Pelayo Figueroa
Martes 22 de Diciembre de 2009
Cómo pedir sin pedir


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La primera Navidad que pasé con Paola le regalé un Channel número 5. Hasta entonces ni siquiera sabía qué era eso ni había comprado un regalo tan caro a nadie. Una tarde simplemente recortó un aviso del perfume de una revista y me lo mostró.

—Mira, me encantaría tener uno de estos —me dijo y al segundo cambió el tema, como si fuera la cosa menos importante del mundo.

No me percaté en ese momento, pero tiempo después entendí que aquello fue una efectiva y ancestral manipulación femenina. El arte de pedir sin pedir. Así que caí.

Recorrí varias perfumerías antes de hacer la compra. No podía creer que una botellita tan chica costara tanto. Por un momento pensé en regalarle otra cosa, pero Paola ya me había instalado la idea en la cabeza y para ella era cosa de sentarse a esperar.

Me da rabia cuando me acuerdo.

Por cierto que después de diez años de casados, no volvería a caer en ese truco, pero jamás he olvidado su sonrisa y sus saltos de alegría aquella Navidad, cuando abrió el regalo que ya sabía lo que era.

Hace unas semanas, sentados en la cama, vio en un catálogo unas cremas de precios exorbitantes.

—Mira, me encantaría tener una de éstas —me dijo, mirando para otro lado, casi sin interés.

¿Acaso pensará que voy a caer de nuevo?

Eso pienso mientras recorro este mall en busca de un regalo para ella. Suenan villancicos por los parlantes. El problema es que cuanto más vitrineo, más perdido estoy en la elección. ¿Un perfume? No otra vez. ¿Una cartera? Tiene miles. ¿Unos lentes para el sol? Puede que no le gusten. El año pasado le compré un nuevo modelo de celular que, a juzgar por su moderado entusiasmo, no valoró en su totalidad.

Es científicamente imposible dar con algo que le agrade a tu mujer. Todo lo que a Paola le gusta hoy, le deja de gustar mañana. Esos zapatos que compró la otra vez los considerará pasados de moda en un par de semanas. Su anillo favorito dejará de serlo cuando tenga otro. Ese vestido del que tanto me ha hablado está condenado a pasar al olvido pronto. A veces veo a Valeria desechar un juguete nuevo después de media hora y pienso que sólo repite el patrón de su madre.

Pero he estado más de dos horas aquí escuchando villancicos y viendo productos para mujeres y no me decido por nada. Me cansa esta búsqueda. Odio este mall. Quisiera comprar cualquier cosa y ya. Un jabón, una agenda, una caja de chocolates, lo que sea. Si le gusta, bien; si no, bien también. Paso por delante de un escaparate de cremas. Las reconozco: son las del catálogo. Pienso. Respiro. Inhalo. Exhalo.

Suena otro villancico por los parlantes.

Basta. Las compro.

8 Comentarios publicados
Posteado por:
Paula Gómez
22/12/2009 09:22
[ N° 1 ]

¿Así funciona la mente de un hombre o es solo él?
Me hace pensar, me genera sentimientos encontrados este Pelayo.

Posteado por:
Sole Bascur
22/12/2009 09:36
[ N° 2 ]

Haz lo que hacia un viejo conocido mio, no le regales nada a nadie, asi pasas a ser una especie de Grinch, no te estresas y "no quedas mal con nadie" jajajajaja!!!!

Posteado por:
Marieanne Fuentealba Palma
22/12/2009 11:06
[ N° 3 ]

jajajja pelayin... pucha pero eso es lindo !! jajaja aunque igual es fome que esperemos regalos jajaja... lo que es yo no espero nada...

Posteado por:
Cami Dinamarca von-Appen
22/12/2009 14:09
[ N° 4 ]

Pelayoo!!! gracias x darme la clave femenina del "pedir sin pedir" ya que soy sola una veinteañeraa no conocia tan infalibles técnicas.
Pelayoo tranquilo aprovecha a la Valeria despues cuando crezca vay a rogar pa que te acompañe a la plaza.

Posteado por:
C Therrer
23/12/2009 09:27
[ N° 5 ]

Es que las mujeres somos recomplicadas, y si tu mujer te dice que quiere algo directamente o dice así como que no quiere la cosa, ahhh que lindo eso...u lo otro, mejor darselo para no tener problemas de "desilución" después... es más facil irse a la segura... para qué recorrer tanto y pensar??, mejor evitarse la cara de pescado que pondría si viera unos chocolates o una crema de manos...no?

Posteado por:
Ignacio Díaz S.
23/12/2009 17:08
[ N° 6 ]

Sra/ita Paula (1)

Respecto a su pregunta, la respuesta es NO. Este es el único castrado que conozco.
Para mi que está a punto de salir del closet.

Saludos

Posteado por:
LUCY BURGOS ARAVENA
12/01/2010 12:52
[ N° 7 ]

jajajaja... genial...

Posteado por:
karla gonzalez bustamante
23/06/2010 16:17
[ N° 8 ]

jajajajajaja!!!! es tedioso hacer un regalo a mi tambien me desgasta...

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