Yoani Sánchez
Martes 20 de Enero de 2009
Con la maleta al hombro


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Suena el silbato de un tren que llega con tres horas de retraso. En la Estación Central de ferrocarriles de la Habana se les ve arribar cargados de cajas, maletines y jaulas con pollos. Vienen tras el sueño de la gran metrópoli y huyendo de la falta de expectativas que cubren sus pueblos de origen. Muchos son jóvenes que han acariciado la idea de radicarse en esta ciudad y alejarse de las pocas condiciones de vida en el campo. Han leído a la entrada de la urbe un enorme cartel que anuncia “Bienvenido a la capital de todos los cubanos”, pero el tiempo se encargará de revertir esa primera impresión.

Mudarse para esta otrora Babilonia que es La Habana, resulta tan difícil como quedarse a vivir en Europa cuando no se tienen papeles. Una secuencia de regulaciones legales controlan el constante flujo que ocurre desde el Este hacia los diecinueve municipios que forman esta ciudad. Cada cubano en su documento de identidad debe tener una dirección de residencia y para cambiarla necesita un rosario de permisos y trámites. Nuestra destreza para evadir las prohibiciones se pone a prueba con las leyes de migración interna y encuentra soluciones a ese absurdo. De ahí que abundan los matrimonios por conveniencia para que el joven que viene de Camagüey, Santiago o Las Tunas, pueda quedarse a vivir en barrios como Luyanó, Cerro y Mantilla.

Carlos es uno de esos que se arriesga a vivir sin documentos y ha levantado su pequeña casa de cartón y latas en las afueras de la ciudad. Toma la electricidad y el suministro de agua sin pagarlos, pues vive en un asentamiento totalmente ilegal. Llegó hace un par de años y maneja un triciclo de esos que -bajo el nombre de bici-taxis- transportan clientes por toda la ciudad. De indocumentados como él están llenos los servicios de recogida de basura y las duras labores de la construcción. Ocupan los puestos de trabajo que los habaneros no quieren, a causa de los rigores físicos, las malas condiciones laborales y los bajos salarios.

Este joven, proveniente de Holguín, ha sido deportado en dos ocasiones al pueblo donde todavía viven sus padres y sus hermanos. No obstante, volvió pocos días después con el cuidado de evitar a los policías que piden documentos en algunas esquinas. La última vez que regresó, se trajo a su esposa embarazada y juntos han ampliado la pequeña casita que aún no tiene baño propio. Cada tres meses reciben una caja con los productos del racionamiento que sus familias les envían por ferrocarril. Mientras no llegan esos limitados suministros, hay que inventar para comer y evitar que los uniformados les exijan mostrar el carnet de identidad.

El gran problema lo tendrán cuando nazca el bebé, pues sólo podrán inscribirlo en la dirección del pueblito holguinero donde habitan los abuelos. La cuota de leche subvencionada que reciben los niños menores de siete años, no podrá venir en la esperada caja que llega cada noventa días. Carlos deberá entonces buscar un empleo adicional quizás como jardinero o albañil por cuenta propia. Su mujer no podrá acceder a un círculo infantil para el bebé, pero se dedicará a pintar uñas y es algo diestra en las labores de la costura. Ya están planificando traer a los padres de ella, para que se levanten un ranchito a lado y se queden a vivir en La Habana.

En sólo dos años han comprendido que no son tan bienvenidos, ni esta capital parece abrir sus brazos a todos los cubanos. En la calle, algunos se ríen del acento del oriente del país que todavía conservan y los llaman “palestinos”, en una cruel alusión a su condición de “sin tierra”. Sin embargo, muchos de esos que los discriminan también han llegado a la capital unos años antes, o descienden de familias que vienen de otras provincias.

Carlos ya sabe que nunca volverá a radicarse en el pueblito de una sola calle que lo vio nacer. Lo suyo ha sido un viaje sin retorno y los controles policiales no van a tronchar su sueño. Ahora tiene los ojos puestos en horizontes más lejanos. Ha comenzado a acariciar un nuevo sueño: la emigración.

10 Comentarios publicados
Posteado por:
monica cecilia gonzalez lillo
20/01/2009 13:13
[ N° 1 ]

Es muy trite la situacion de los cubanos en Cuba, sufri al leer este articulo.Agradezco al gobierno militar que nos libro de una vida tan desgraciada como la que viven hoy dia los hermanos cubanos y tambien a la autora de este blogs que tiene la valentia de mostrar esta realidad al mundo. Nunca dejare de agradecer a los valientes chilenos que nos libraron de tal sistema.

Posteado por:
Pilar Fernández .
20/01/2009 13:23
[ N° 2 ]

Es verdad, es triste leer la columna... siempre los extremos son malos...pero de ahí a agradecer al gobierno militar... por favor!!!

Yo creo q todo sistema que impida que cada uno decida por si sólo y no respete estas decisiones es malo... de derecha o izquierda... lo más importante es la libertad de elegir..

Posteado por:
Carolina M L
20/01/2009 15:04
[ N° 3 ]

Me da la impresión de estar leyendo sobre las grandes migraciones campo-ciudad que tantas veces han ocurrido en Chile, no fueron tan diferentes, la pobreza, la subsistencia, la carestía...la gran diferencia es que ocurre en un país que muchos creíamos un poco más civilizado que el nuestro, y veo que no es así.

Bonita propaganda o lo que nadie quiere contar, grandes profesionales y tanta carestía.

Gracias por mostrarnos una realidad oculta, tristemente oculta. Sin embargo, has de saber que esos procesos que mencionas han ocurrido en todos los países, en todos los gobiernos, en todos los regímenes, con mayor o menor grado. Pero aterra saber que hay quienes deportan o expulsan del mismo territorio siendo connacionales, no siendo siquiera de pensamiento diferente, sino un "sin tierra".

Fuerte y crudo a la vez.

Posteado por:
Paz Duran Amenabar
20/01/2009 20:02
[ N° 4 ]

Gracias Yoani, no dejas de soprenderme.
Que triste ver que a pesar que el mundo avanza en tecnologia, investigación, etc... aun existan tanta pobreza y falta de oportunidades, y peor aun "los sin tierra", me parece mas penoso aún. La verdad lo que relatas es una realidad que el mundo desconoce por eso te agradezco que nos cuentes una verdad tan ajena, algo que para mí es impensable, estando en el mismo territorio geografico, que a mi en lo particular me hace ver la realidad y vida mas amplia.
Mis saludos y abrazos

Posteado por:
Camilo Javier Pereda Martínez
20/01/2009 20:03
[ N° 5 ]

Efectivamente ese tipo de procesos tristes, hasta desgarradores en muchos casos, son comunes a nuestros países. Y en una Cuba con tántas carencias económicas no podía ser diferente. Pero me pregunto, ¿qué tiene que ver la UP con eso? La migración campo-ciudad en Chile se dio antes, durante y después de la UP. Por favor..!!

Posteado por:
Camilo Javier Pereda Martínez
20/01/2009 20:06
[ N° 6 ]

Efcectivamente esos procesos, desgarradores en lo humano en muchos casos, son comunes a nuestros países. Y una Cuba con tántas carencias económicas no podía ser la excepción. Sin embargo me pregunto qué tiene que ver la UP con eso. La migración campo-ciudad se dio en Chile antes, durante y después de la UP. Por favor..!!

Posteado por:
Carolina
23/01/2009 17:34
[ N° 7 ]

Que triste columna... ver como no solo dentro de un país, como el nuestro, hay gente que tiene tanto y otros que no tienen nada... y en este caso ni siquiera la libertad de salir mas alla y buscar un mejor futuro.
Ahora, la verdad aca en Chile hay muchas personas que viven de manera similar a esta narración, pero aca es peor porque se supone somos un pais democrata, libre y con muchas oportunidades! Que ironía!

Posteado por:
maximiliano de los angeles madariaga madariaga
26/01/2009 06:36
[ N° 8 ]

De verdad no e parado de comentar con mis amigos de lo bien que me hace leer esta columna y dar gracias a dios por la vida que llevo . Que triste, cruda realidad que muchos desconociamos.

Posteado por:
Ignacio Correa Covarrubias
27/01/2009 08:19
[ N° 9 ]

Estra muchacha es una maravilla...con desparpajo y dando la cara comenta su realidad y lo hace poeticamente y sin odiosidad.
Recomiendo a todos su blog GeneracionY.com

Posteado por:
Jeannie Rivero Rodriguez
08/02/2009 11:09
[ N° 10 ]

No me canso de leer aqui y en su blog generacion Y sus comenterios...La primera vez que llegue a Cuba me desilucionaba de por que la gente no protestaba no derrocaba al comandante eterno...despues me case con un cubano y me di cuenta que los gritos en Cuba nadie los escucha o no alcanzas a gritar ...hasta que conoci gente como Yoani ,Gorky etc,mi marido esta hace 2 años en Chile y aún no deja de decirme ,no pongas mi nombre ,por si acaso...ustedes pensaran que paranaoico...pero los invito a esa bella isla se destapen los ojos y conozcan la otra Cuba la que la mano de la revolucion no ha podido sacear su sed de libertad y progreso...la Cuba con miedo a hablar ,la Cuba sin esperanzas...tengo un vecino del partido comunista y no para de hablarme de los milagros de la "INVOLUCION"como yo lo llamo...y me doy cuenta que Fidel y la Coca Cola son los mejores publicistas del mundo...El mproblema de vivienda es una pidrita mas en el zapato de cada cubano...MIS MAYORES RESPETOS A ESE PUEBLO MARAVILLOSO

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