo afectivo y social. Un niño que pierde el interés por jugar, está sin duda enfermo; podrá ser la fase inicial de alguna enfermedad física o podrá tratarse de un cuadro depresivo, pero no es normal que un niño no quiera jugar.
En los juegos activos con sus iguales, el niño además de divertirse —lo que sin duda es un valor en sí mismo— logra un efecto positivo en la salud, ya que mejora las defensas.
Jugar desarrolla además un sinnúmero de competencias sociales y emocionales que serán un aprendizaje esencial para la convivencia social.
En el juego socio-dramático que realizan con sus compañeros como cuando juegan al doctor, a la familia o al colegio, los niños tienen una oportunidad de elaborar la percepción de los roles propios y de los demás. El juego da también una oportunidad de elaborar eventuales conflictos emocionales, como los celos con los hermanos, los sentimientos de exclusión y el miedo al fracaso, entre otros muchos conflictos que se expresan en forma clara en el juego. Elaborar bien los conflictos es un signo de inteligencia emocional.
Una de las funciones que se ve más beneficiada con los juegos y juguetes es la imaginación. El juego es un espacio de libertad, es por ello que mientras más versátil es un juguete mejor podrá estimular la creatividad infantil.
La escasa posibilidad que tienen los niños actuales de compartir con otros niños de su edad debido a que hay menos vida de barrio, menos contacto con primos, hace que muchos niños se interesen tempranamente por temas de adultos, produciéndose una reducción de los intereses propios de la infancia. Enfrentan así temas sin tener la preparación emocional para enfrentar las problemáticas, lo que puede tener repercusiones muy negativas para su desarrollo emocional.
Revalorar la oportunidad de juego con iguales, como un espacio de libertad, para crear e inventar es una experiencia fascinante. Por ejemplo, tener un baúl de disfraces favorece que los niños desarrollen una actitud creativa en el juego. La entrega de materiales, que por ser moldeables le permiten al niño la expresión de sus sentimientos y emociones, es una ayuda para lograr el contacto consigo mismo.
El juego es un elemento de desarrollo de su capacidad de establecer vínculos; el niño que no sabe jugar a lo que juegan sus compañeros va quedando excluido y de alguna manera pasa a ser periférico a su grupo social.
Con los hijos únicos es necesario tener una actitud muy activa para compensar los espacios de juego que se dan en las familias donde hay más hermanos. También con los hijos mayores, que pueden ser muy “mandones” porque están acostumbrados a que sus hermanos pequeños los sigan, es importante darle la oportunidad de jugar con otros niños de su edad o mayores, para que se acostumbren a no ser siempre el que tiene el poder.
Al jugar en grupo los niños aprenden a respetar las reglas, a aceptar que no siempre se gana, a aceptar que es necesario respetar turnos para que los juegos resulten. Mientras se juega, se aprende a elaborar y a tolerar la frustración que significa perder.
Los padres, al jugar con los hijos, pueden desarrollar bien las fortalezas de sus hijos y suplir sus carencias así como actuar como un modelo positivo para que el niño o la niña vaya fortaleciendo las competencias sociales y emocionales que se desarrollan en forma espontánea a través del juego. Estas competencias constituyen la base de la inteligencia emocional en la infancia.
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Posteado por: Paulina Sandoval Garcés 30/12/2008 12:54 [ N° 1 ] |
Además creo que el juego entre padre hijo estimula y fortalece el vínculo entre ambos. Al jugar con mis hijos establecemos un código de comunicación maravilloso!!!!! Cuesta darse el minuto, pero es tremendamente necesario y constructivo. |
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Posteado por: marcela andrea davila alarcón 31/12/2008 14:48 [ N° 2 ] |
Me parece tremendamente interesante el tema,yo trabajo en una escuela de lenguaje, y a partir de este año se comenzó a dar mayor énfasis al juego como facilitador en el desarollo de habilidades en general, el objetivo era partir al revés, desarrollando habilidades sociales podrímos potenciar y desarrollar el lenguaje.Para esto se implementó una sala de juego separada por rincones, con reglas de interacción básicas, explicadas con anteroridad a los niños, una vez a la semana cada nivel tenía acceso a ésta sala, los adultos no debían intervenir en el juego solo eran moderadores. nunca ví mayor entusiasmo, repeto por las reglas, cuidado de los juguetes, los niños compartían, armaban sus reglas,ordenaban, colaboraban. |
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Posteado por: Natalia Meza Milla 02/01/2009 12:55 [ N° 3 ] |
Me encanta la idea de aprender jugando de esa manera los niños se desarrollan en muchas areas , lo he comprobado con mi hija en varias ocasiones , observandola , dejandola interactuar aunque de igual manera a ella le cuesta un poquito interactuar con otros niños al principio pero lo saca adelante, me encanta su columna la leo en cada publicacion , espero que siga por mucho tiempo mas . |
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Posteado por: Alfredo Brignardello Le-Fort 03/01/2009 14:08 [ N° 4 ] |
Alguna vez leí, en relación al juego y el buen desarrollo de la infancia, una idea que encontré muy acertada y que después he podido ir comprobando en la vida. No la recuerdo en forma textual pero la idea de fondo era que si un niño, que es una etapa interna del desarrollo humano, puede jugar mucho y divertirse a través del juego, entonces, en su etapa adulta, que sería la parte externa socialmente, va a ser un adulto que ama su trabajo y por ende lo va a desarrollar de mejor manera que aquellos que se vieron privados de jugar lo necesario. Que es jugar lo necesario? Pues que en la etapa infantil, antes del cambio de dientes, el juego sea la actividad central, así como lo será en el adulto el trabajo. Pero es difícil que esto resulte si a los niños les están “enseñando” a comportarse de manera “adecuada” y llenándoles de materias que no están preparados anímicamente para aprender. Creo que el juego no solo constituye la base de la inteligencia emocional de la infancia, si no la de toda la vida, ejemplos sobran. Como aporte pueden encontrar información valiosísima en el libro “Amor y Juego” de Humberto Maturana. |
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Posteado por: Elizabeth Cristina Vera Aguilar 03/01/2009 23:11 [ N° 5 ] |
Cuando tenemos tiempo para nuestros hijos, la comodidad y flojera prevalece y se imponen los deseos de descansar viendo solos algun programa de tv o alguna pelicula, aprovechar de juntarse con amigos, hablar por telefono,etc, y lo comun es decirles que pongan algun juego, que vayan a ver television o anda a jugar con juanito.....no nos damos el tiempo ni la paciencia ni la atencion al juego que piden los niños. Ahora el celular tambien nos absorbe....Siempre esta la frase estoy ocupada o mas ratito, o espera un poco o otro dia jugamos que estoy cansada......y asi pasan los años y pasa la crianza y ya fue tarde...nos encontramos de pronto pagando la consulta de algun psiquiatra o con un hijo ausente en franca depresion...¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡reaccionemos ya¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ pues esta inercia esta formando a generaciones frias y sin inteligencia de emociones necesarias para luchar y enfrentarse a tantos obstaculos y situaciones.....es nuestra mision...mas que darles alimento que seguro no les faltara...los niños son sabios y lo piden todo los dias...jueguen con nosotros...dennos un poco de su tiempo y toda su atencion pues estamos creciendo y necesitamos su formacion........CRISTINA |
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Posteado por: Franklin Trujillo Avila 04/01/2009 21:55 [ N° 6 ] |
Si, el juego es una poderosa herramienta para estimular una vida y personalidad sanas en los niños. Al revés de lo anterior, nos sucede con la educación de mi nieto de seis años. Al igual que yo y mi hijo, cuando hace algo y es feliz haciéndolo, canta o silba. Hace esto mientras trabaja en sus tareas, cuando ayuda en la casa o juega. Sin embargo, sus padres son llamados por sus profesores para acusarlo de desordenado, pues desconcentra a sus compañeros al cantar o silbar en clases de manualidades o en tareas de aritmética. Mi madre tenía el mismo "problema" conmigo y nosotros tuvimos el mismo "problema" con mi hijo. Casi he llegado a sentir que estamos equivocados, si tres generaciones tienen un problema "socio-patológico". Sin embargo, yo sigo con el canto o el silbido mientras trabajo. Lo otro es educar hacia la restricción, para impedir ser feliz, para masificar y alienar. Yo les preguntaba a los profesores ¿por qué no estimulan esta característica en mi hijo cuando son expresiones de felicidad y de agrado por lo que hacen, en vez de restringirlas? Para eso está la clase de Educación Musical, era la respuesta y vamos poniendo anotaciones en el libro, porque en otras clases eso mismo es desorden. |
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