Neva Milicic
Martes 17 de Febrero de 2009
Aprender a mandar los impulsos


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La mamá de Carmen consulta porque ella a sus ocho años tiene eccesos de rabia en los que les dice cosas horribles a sus hermanos, a sus amigas y también a sus padres. Además a la niña le cuesta planificarse y ordenarse, con los tiempos y con los materiales para cumplir metas y con sus trabajos escolares. Cuando quiere algo, lo quiere de inmediato y lo exige en forma imperiosa. Le resulta difícil postergar la gratificación.

La preocupación de la mamá de Carmencita por su hija está plenamente justificada. La capacidad de autorregulación es clave en la inteligencia emocional, porque favorece la convivencia social y la productividad.

El control de impulsos es un mecanismo esencial en la convivencia social, y las personas que no lo logran regular adecuadamente están más expuestos a tener conflictos interpersonales y a ser rechazados por su medio social.

Aprender a autocontrolarse es un mecanismo de autorregulación que se relaciona con:

- La capacidad productiva.

- Con el cumplimiento o incumpliendo de los propósitos.

- Con la forma de resolver los conflictos.

- La capacidad de prevenir accidentes.

- Hacer elecciones correctas.

Los niños que no desarrollan autocontrol son más impulsivos, tienen más conflictos interpersonales y están más propensos a tener trastornos de alimentación o a sufrir adicciones de diferentes tipos.

La capacidad de ejercer un control voluntario sobre los impulsos comienza a los dos años, y debe iniciarse su aprendizaje al comienzo con metas pequeñas. En la medida que los niños perciban que son capaces de lograr los objetivos que se proponen, se irán percibiendo a sí mismos como personas más autorreguladas. Y con esa creencia positiva acerca de sí mismos podrán ejercer un mejor control de sus impulsos, ya que tendrán una sensación de autoeficacia.

Esta capacidad de autorregulación, que en términos habituales, conocemos como fuerza de voluntad, está influida por factores genéticos, pero se puede lograr desarrollar a través de diversas estratégicas educativas.

Es muy importante señalarle a los niños y a las niñas, que si bien es legítimo sentir lo que se siente, se hace necesario controlar lo que hacemos con nuestros sentimientos. Es necesario aprender a “Mandar las rabias”, porque nos pueden llevar a cometer actos de los que después nos arrepentimos. Se les pueden dar algunos ejemplos. Para niños lectores sobre los 9 años, para favorecer el desarrollo del autocontrol, escribí hace algún tiempo un libro publicado por la Editorial Universitaria, llamado “Las Rabias de Martín” en que un niño aprende a controlar sus rabias, a través de la toma de conciencia de los efectos que tiene la rabia en sus relaciones con los demás.

La biblioterapia es una forma de desarrollo personal, en la cual, a través de un personaje que tiene problemas semejantes a los que puedan tener los niños, se va favoreciendo el aprendizaje emocional. Se busca en este caso que el niño vaya interiorizando los riesgos del descontrol, las ventajas de autocontrolarse, así como se ilustran algunas estrategias, que pueden ser útiles.

Para conversar con los niños o proponerles metas de autocontrol, es necesario que padres e hijos estén en buena disposición y una actitud optimista respecto a su capacidad de lograrlo. Muchas veces se intenta enseñar, cuando ha habido un conflicto, lo que desalienta el aprendizaje.

El aprendizaje por modelo es central, está demostrado que los niños que tienen vínculos positivos con sus padres y en que ellos son buenos modelos de autorregulación, les resulta más fácil aprender a autocontrolarse, regular sus impulsos y sus emociones, así como a planificarse.

6 Comentarios publicados
Posteado por:
Nicolas Andres Nuñez Morales
17/02/2009 12:23
[ N° 1 ]

A mi me surge la duda sobre qué tan posible es cambiar este tipo de conductas en jóvenes y adolescentes.

Por un lado creo que quizás sí se puede, aunque ciertamente es algo más complejo. En mi caso, creo que es un poco tarde; de todas maneras, creo que sí puede ser posible.

Me gustó mucho esta columna, ya que muchas de las cosas que señala la psicóloga las veo (y siento) a diario, y es un asunto bien complicado de llevar.

Posteado por:
Begoña Bofill Carrascal
17/02/2009 12:36
[ N° 2 ]

Esta columnajusto llegó en un momento en que mi hijo de casi 9 años quiere todo "aquí y ahora". Trato de explicarle que las cosas no se pueden tener cuando él las quiere, que muchas cuestan trabajo y tiempo y que otras, simplemente, no son posibles en ese momento. Pero me siento angustiada, ya que parece no entender que sus exigencias no pueden ser lo más importante de nuestra vida familiar.
Creo que la última frase sobre "mandar las rabias" me ha dado una luz para hablar con él. Sin embargo, es un tema difícil, ya que no sé cómo manejar su frustración y enojo.

Posteado por:
patricia diaz g diaz garrido
17/02/2009 15:22
[ N° 3 ]

Neva creo que hay muchas personas a las cuales no se les educó en la niñes en el tema de los impulsos, ahora bien los padres aveces creemos que los niños no serán capaces de entender la explicación del porque de las cosas y terminamos diciendo absolutamente ¡no!, y los chicos terminan sintiendose no entendidos, frustrandose y canalizando esto en ira y conductas impulsivas de las cuales luego, nos preguntamos en qué nos equivocamos los padres si siempre le prohibimos las malas juntas y otras cosas que pensamos que era malo para ellos, ¿pero le explicamos de verdad cuales eran nuestros temores respecto a la libertad que ellos nos pedían, ¿nos sentamos un día a conversar con ellos de lo que esperamos de ellos, y que de a poco ellos deben ser responsables de su conducta?, no es fácil, pero a la larga evitar los malos ratos con lo hijos y hacer vista gorda porque nos es más comodo no ver aquello que nos cuesta enfrentar, a con el tiempo eso nos va a traer más malos ratos y desaveniencias en la familia que haberle puesto el punto sobre la íes en su tiempo justo.

Posteado por:
alejandra rojas lopez
21/02/2009 15:16
[ N° 4 ]

Si bien no soy madre veo a diario ,berrinches y rabietas varias a pies de mis hermanos por parte de mis sobrinos;
a modo personal tomando en cuenta la crianza para conmigo;dudoque la biblioterapia sea la mejor forma de educar a estos pekeños demonios,si bien ,es muy acertivo para autorregular,pero considero ,que desde la primera permisibilidad ,ya da pie para que se desarrolle la personalidad de ahora ya!!!!
Desde lactantes hay pequeños tira y afloja,que deben controlarse a medida que van creciendo.
Es dificil de llevar a cabo sobre todo cuando uno es la malcriadora ,"la tia" el opuesto a la mama ,pero hay que asumir que no son nuestros hijos y respetar y respaldra las decisiones de los padres.
Cuando crezcan y subsistan por si solos que hagan lo que quieran ,pero ya tiene claro lo bueno y lo malo en su vida que ahi decidan.

Posteado por:
Ana Claudia Maturana Arancibia
04/04/2009 05:50
[ N° 5 ]

El manejo de la rabia y la frustración se enseñan desde que son pequeños, mi hijo (2 a 3 años en ese entonces) me acompañaba a comprar al almacén del barrio y me pedía un paquete cualquiera (galletas, dulces, etc.), yo le preguntaba: ¿Sabes lo que hay adentro del paquete?, me decía: No, y mi contrarespuesta era: ¿Por qué quieres comprar algo que ni siquiera sabes lo qué es?.
En otras oportunidades, me pedía chocolates o lo que fuera y mi respuesta era: Ok, pero primero te comes el almuerzo y después venimos a comprar dulces y rara vez volvimos por los dulces porque después de un delicioso almuerzo de vegetales, carne y fruta, su pequeño estómago no se acordaba que quería dulces.
Ahora que ya cumplirá los 5 años, nos pide cosas que no siempre podemos comprar y le explicamos que nos falta dinero para comprarlo, pero si más adelante lo tenemos se lo compraremos y asunto arreglado.
Resultado: mi hijo está a punto de cumplir los 5 años y es un niño saludable, que no hace pataletas y que si se siente muy enojado, puede liberar la rabia en su pieza, sin perturbar la armonía de los demás, puede llorar hasta que se canse o gritar si es lo que le sirve y cuando está calmado, conversamos que motivó su furia.
Nosotros estamos muy satisfechos con nuestro hijo, es un niño feliz, es hijo único, pero tiene muy claro el compartir, el ser empático con los demás, ayudar y proteger a sus compañeros de jardín que son más pequeños, etc., en el fondo es cuestión de entregarles valores, pero no sólo de la boca para afuera, si no con nuestros propios actos.
Ésto es lo bueno de ser madre tardía (lo tuve a los 37 años) y de tener un matrimonio estable y maduro, llevamos 10 años de relación con respeto y amor, por lo tanto, se nos ha hecho fácil el criar a nuestro hijo. A esta edad hay más sabiduría, la vida nos enseña.

Posteado por:
mariella paola pedernera aravena
11/06/2009 13:22
[ N° 6 ]

La admiro mucho y le agradezco sus aportadoras columnas q siempre espero. En esta dice "la capacidad de autorregulación ... se puede desarrollar a través de diversas estrategias educativas." Tengo una hija de 7, con muchos problemas de intolerancia a la frustración y otros (estamos en tratamiento siquiátrico hace 1 año) y necesito me comente sobre estas estrategias pa poder aplicarlas más concretamente. Muy agradecida, le saludo esperando ansiosa su respuesta.

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