
Es domingo, y como casi todos los domingos de los últimos cinco años de mi vida, traje a Valeria a la plaza, mientras mi mujer da su dura y eterna batalla contra la naturaleza en una peluquería. Echo de menos esos domingos con Paola en que no hacía más que dormir, ver tele, tener sexo y comer pizza. Eran domingos pre Valeria. Hoy los paso sentado en un banco de esta plaza junto a un montón de padres con cara de agotados que traen a sus hijos a jugar. Es un hecho indesmentible: hoy, y cada vez que vengo aquí, hay más padres que madres. Algunos no se pueden los pies. Otros se sacuden la cara para no quedarse dormidos. Un sujeto de tatuaje en el hombro y polera de Iron Maiden, lleva colgada una mochilita de Hello Kitty. Otro de jockey azul carga un peluche gigante de Winnie the Poo. Y otro padre no para de decirle a su hijo que esto no, que aquello tampoco, cuidado aquí, cuidado allá. Combina una camisa a cuadros con unas bermudas tipo cazador y zapatos negros, como si ya le hubiera dejado de importar la vida.
Mientras veo correr a Valeria, me pregunto si yo antes era así como el tipo de las bermudas, por esa obsesión de no perderle pista a su hijo. Y sí: era calcado. Me consumía el miedo a que Valeria sufriera algún accidente, así que ni ella ni yo la pasábamos bien. Ahora no: ahora puedo sentarme, leer una revista y echar un ojo de vez en vez para comprobar que mi hija está en perfecto estado de salud.
Un organillero llega. No puede haber peor pesadilla. Ninguno de los padres aquí presentes nos conocemos, jamás hemos cruzado una palabra, pero todos nos miramos con cierto horror. Íntimamente lo sabemos: si uno le compra un remolino a su hijo, o un frasquito para hacer globos de jabón, o una de esas cajitas que suenan como gallina, nuestros respectivos hijos nos obligarán a comprarles algo. Basta que uno ceda, para que la avalancha de niños pedigüeños caiga sobre cada uno de nosotros. Pero la hipnótica música del organillo hace su efecto y uno de los padres cae, presa de la confusión y el miedo.
Para resumir, le compré un remolino a Valeria, el que ahora tengo en mis manos, porque ella lo olvidó por completo diez minutos después de la transacción comercial.
El tipo de la mochila Hello Kitty se acerca y me muestra una araña de goma, también solicitada insistentemente por su hija y olvidada al poco rato. Se sienta a mi lado y me dice que pagaría por un día de descanso.
—Antes yo me iba los domingos a jugar a la pelota, ahora es mi mujer la que va a jugar a la pelota —dice, sin que le haya preguntado nada.
Siento lástima por él. Pero mientras lo escucho, es como si me estuviera escuchando a mí mismo. Paola no juega fútbol, ni siquiera le gusta, pero igual que Valeria con el remolino, me insiste en que necesita espacio para ella. Hoy fue la peluquería, el domingo pasado un cumpleaños, el antepasado ya no me acuerdo. Además es alérgica al polen y al pasto, así que ni hablar.
Mi espacio se ha reducido a tomarme un café por ahí o juntarme a tomar una cerveza con Emilio Pereira. Hace unos días tuve un sábado para mí solo. Paola y Valeria fueron donde mis suegros, y, sentado en la cama frente al televisor, no supe qué hacer con tanta libertad. Estaba cansado y desorientado. Perdido en la selva de las horas libres que tenía por delante, atrapado en la cantidad de cosas que quería hacer, preso de mi propia angustia ante lo desconocido.
¿Cómo fue que perdí un maravilloso sábado de mi vida? Nunca lo sabré con exactitud.
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Posteado por: Sole Bascur 15/12/2009 10:07 [ N° 1 ] |
ayayayay!! Pelayo, tengo sentimientos encontrados con tu columna de hoy... a veces tambien siento que necesito tiempo para mi, pero cuando lo tengo no se que hacer, no se si yo soy un apendice de mi hija o ella lo es de mi, el tema es que aparte del jardin y de mi trabajo jamas nos separamos, y es fuerte por que siento un vacio tan grande cuando llegan sus padrinos o sus tios y me dicen que la llevan a la plaza o al mall o a cualquier otra parte, no estoy tranquila, siento que algo me falta y me pierdo ese par de horas tambien pensando en aprovechar de descansar o de hacer un monton de cosas y termino angustiadisima, cansada y hasta un poco enojada pensando en que solo perdi el tiempo... Pero por otro lado sueño con dormir un fin de semana completo y no saber de nada!!! |
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Posteado por: Poli E. 15/12/2009 10:09 [ N° 2 ] |
ahora ya me entra la duda... te has dedicado en estas 11 columnas a mostrar que tu mujer es una bruja, que te mandonean como quieres (y bueno te dejas), pero ahora muestras tu lado más debil, sin ella estas solo... como no es posible que pierdas un precioso día de soledad! |
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Posteado por: Roberto Irarrazabal H 15/12/2009 10:32 [ N° 3 ] |
Es necesario encontrarle el gusto a la igualdad, esa acción que aunque no nazca busque la justa revancha. Si ella necesita espacio los domingos, reclamar el propio los sábados, si le gusta Arjona, engancharse con la Marengo (y pobre que vaya a decir algo de sus siliconas), si quiere comer papas en la cama probar que tal se siente una hamaca en el living. Aah, y aprovechar ese extraño amor por lavar los platos para exigir que preparen el almuerzo y punto. |
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Posteado por: Marieanne Fuentealba Palma 15/12/2009 14:29 [ N° 4 ] |
Pelayo Pelayo... bueno... ya sabes...muuriiooo la flor... jajajajjaja XD |
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Posteado por: Cami Dinamarca von-Appen 15/12/2009 19:57 [ N° 5 ] |
Pelayoo!! me da pena como hablai de las consecuencias de haber tenido a tu hija Valeria .. Tómate un fin de semana pa ti soloo!! necesitas un breakk!! |
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Posteado por: laura bertrand 16/12/2009 01:27 [ N° 6 ] |
pelayo es lo que yo llamo un verdadero mamon, un tipo que va al mismo lugar preconfigurado para los H como el y con bancas que dan perfectamente a los juegos, ja, el ve al otro y cree que evoluciono, pero su mujer lo manipula con escusas para mandarlo un rato afuera de su vista...oye pelayo no cachay que tambien hay otro tipo de lugares? desperfilate de esa plaza, arranca de ahi, porque si ya te viste al espejo, puede que te acostumbres porque lo ves en otros mamones como tu. |
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Posteado por: Pia Macarena Bradshaw 18/12/2009 11:30 [ N° 7 ] |
Es inevitable no sentirse identificado. nos hace falta tiempo para uno!! Pia Bradshaw |
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Posteado por: maria cecilia ferrada gomez 18/12/2009 12:59 [ N° 8 ] |
luego de leer este articulo me quede con la sensacion de que hemos perdido el rumbo.Me pregunto cuando fue que se nos olvido que unirnos en pareja ,ya sea casados o conviviendo era por querer ESTAR con esa otra persona,formar una familia y disfrutar nuestras horas libres juntos.Hoy pareciera que tener hijos,lejos de realizaar un sueño es una molestia y mas aun es un impedimento para "Realizarse" como personas. Me pregunto como nos hubieramos sentido en nuestra infancia si descubriamoos que quienes nos trajeron al mundo, nos reclaman su espacio, donde por supuesto no estan los hijos como parte del divertimiento. |
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Posteado por: mary vergara 20/12/2009 23:17 [ N° 9 ] |
Pelayo, lo raro de sus observaciones es notar que no existe en ellas el "nosotros tres", sino está "yo y mi hija", "yo y me pareja". ¿Por qué no disfrutar los tres en la plaza, o los tres en una exposición, o en una obra de teatro, quizás si sólo disfrutando un rico helado?, hay que saber aprovechar el corto tiempo de la niñez de los hijos, y se puede aprender tanto de ellos. No pierdas la alegría, el criar tu hijo no es un "trabajo" ni una "tarea" es vivirlo y sólo tu puedes hacerlo |
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Posteado por: Ximena Ortiz C 22/12/2009 17:24 [ N° 10 ] |
Pelayo te dieron duro esta semana los blogueros!!. Saludos y una feliz navidad para todos, que nos preocupemos más de pasarla en familia que de la compra enajenada de regalos...... Que lata ver a personas endeudarse por mesesssssss a causa de una noche......y peor si recordamos que lo que se celebra esta muy lejos del gasto......es el nacimiento de Jesús. A pensar al respecto......... |
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Posteado por: maria elena fuenzalida henriquez 26/12/2009 14:40 [ N° 11 ] |
Querido Pelayo |
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Posteado por: Govana Jara Venegas 28/12/2009 20:00 [ N° 12 ] |
Muchas felicidades por la columna me siento muy identificada. |
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Posteado por: jorge luis saldivia espinosa 25/03/2010 12:45 [ N° 13 ] |
Genial
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Posteado por: karla gonzalez bustamante 23/06/2010 16:27 [ N° 14 ] |
te juro que me rei mucho lo se soy mala!! pero da risa!! una tambien pasa por eso a mi me encantan mis pekes pero me agotan y cuando se los lleva su papá me siento perdida es algo dificil de entender quiero tiempo para mi pero cuando lo tengo no lo disfruto por la culpa de llegar a sentirme bien sin ellos es horrible... ademas es verdad uno puede caer en la idiotes de dejar de preocuparse por uno mismo que dificil es ser padres y mas aun ser madre y padre |
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