
Por Claudia Aldana S.
Ilustración por Francisco Javier Olea
El verano de 1987 fue particularmente seco en Lican Ray. Extrañamente, en mis días de vacaciones recuerdo que ese año hubo poca lluvia, y recuerdo tardes enteras en la playa del lago, con sol, aprovechando que el clima parecía haberse olvidado de mostrar su fiereza a los visitantes de la Novena Región. Una de esas tardes, de vuelta de la playa, recuerdo que corría por la calle principal -entonces sin pavimentar- con toda la torpeza de tener 11 años y fracción, las piernas más largas de lo que se puede controlar, y todo el ímpetu de ganarle al resto de mis hermanos en llegar a la cabaña, por el simple hecho de que a esa edad, esas cosas importan (y mucho). Evidentemente que terminé en el suelo, después de tropezarme con algo que no recuerdo, con las rodillas rotas, sangrando, la cara rasmillada, sintiendo la adrenalina de haber volado por el aire antes de caer, y el miedo al ver mi sangre me hacía gritar sin parar. Mi papá, que venía más atrás, llegó a levantarme, me tomó en brazos, me llevó a la cabaña, me metió a la ducha y lavó mis heridas, sacándoles toda la tierra. Me hizo curaciones con alcohol y el entonces temido metapío, mientras yo aullaba y chillaba, sabiendo lo difícil que esto era para él también, porque le tiene un asco crónico a la sangre. Hasta hoy tengo las cicatrices en las dos rodillas: las heridas se demoraron poco en sanar y seguramente el verano siguiente ya estaba corriendo por la misma calle de tierra. Lo que no sana, aunque pasen los años, es la incertidumbre de no saber qué pasó con ese papá, ese hombre cariñoso, preocupado, atento, el centro de mi mundo.
No sé nada de él, por opción personal. Suya y mía, porque supongo que si él quisiera saber algo de mí, me habría encontrado. Pero no está. Escribo mientras espero que mi hija de un año sea revisada por un doctor, porque sufrió su primera caída violenta en el jardín, y si bien sólo tiene un pequeño rasmillón en la cara, como madre neurótica que soy, preferí traerla para que alguien que sabe, la viera. La angustia y la culpa de no haber estado ahí cuando ella se cayó me comen. ¿Cómo puede entonces mi padre desaparecerse por años, y vivir sin que esta sensación de mierda le apriete la garganta? ¿Duerme tranquilo? ¿Se desvela pensando que me puede haber pasado algo? ¿Sienten los padres, a la distancia, cuando el hijo se mete en problemas?
Tengo 35 años, estoy casada, tengo una hija de un año y dos meses, y espero a mi segunda hija, la que sólo en tres meses más llegará a completar mi familia. Y no sé si mi padre sabe alguna de estas cosas. No sé si recuerda mi cumpleaños, si sabe que se perdió entrar conmigo caminando al altar, si sospecha siquiera que ahora soy mamá. Sé que la última vez que lo vi, yo caminaba por calle Lira, lentamente, llevando a mi hija que estaba a dos semanas de nacer, y que pasó por la vereda del frente, con su hijo menor al lado. Reconocí la forma de su cabeza, que es la mía, la mirada perdida de cuando él piensa en algo lejano e intenta que no se le note, la misma actitud que usaba cando yo le iba contando mis ideas y, al darme cuenta de que no tenía ningún tipo de feedback, le gritaba ¡papá! Y él siempre respondía, sobresaltado, ¡hijo!, sin filtrar si quien llamaba su atención eran mis hermanos o yo. Lo vi de lejos, un desconocido más que pasa por la calle, y me quedé ahí, de la mano de mi marido, hasta que me atreví a hablar y le dije ya sin emoción ni sobresalto, "ése es mi papá".
Quizás crecer sin padre suene habitual, porque estamos en un país donde muchos hombres embarazan mujeres y desaparecen, y los niños crecen, con trancas más o trancas menos, sin figura paterna, o reemplazándola por la siguiente pareja de su madre, o simplemente, haciéndose cargo del tema. Lo que a mí más me duele es que siempre me sentí a salvo de esas preocupaciones. Con la arrogancia que dan la niñez y la adolescencia, vi cómo mis compañeros tenían padres que se separaban, presencié de cerca esos fines de semana compartidos que los convertían en niños llenos de regalos y a la vez, de resentimientos, y me sentía a salvo. Completamente. Mis padres se llevaban increíble, se reían juntos, mi familia era indestructible. Mi papá viajaba mucho por su trabajo, impidiéndome verlo todos los días, pero siempre sabía que el fin de semana estaría ahí, con su eterno bolso negro de cuero, con los bototos llenos de barro y los jeans celestes que hasta hoy cuando los veo en una tienda, me recuerdan a él. Mi papá siempre llegaba. Así hubiese temporal en el Canal de Chacao, o problemas en la Carretera Austral, entonces en construcción, mi papá se las arreglaba, lo que ante mis ojos sólo le daba más características de superhéroe: mi papá vence a los elementos de la tierra por llegar a verme. Siendo la única hija entre dos hombres, cultivamos un lazo que me enorgullecía. A los dos nos gustaba leer, nos reuníamos sin acordarlo cada mañana frente a la mesa de comedor a compartir el diario, sabiendo que él siempre empezaba por el cuerpo A y yo por el C, orden que hasta hoy respeto, aunque no esté. Mi padre era un perfeccionista, odiaba el desorden de mi pieza, me retaba cuando le mostraba con orgullo un 6,5, porque me decía que estaba seguro de que yo podría sacarme sólo 7. Odiaba que dijera eso, pero secretamente agradecía esa fe sin límite en mis capacidades. Pasaron los años, los padres de mis amigos se siguieron separando, y mi relación con el papá tuvo nuevas ramas. Los dos éramos sibaritas, así que cada sábado nos levantábamos temprano y partíamos al supermercado. Y entre luces artificiales y música orquestada, probábamos quesos, inventábamos picadillos, planeábamos un asado. Hablábamos mucho, aunque ya no recuerde de qué. Le contaba mis cosas, las historias del colegio, a quién molestaban y porqué, y él siempre lo celebraba como si estuviera conmigo en la sala. Mi papá era casi mi mejor amigo. No me imaginaba la vida sin él. Pensaba en buscar un hombre como él para casarme, y me aterraba la sola idea de que un día no iba a estar para escucharme. Hoy vivo sin él, desde hace siete años, y ya sé que se puede.
Cuando tenía 17 años, un sábado, nuestro paseo matutino al supermercado fue reemplazado por una visita al Parque Arauco. Mi papá, como siempre, estaba con la cabeza en otro lado. Me invitó a tomar un jugo en el entonces Café del Parque, cerca de Falabella, y me contó que estaba enamorado. Que había conocido a alguien en la oficina, que se sentía feliz, que quería que yo la conociera y que todo iba a estar bien. Yo sentí que el mundo se venía abajo. ¿Y mi mamá? ¿Y la familia perfecta? ¿Y quién es ésta que llega a robarme lo más importante que tenía hasta ahora? Mis ganas de complacerlo callaron todas las preguntas. Escuché, sin decir nada, y sentí que entonces el mundo se partió en dos. Vinieron meses turbulentos que tengo borrados, donde sé que mis padres pelearon, que hubo gritos, llantos, que mi papá echó pie atrás y pensó en quedarse, pero finalmente se fue. Y con su partida de la casa vino un alivio temporal, ya que no se escuchaban gritos. Sólo el llanto callado de mi madre. Me rebelé, odié lo que estaba pasando, pero mi padre cuidó con pinzas nuestra relación. Nos llamó, nos fue a buscar una tarde en días de semana y los sábados temprano, para estar el día juntos. Comencé a tomar. Comencé a mentir. Aprendí a decir lo justo para tenerlos a todos contentos. Y en esa falsa normalidad, tuve que acostumbrarme a que mi papá era ese adolescente patético y enamorado de una mujer común, con un teñido rubio mal hecho, que decía "chis, había cualquier copete", cuando quería decir que había alcohol disponible, que se hacía la chistosa sin que le resultara, que amaba el color dorado como sólo puede hacerlo un nuevo rico, y que intentaba ganarse mi confianza, sin saber que yo la aceptaba cerca sólo mientras buscaba la manera perfecta de matarla. Nuestra casa se desintegró, comenzamos a cambiarnos de un departamento a otro, y mi odio por esta recién llegada crecía. Luego tuvieron una hija, un hijo, se instalaron en el departamento peor decorado de la historia, donde convivían muebles que parecían ser una copia barata de los de mi casa, con los detalles de dudoso gusto que aportaba ella. Vi a mi padre convertido en un tipo que la mujer lo manda a lavar platos, lo apura, le pedía cambiar de modelo de auto "por los niños". Vi la manipulación en su peor forma, desde cerca. Y su imagen empezó a caerse. Ya no era Superman, ahora era un tipo con crisis de los 50, que se compraba una tremenda camioneta que no podía ni manejar bien, que perdía el pelo y la vista, que intentaba ser joven viviendo con los recursos económicos que no tuvo mientras nos criaba, y que de alguna manera, siempre terminaba viéndose ridículo. Desadaptado. Lo vi de cerca, lo compadecí, pero quería seguir ahí, esperando que se diera cuenta de sus errores y volviera a ser el hombre íntegro que me enseñó a ser responsable hasta sufrir de úlceras por tratar de cumplirles a todos. Mi papá me parecía un patético. Pero era mi padre, la persona por quien sentía más cariño, así que a hacer vista gorda a los gustos de su pareja y a la mala educación de sus nuevos hijos. Quise quererlos, pero no pude.
Y un buen día me encontré con que cada vez que hablábamos por teléfono, tenía menos cosas ciertas que decirle.
Quería decirle que era un imbécil. Que había mandado todo a la cresta por nada, que ella ni siquiera era guapa y que le sacaba la plata del bolsillo con argumentos bien falsos. Quería decirle que estaba aburrida de que se atrasara en pagar la pensión de alimentos, porque veía a mi mamá hacer malabares para que nada faltara, y en su casa, el refrigerador siempre estaba lleno. Quería sacarle en cara que nosotros nos íbamos cada vez a un departamento más chico, mientras él y su nueva familia redecoraban su casa en Maitencillo. Quería pedirle a gritos que no me llevara donde estuviera su mujer y su familia, porque me daba vergüenza ajena. Quería pedirle que no me entregara la mesada al final de cada tarde en su casa, porque yo sabía que la cantidad de plata que recibía era proporcional a las horas que estuviera y a la forma en que tratara a su nueva mujer, y eso me caía pésimo. Quería decirle que cada vez que lo veía con sus hijos, me sentía más lejos de él. Que odiaba cómo trataba a mi hermano menor. Que la admiración que alguna vez sentí por él, se transformó en pudor. Que, mirándolo, me daba cuenta de todas las cosas que yo jamás haría en la vida. Y que cada vez estaba más orgullosa de ser hija de mi madre y de vivir con ella. Quería decirle que no tomara tanto. Pero me callé, hasta hoy. De un día para otro decidí borrarlo de mi vida. Sacarlo para siempre. Mi papá me llamó dos veces sin recibir respuesta, y nunca más intentó contactarme. No preguntó por mí a través de mi hermano mayor. Aceptó que estaba fuera, sin pelearla o pedir razones. Como un niño chico ofendido, taimado.
Pasó el tiempo y la ausencia de mi padre fue un dolor que se fue anestesiando. Lo recordaba siempre, porque es mi papá, pero estaba obsesionada con no volver a verlo. Hasta que recibí un llamado telefónico de mi hermano, explicando que la empresa de mi papá pasaba por un mal momento, que mi papá tenía un par de cheques que no podía cubrir, y que lo habían tomado detenido. Mi hermano me pedía que fuera a verlo, mientras él arreglaba todo con el abogado, pero que ahora necesitaba que alguien fuera al terminal de buses, donde llegaría él custodiado por tres gendarmes, que los llevara a tomar desayuno y me asegurara de que el papá estaba bien. De golpe estaba de vuelta, pedía ayuda, y ahí estaba yo, con ganas de mandarlo a la cresta como se insulta a un amigo que mete la pata. Sin embargo, nos sentamos en una fuente de soda de la Alameda, con los tres gendarmes, mi hermano chico y yo, a tratar de hacer pasar este pésimo rato como algo normal. No se habló de cómo llegamos a este extremo. Hablamos del viaje en bus, de lo linda que es la Alameda los domingos sin autos, del clima. La situación era bizarra, y como somos expertos en no ponerle nombre a las cosas, ignoramos las circunstancias. Al día siguiente lo fui a visitar a Capuchinos. Pasé por el proceso de ser registrada por una gendarme, tuve que dejar toda tarjeta con banda magnética en un locker, escuché cómo lo llamaban por parlantes en el gimnasio del lugar y lo vi aparecer, compungido. Nos sentamos en una mesa donde le entregué un kilo de pan, un queso de esos que nos gustan a nosotros, y muchas cosas ricas. Luego fui a juntarme con su abogado, que vería su libertad en la Corte de Apelaciones, y esperé fuera de la sala, para escuchar que este tipo con cara de comadreja y aire de mentiroso me decía que estaba todo listo, que hoy saldría en libertad, que esa ley ya no corría y que todo fue simple mala suerte. Me alegré, me enteré que a las tantas horas estaría afuera, y cuando llegué a esperarlo, me encontré con su mujer que tomaba el crédito de las gestiones y se lo llevaba con aire de salvadora. Volví a mi casa, para recibir una llamada de mi padre diciendo que tenía el bolso que le llevé y que quería devolverlo. Lo tomé como un nuevo comienzo. Nos juntamos a la mañana siguiente, me lo entregó entre bromas, y partió.
Y no volví a verlo por un año.
La siguiente vez que nos encontramos fue en un tribunal de familia, en enero del año 2006. Entre niños que lloran, parejas que se pelean, matrimonios que se desarman, medidas de protección por violencia intrafamiliar, carabineros, abogados de poca monta y abogados serios, estábamos frente a frente. Mi madre, sus amigas, nuestra abogada; y a diez metros, mi padre, el mismo abogado que lo sacó de Capuchinos, y en medio un vacío inmenso. Nunca me saludó. Nunca me miró a los ojos. Nunca me explicó porqué decidió demandar a mi mamá para pedirle el divorcio, sin siquiera avisarle a mi hermano chico, a quien vio la tarde antes que llegara la citación a la casa. Nunca me ha explicado por qué es tan canalla. Nos vimos frente a un juez, el odio me comió las palabras, y supe que no querría volverlo a ver. Supe que esa persona que estaba al frente ya no era el padre que me crió. Que se parece físicamente, tiene los mismos gestos, pero, o nunca lo conocí o la gente sí se puede dar vuelta como un guante. Mi papá es la prueba viviente de que la gente cambia. Y no para bien. Lo vi de espaldas irse, y pensé que me debía una explicación. En su lugar, no recibí nada. Me queda la rabia y la pena, que ya pasaron. Me quedan los buenos recuerdos, que no sé si hoy valen de algo, porque a veces creo que mi imaginación de niña convirtió a mi padre en una persona que tal vez nunca fue. Me quedan las preguntas, las ganas de saber si pudo borrar su primer matrimonio y actuar como si sólo se hubiese casado una vez. Me queda la duda de si le importaría saber que fue mi hermano mayor quien me llevó al altar y me entregó en su lugar, o si esos gestos que a todos los padres les importan, para él no valen nada.
Pero mi papá no está. Y prefiero no saber la respuesta a todas esas preguntas.
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Posteado por: cota cabezas martinez 24/02/2011 09:45 [ N° 1 ] |
Claudia, quedé helada. |
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Posteado por: Francisco Guzmán Cánepa 24/02/2011 09:53 [ N° 2 ] |
Deberías verlo e intentar aliviar ese resentimiento, cuando un padre fallece antes de poder hacerlo quedas con un sentimiento de culpa, todo es posible y nunca es tarde para decir te amo, a tus hijos, hermanos y padres. |
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Posteado por: Ana María Postigó 24/02/2011 10:00 [ N° 3 ] |
Esta es una historia que se repite, donde los sufrimientos y dolor de cada uno es incomprendido. Y muchas veces el más incomprendido es el papá. |
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Posteado por: Magdalena Salas 24/02/2011 10:11 [ N° 4 ] |
Lo que te sucede, pasa mucho, algunas personas creen que la familia es desechable, y si bien creo que el amor dentro del matrimonio se termina, creo que el amor por los hijos jamás. La separacion no la cuestiono, el tener una madrastra como la tuya, es común de un padre cincuenton con un buen pasar y que piensa con cualquier parte menos con la cabeza, y que es aprovechado por mujeres sin mayor educación, ni habilidades que le permitan una vida mas o menos tranquila por sus propio medios, sin tener que buscar a alguien que las mantenga, sin importar hijos ni valores ni nada. tu columna anterior me encantaba, pero esta me gustó aun más. |
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Posteado por: maria soledad martinez 24/02/2011 10:25 [ N° 5 ] |
Claudia, me recordo mucho mi historia, en donde mi padre dejo a su familia de lado por mujeres de clase más baja para sentirse jóvenes y hacen malos negocios. Lo único que te puedo decir es que intentes hacer un esfuerzo por volver a verlo y conversar. Es dificil, no es de un día para otro, pero se puede. |
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Posteado por: Jorge Alvarado Robles 24/02/2011 10:27 [ N° 6 ] |
Dice la frase hecha que "uno no elige a los padres". Es frase hecha porque contiene una verdad innegable. Ante sus defectos, errores, fallas, uno siempre espera que actúe como debe ser un padre, y se desiluciona y va resintiéndose en el camino. Afortunadamente, uno crece, aprende y madura. Luego vez que tu padre no es, nunca fue, en realidad, un superhéroe, sino que fue sólo un hombre. Un hombre como cualquiera, que comete errores, como uno mismo, o como todos. Eso lo transforma en humano. Ver a tu padre sólo como un ser humano, te permite comprender sus defectos y asimilar sus errores, y al mismo tiempo, valorar mucho más las cosas buenas, sus méritos y sus esfuerzos. Saludos. |
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Posteado por: Yen Wee Valencia 24/02/2011 10:33 [ N° 7 ] |
Estimada Claudia: Es duro darnos cuenta que todos somos seres humanos, con defectos y virtudes, con alturas y bajezas, incluso nuestros padres. Cuando termines de aceptar este hecho podrás reconciliarte con este pasado y presente que te atormentan. Suerte. |
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Posteado por: Heraclio Raul Serrano Cifuentes 24/02/2011 10:37 [ N° 8 ] |
Realmente triste me deja un gusto amargo porque me da mucha pena la historia que para mi me parece muy conocida, algo similar me toco vivir como hijo pero yo no soy escritor para describir el testimonio de mis sentimientos, el tema mio es aun peor pero por esas vueltas de la vida toda esa tristeza de mi infancia cruel y dolorosa que yo tuve y que hoy a mis 57 años yo cometí el mismo error del papá de la niña de la historia, actualmente en mi vida de adulto me he casado 2 veces causando el mismo o talvez peor recuerdo a mi primera hija que abandone cuando ella tenia 4 añitos, ella ahora tiene 34 años y 2 hijas mi nieta mayor de 16 y la menor de 7 añitos. |
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Posteado por: PAULA CATALAN A. 24/02/2011 10:42 [ N° 9 ] |
Claudia: Al leer tu historia, recordé la mía, similar en muchos aspectos. Sólo que el padre perfecto que tuve duró hasta mis 5 años, cuando se separó de mi madre y decició también separarse de sus hijos. Escasas veces lo ví, escasas veces nos ayudó. Olvidó que los hijos comen y se visten, olvidó que tuvo padre y madre que murieron y él estuvo ausente. Parece que también borró su primer matrimonio y sus frutos. A mi también me llevó mi hermano al altar y mi madre también hizo malabares para que no pasáramos hambre. A lo largo de mis años, lo he odiado y también he sentido lástima. Hoy prefiero no recordarlo. En fin, tengo 34 años, casada, dos hijas y todo lo que soy se lo debo a mi mamá. |
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Posteado por: Verónica Paredes 24/02/2011 10:46 [ N° 10 ] |
Qué manera de sentirme representada por tus palabras, llegué a emocionarme al ver mis sentimientos reflejados en tu columna. |
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Posteado por: Andrés Acuña 24/02/2011 10:48 [ N° 11 ] |
Tal vez si le hubieras dicho todo lo que tenías que decirle, y luego hubieras escuchado lo que él tenía que decir al respecto. |
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Posteado por: Alejandra Monte B 24/02/2011 10:51 [ N° 12 ] |
Yo también crecí sin padre. Hoy a mis 32 años por lo menos podemos llamarnos de vez en cuando y saludarnos para los cumpleaños, aun así nunca ha dejado de dolerme su olvido durante tantos años. |
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Posteado por: Ginger Marissell Rojas Sánchez 24/02/2011 10:53 [ N° 13 ] |
Claudia, tu historia me hace mucho sentido. La verdad es que es parte de ciertos procesos, o por lo menos es lo que he intentado creer todo este tiempo. Pero si, me identifica cada frase y palabra escrita y divulgada, y yo ya no lo entiendo, aunque ya no está, como te pasó a ti. Gracias. |
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Posteado por: LILIAN IVONNE SEGURA MORENO 24/02/2011 10:56 [ N° 14 ] |
Claudia, soy otra mujer más que se crió sin padre y no sabes cómo te entiendo. al ver tus hijos crecer, te preguntas una y mil veces, porqué se olvidaron de tí, porqué te cambiaron por hijos nuevos. |
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Posteado por: ivette adriana manriquez guenante 24/02/2011 11:00 [ N° 15 ] |
Claudia!! me impresiono tanto tanto tu columna, algo cursi pero hasta pena me dio solo imaginar el dolor tan grande que viviste... que viven dia a dia muchas personas, niños, adolescentes!! |
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Posteado por: Alejandra Catalina Jara M 24/02/2011 11:34 [ N° 16 ] |
mi historia con mi padre es parecida, aunque supe diferenciar que los problemas de él con mi mama no eran los mios. no le tengo rencor. el rencor sólo lo daña a uno, no al sujeto q uno le tiene rencor. un día decidé no hablarle más mientras él no me buscara. así q antes de que muriera, me fui a despedir, y quedé en paz yo. me da lo mismo si él entendió la intención, pq la que siguió viviendo fui yo, necesitaba mi paz. aunque se veía contento de verme. eso me dejó mas tranquila aún. |
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Posteado por: Trinidad Amenábar De María 24/02/2011 11:41 [ N° 17 ] |
En las relaciones personales, generalmente ... Vemos siempre los errores de los demás, sus faltas, su ausencia y rara vez las nuestras... Más que tratar de entender qué pasó, queremos juzgar a los demás... Los conflictos se generan por lo que el otro hizo, nosotros nunca actuamos mal, ni provocamos nada, todo lo contrario, siempre hacemos las cosas bien... Los otros son los que cambian, nunca nosotros... Preferimos no enfrentar la realidad y fingir lo que no es... Juzgamos a los demás en base a nuestras expectativas y a lo que nosotros creemos que haríamos o que ellos deberían hacer y no en base a lo que son, a sus propias formas y a lo que pueden hacer... Criticamos en el otro lo que justificamos en nosotros... Cuestionamos que los demás no den los pasos que nosotros "no tenemos por qué dar"... Creemos que el amor es recibir y no dar... Creemos que el amor se condiciona a lo que el otro hace o deja de hacer... Al leer las líneas de doña Claudia, me parece vislumbrar algunas de las respuestas que ella tiene y que no desea conocer y creo entender el por qué no desea hacerlo... Si doña Claudio fuese capaz de leer su escrito como si se tratase de otra columnista, quizá sería capaz de darle a esa escritora la luz que ella necesita para "ver" lo que ella misma ha expuesto a los demás... Que la paz, la luz, el amor y la libertad inunden su vida doña Claudia... Con amor, Trinidad
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Posteado por: Daniel Bolder Barrera 24/02/2011 11:51 [ N° 18 ] |
Estimada Claudia, mi comprensión y simpatía por su vivencia. Creo que me llegó mucho porque yo también pasé por algo similar en mi adolescencia. Desde esa perspectiva, y viendo ahora las cosas con la claridad que da el tiempo transcurrido, me permito aconsejarle lo siguiente: Perdónelo de todo corazón, porque él es un ser humano que se equivocó, y hoy usted es una persona adulta que está capacitada para comprender que no hay humano infalible... Que Dios la bendiga y la ayude a superar esa prueba tan dura. |
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Posteado por: Mariana Paredes 24/02/2011 12:03 [ N° 19 ] |
Solemos tener estructuras pre-hechas de cómo se deben comportar los distintos roles de las personas; como madre, ser cariñosa, comprensiva hasta la ceguera, asequible; como hermana, generosa y siempre disponible; como profesional…; como cuñada…; como abuela…; como amiga…; etc. Cada uno de estos roles es evaluado por el resto, en estricto rigor, en relación a su conveniencia personal. Por ejemplo, a mi madre la evalúo en su rol de “madre sólo mía”, puede que yo reconozca que tiene miles de defectos o que es maravillosa en todos sus demás roles, pero a mi lo que me afecta, interesa y queda “grabado sensitivamente” es que sea perfecta conmigo. Seguramente mi hermana no necesita lo mismo que yo y para ella es una madre perfecta, pero yo necesito más, mi propia personalidad, sensibilidad, genética o lo que sea, me hace mirarla con otros ojos y esperar que “encaje” mejor en el molde que yo tengo para ella. Las relaciones humanas son como un juego de flipper¿?, van avanzando, despacito o muy veloces, están en constante acomodo, van chocando, se mantienen, se devuelven, ganan, pierden… |
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Posteado por: Madelaine Castillo Pereda 24/02/2011 12:03 [ N° 20 ] |
La historia recién contada se repite muchas veces, y siempre se sindica como el malo de la película al padre quien abandonó a la familia. Sin embargo queridos blogueros, ¿se han preguntado cuantas veces el padre quiso estar cerca de sus hijos, y que fue la madre, usando a los hijos como moneda de cambio y/o herramienta de chantaje, quien impidió dicha cercanía?. A lo largo de mi vida he conocido a varios padres separados, y la queja de los hombres suele ser la misma, que quiere estar cerca de mi hij@ pero cuando van a acordar la salida sucede que la madre no lo autoriza porque, por ejemplo, el padre se atrasó 1 día en la mensualidad, no dio un dinero adicional solicitado por la madre por equis motivo y/o porque supo que ahora el padre tiene una nueva pareja y no quiere que el retoño se relacione con "la otra". Otra excusa común es que al hij@ le fue mal en el colegio, y con ello terminan castigando a ambos, al padre y al hij@ al impedir la salida. Pero lo que encuentro más despreciable es cuando la madre manipula insistentemente al hij@ con una frase del tipo "si prefieres a tu papá (o compartes con la otra), es porque ya no me quieres", causándoles a los pequeños un tremendo problema de lealtad (porque como sea, los quieren a ambos) y de identidad. Si uno racionaliza lo expuesto en el párrafo anterior, notará que pocas ganas quedan de seguirse relacionando con esa madre, y muchas veces por evitarla a ella terminará alejándose del retoñ@ (muy erradamente, porque los hijos son para toda la vida). Y si luego ése padre forma una nueva familia, le dedicará menos tiempo a sus antiguos hijos por la distancia generada por los motivos anteriores, o porque muchas veces los hijos mayores tienen reticencia a compartir con los nuevos hijos (porque se sienten traicionados y faltos de cariño). (continúa) |
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Posteado por: Madelaine Castillo Pereda 24/02/2011 12:04 [ N° 21 ] |
(continuación) Ahora bien, hombres irresponsables han existido siempre y lamentablemente seguirán existiendo, y siempre duele saber que existan estas historias, muy recurrentes antiguamente (gracias a Dios, siento que hoy suceden menos y que ambos progenitores son más razonables a la hora de separarse), es bueno ver el otro lado de la medalla. Por eso les pido a las mujeres que aquí leen y/u opinan, que hagan el ejercicio de ponerse en el lugar del otro y que si el padre de sus retoños es responsable y quiere compartir con sus hij@s no sean ustedes quienes lo impidan (para un padre tampoco es fácil separarse), porque al final, aunque estén separados, deben velar juntos por el bienestar del hij@ (que lo será por el resto de la vida). Así incentivarán una relación padre-hij@s más saludable y podrán disminuir las consecuencias de este círculo vicioso llamado abandono. |
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Posteado por: Isidora Antonia Gajardo Araya 24/02/2011 12:10 [ N° 22 ] |
Hola Claudia,te puedo contar que quede mal con tu articulo ,luego de leerlo ,llame a mi marido para contarle que un articulo que había leido me había dejado muy triste ,mi historia es casi parecida a la tuya con la diferencia que mis padres no se separaon ,mi madre fallecio hace 21 años y mi padre al año se volvia a casar ,te cuento cuando mi madre fallecio nosotros estabamos aún en el colegio ,nosotros somos 4 hermanos,cuando mi madre fallecio no tuvimos tiempo para llorar ya que tuvimos que ser de apoyo a mi padre que lloro un año a mi madre ,y luego se caso se olvido de nosotros ,se fue de la casa ,no nos ayudo economicamente se olvido de que teniamos que comer y que eramos aún chicos si no huviese sido por una hermana de mi madre no se que hubieramos comido,al principio pense que mi madre era lo unico que le importaba y nosotros nada ,con el tiempo la hoja de vida de mi padre es una hoja en blanco que no tiene historia que contar ,una vez soñe con mi madre que lloraba mucho por mi padre ,ya que el no se perdonaba el hebernos abandonado ,la vida nos da a cada cual lo que nos merecemos mi madre desde el cielo se encarga de ponernos angeles en nuestro caminar . |
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Posteado por: Valentina Macarena Garcés Sotomayor 24/02/2011 12:15 [ N° 23 ] |
Lo siento pero me pareces muy deprimente y resentida. |
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Posteado por: Constanza Andrea Mujica Gonzalez 24/02/2011 12:18 [ N° 24 ] |
No sabes lo identificada que me siento con tu testimonio... a pesar que de yo fui "la hija nueva" mi papá nunca mostró por mi ni el menor de los afectos. Claro que la diferencia se encuentra en que él es así con todos sus hijos, que en total hacemos 5... y no se si habrá algún otro por ahí. He aprendido a vivir sin un padre y creo que si lo tuviera no sería la misma persona... toda la crianza y buena educación que tengo se la debo a mi madre, que al igual que la tuya tuvo que hacer malabares para pagar todo lo que mi papa no se dignó a pagar. Cero pensión alimenticia por su parte, cero llamadas, cero saludos de cumpleaños... un cero como papá. Primera vez que leo tu columna... felicitaciones por expresar todo aquello que muchos no podemos expresar de manera tan vívida. |
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Posteado por: yessenia Nicole Ibañez Maureira 24/02/2011 12:21 [ N° 25 ] |
uffffff me llego bastante la historia lo mio es parecido pero por parte de mama aunque debo decir que ella se fue de mi casa cuando yo tenia 21 años igual duele. intento no cultivar el rencor se que lo que ocurrio al fin y al cabo fue para mejor ademas ella tiene derecho a ser feliz . aveces el egoismo nos impide ver mas alla . pero sin duda extraño a mi madre ,nuestras conversaciones , su cariño . buena historia |
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Posteado por: Nika 24/02/2011 12:21 [ N° 26 ] |
Tengo recuerdos...algunos recuerdos... A diferencia de la columnista, mis padres no son separadas (muy a mi pesar). Creo que jamàs, en mi vida adulta, supe que es tener un Papà...para hablar tonteras, copuchar alguna jugosa anècdota, compartir una pelìcula, no sè...èl estaba ahì fìsicamente...pero yo no tuve Papà. Hoy por hoy, esa ausencia es igual que un borroso recuerdo...y la verdad no me hace ni cosquillas. |
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Posteado por: cinthia constanza navarrete gallardo 24/02/2011 12:29 [ N° 27 ] |
lo que acabo de leer me identifica mucho ya que al igual que claudia creci sin mi papá y es muy doloroso ver como pasa el tiempo y ver que no esta hay par dar un consejo o simplemente que escuche nuestras peticiones como hijos yo personalmente ya no me siento tan sola pero creo que hoy en dia se ve mucho de esto de padres separados y hijos a la espera de respuestas futuras para el desarrollo de una vida llena de preguntas y conclusiones dolorosas sobre la familia, la union y el cariño paternal. |
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Posteado por: Sandra Brígida Romero Valenzuela 24/02/2011 13:01 [ N° 28 ] |
Triste! pero creo que muchos hombres y mujeres tienen o tuvieron un padre así, y lamento profundamente que mi hijo tenga un "canalla" de padre y el mío sea el hombre más maravilloso que existe...hoy mi hijo espera que este "padre" pague la universidad para terminar su carrera.Plop! |
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Posteado por: lorenzo vera hidalgo 24/02/2011 13:24 [ N° 29 ] |
Estimada Claudia |
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Posteado por: Francisco Javier Pinto Riffo 24/02/2011 13:34 [ N° 30 ] |
Tengo la extraña sensaión de expresar algo....!!!! nosé donde comienza y termina la historia. |
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Posteado por: Ale Rojas M. 24/02/2011 13:38 [ N° 31 ] |
Claudia,te agradezco infinitamente por abrir tu corazón de esta manera, no hay mejor terapia que exteriorizar lo que sientes, es liberador... |
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Posteado por: claudia elena gonzalez barrientos 24/02/2011 13:43 [ N° 32 ] |
al leer tu relato me emocione demasiado por que al ir contando tu historia de vida tambien fui recordando la de mi hija que a diferencia tuya ella se crió sin su papá biológico y tambien me cuestione y me digo cuantas preguntas tendra mi hija en su mente o cuanta falta le habra hecho a pesar que ella me dice que nunca a necesitado de su cariño ni apoyo, ya que yo forme familia con una persona maravillosa que la a querido como a una hija pero no es su papá y son preguntas que yo como mamá voy a tener sin obtener respuesta de ella,talvez la vida los una algún día ya que nunca estarde para las reconciliaciones. |
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Posteado por: Angelo Camisanni Saavi 24/02/2011 14:08 [ N° 33 ] |
Claudia: Posteado por: Que falta de respeto, que falta de consideracion, que falta de sentimientos. Preguntale a un niño o a quien sea, si debe conformarse y no ser un resentido porque tu padre no te protege, no e cuida, no te llama. Saludos |
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Posteado por: Cindy Soto Ríos 24/02/2011 14:22 [ N° 34 ] |
También Doy Gracias por la Madre que tengo!!!!! |
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Posteado por: Alberto Araneda A 24/02/2011 14:53 [ N° 35 ] |
A pesar de ser una historia triste, te agradezco por haberla compartido. Yo vengo de padres que van a cumplir 50 años de matrimonio y llevo 21 años casado y estoy mas enamorado que nunca. Tengo dos hijas que jamas en mi vida podria dejar de ver, porque para ellas todavia soy su super heroe. Claro, ya no tanto como cunado eran chicas, pero aun me adoran y yo mas a ellas. Jamas he podido entender que hombres y mujeres hagan este tipo de cosas. Yo se que cada situacion es diferente y hay que estar en los zapatos de uno antes de juzgar. Pero tambien se que hay matrimonios que simplemente se dejan de amar, y eso hay que aceptarlos. Pero los adultos pueden lidiar con estas situaciones pero los niños no. Claudia, como ya te han comentado en el blog yo creo que es mejor quedarse con los lindos recuerdos y no con una realidad que no vale la pena vivirla. Saludos desde EE.UU. |
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Posteado por: Catalina Aguilera Ziém 24/02/2011 15:30 [ N° 36 ] |
Yo leia y leia, y me senti tan identificada con cada palabra que lei, tambien fui abanodonada, he sufrido mucho, pero creo que lo mejor es reencontrarse con esa persona que amamos, de quien se podria decir que fue nuestro primer amor, ahora estoy tratando de juntar a mi papá con mis otros hermanos, que son de diferentes mujeres, es fuerte pero creo que vale la pena, asi tratas de ser mas feliz y recordar lo que te hace sufrir. |
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Posteado por: Diego Mardones 24/02/2011 15:44 [ N° 37 ] |
El valor más grande que como hombre puedes detentar y que te hace infinitamente superior a todo, es respetarte a ti mismo y tus decisiones, ser consecuente entre lo que piensas y lo que haces. Asi como hay ciertos cánones de conducta viril que se perpetuan en el tiempo, tales como no meterse jamás con la hermana del mejor amigo (para mi las hermanas de mis amigos son mis hermanas), también es de suma importancia respetar las elecciones personales, el valor que le otorgas a estas es el valor que le das a tu vida, el respeto que exiges a los demás por ella parte de como ellos te ven a ti respetarla. Excelente columna, que bueno haberla leido |
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Posteado por: Carmen Gloria 24/02/2011 16:14 [ N° 38 ] |
Me atrapaste desde la primera linea, eres excelente relatando, pase por emociones muy diversas teniendo a mi paipto pendiente de mi (tengo 40 años), me gustarìa saber si tienes libros publicados, eres buena, buena, buena, ¡felicitaciones! |
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Posteado por: manuel alfaro goldberg 24/02/2011 16:21 [ N° 39 ] |
Es increíble la cantidad de personas que creen que por que a otros les paso a uno le va a afectar menos, si es verdad, a muchos les ha pasado que poseen un recuerdo notable de su padre en la niñez y luego de una mala separación y la formación de una nueva familia por parte del padre o madre estos se vuelven seres imperfectos y odiados. Saludos |
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Posteado por: Pablo Antonio Troncoso Troncoso 24/02/2011 16:36 [ N° 40 ] |
Gracias por tan íntimo y lindo relato |
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Posteado por: Monica Muñoz Morales 24/02/2011 16:49 [ N° 41 ] |
Claudia: Logras generar sensibilidad y la cercania de lo que cuentas..me parte el alma, pues mis hijos vivieron algo parecido. Mi hija de 19 años creo que ha vivido mucho de lo que dices..sin embargo se debe aprender a superarlo, y mucho vale la imagen y la fuerza que pongamos las mujeres, como madres..los hombres pueden variar en tu vida, pero los hijos son unicos. |
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Posteado por: claudia andrea sandoval del valle 24/02/2011 16:52 [ N° 42 ] |
De Claudia a Claudia me parece que el te mal-crio mucho y te volviste alguien que se creia merecedora de puros 7s por eso podias mirar a la gente que viste de dorado o que tenia mal gusto para adornar la casa desde el hombro para abajo. Por lo que describes de el no me parece que haya sido facil para el despedirse de ti pero tu actitud lo debe haber puesto entre la espada y la pared. No creo que lo hayas dejado ver tu pena porque creo te habria intentado curar con agua y metapio, al contrario creo que lo unico que vio en ti fue odio y resentimiento y las ganas de que te pidiera perdon de rodillas confesando su arrepentimiento por todas las malas decisiones que tomo desde el dia que te dejo incluyendo el arrepentimiento por los nuevos hijos que tuvo. |
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Posteado por: jose daniel salazar toledo 24/02/2011 17:00 [ N° 43 ] |
Querida Claudia me gustó tu columna Me recordó mi infancia mi vida. Tú amabas a tu padre, creo que lo sigues amando, ojalá que así sea. Es bueno perdonar para ser perdonado, todos cometemos errores. Todos tenemos tejado de vidrio. El único sin mancha, inmaculado es el Buen Pastor, Jesús el Cristo, quien respondiendo a una interrogante dijo:"...Debes perdonar 70 veces 7".-Es un mandamiento, imperativo El perdonó a todos Con tu relato he vivido tiempos pretéritos, tengo 66 años, un viejo ya A mi padre lo conocí a los 11 años Volvía del Colegio con mis hermanos Era un día helado como son los inviernos en el Temuco Mi santa abuela nos salió a encontrar, lo encontré muy raro y más raro aún, cuando dijo: Su padre los vino a ver de Santiago...Quedé mudo. Cruzamos la puerta de la modesta casa en la cual vivíamos ...Allí estaba el hombre que nos había engendrado ...Un hola sin más sentimiento que un simple saludo emergió de nuestras bocas, también de la boca de mi padre Con mis ojos de niño lo miré, y no lo encontré parecido a mi, pero si a uno de mis hermanos... En mérito a la verdad de ese encuentro, no emergieron de mi ser sentimientos ni de amor ni de rencor, ni odio...Era un más bien curiosidad de ver a ese ser...Como eran los sureños, a mi padre lo recibieron bien e incluso se le hizo una fiesta, pero aquí viene lo tragicómico. De esa fiesta y, en la misma noche, mi padre se llevó la mujer de un tío, desaparecieron en la oscuridad, frío y neblina de esa noche ....Pasaron muchos años... siendo ya un hombrecito me encontré con mi padre en Santiago, en donde él vivía, visité su casa en donde convivía con la mujer que se había traído de Temuco. De esa unión nacieron 5 hijas, las cuales me recibieron sonrientes, alegres, curiosas de conocer un hermano sureño... A mi padré lo perdoné 70 veces 7 |
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Posteado por: César Carrasco Contreras 24/02/2011 17:03 [ N° 44 ] |
Claudia, el 2% de la vida es lo que te pasa y el 98% restante es qué haces con lo que te pasa, se ve que eres una tremenda mujer, ojalá esa fuerza la pudieras clonar. Un fuerte abrazo |
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Posteado por: Pia Macarena Bradshaw 24/02/2011 17:06 [ N° 45 ] |
Guuuuauuuuu! Claudia Abrazos y besos a muchos. Alegria alegria!!!
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Posteado por: rodrigo aldana salinas 24/02/2011 17:12 [ N° 46 ] |
yo vivi algo re parecido, visto desde otra óptica. Pero lo que pienso me lo guardo por respeto a los demás. ver mas de 40 opiniones de extraños de algo tan intimo y pasado en un dia me supera. digno de un mal reality involuntario y maligno...y muy dañino. mal |
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Posteado por: Sergio Murga Sanhueza 24/02/2011 17:26 [ N° 47 ] |
Claudia: Tu relato ha servido a muchos lectores para mirarse o mirar en tu espejo. Personalmente, sin el ánimo de dar consejos (es muy fácil), me parece que tus rodillas rotas de ese verano seco en Lican Ray se han transformado en algo más que eso. Y ello depende de tí. ¿cual sería la diferencia si tu padre hubiera muerto?. ¿la soledad sería MUY distinta? |
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Posteado por: carlos roman cañas 24/02/2011 17:31 [ N° 48 ] |
Claudia, quizás aquella vez que lo vio desde la vereda de enfrente, él estaba pensando en usted. |
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Posteado por: Ricardo Corral Barrios 24/02/2011 17:33 [ N° 49 ] |
Las vueltas de la vida.....espero que núnca alguno de tus hijos tenga que referirse a tí en los términos en que lo has hecho con tu padre. |
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Posteado por: Hildengarden Rodríguez Moreno 24/02/2011 17:34 [ N° 50 ] |
Claudia, Esta historia se repite más veces que las que uno quisiera, pero sé que se vive a diario,que amarga, que entristece, que marca la personalidad de los hijos/as, que mayormente es el abandono total y definitivo de parte del padre hacia sus niños. Que optan por una nueva vida (a la cual tienen derecho), olvidando por completo lo que engendraron. Recordarán cuándo nació su hija? Qué hizo con su vida? Cómo lo hizo para estudiar sin su aporte? Pensarán si cuando decidieron abandonar a sus hijos éstos siguieron comiendo, se enfermaron, los extrañaron y los necesitaron? No lo sé! Pero ésta especie de hombres, lamentablemente existen y te lo digo...porque tengo a alguien muy, muy cercano a quien quiero como hija, que ha sufrido ese abandono y aún lo resiente. Pero, así es la vida...y cuando un padre ha sido criado por los lobos, no puede pedírsele más. Suerte, Claudia. Ya sabes cuál es el modelo de conducta que no debes seguir con tus propios hijos. |
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Posteado por: Andrea Guerrero Aros 24/02/2011 17:37 [ N° 51 ] |
Claudia: |
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Posteado por: Javier Astudillo S 24/02/2011 17:42 [ N° 52 ] |
Puedo decir que parte de lo mas importante de esta columna, es la catarsis que se ha producido en los lectores. Todos, mirados bajo el lente de una lupa, dejamos ver nuestros defectos, lo relevante es ser superior a ellos. |
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Posteado por: Claudia Castro Castro 24/02/2011 17:43 [ N° 53 ] |
Claudia. |
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Posteado por: Trinidad Amenábar De María 24/02/2011 17:47 [ N° 54 ] |
Andrea Guerrero Aros Mi estimada doña Andrea: El que a sus ojos TODOS los hombres sean iguales, tiene más que ver con el cristal a través del cual está usted viéndolos. El estereotipo con el que usted a vestido a TODOS los hombres es sólo eso, un espejismo generado por su manto de protección, que deforma y por ende dista mucho de la realidad de cada individuo... Con amor, Trinidad |
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Posteado por: Andrea Guerrero Aros 24/02/2011 18:02 [ N° 55 ] |
Trinidad: |
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Posteado por: Trinidad Amenábar De María 24/02/2011 18:11 [ N° 56 ] |
Andrea Guerrero Aros Mi estimada doña Andrea: No sé si alguien pueda levantar la mano en pos de lo maravilloso, ya que ello me sigue sonando a un estereotipo que más que de seres humanos que tenemos falencias y fortalezas es propio de los cuentos de hadas... En todo caso yo levanto mi mano por mi padre que se acercó más a mí y fue mejor padre tras su separación (y yo una mejor hija y persona cuando en vez de juzgar lo malo que había hecho, comencé a entender por qué había pasado y cómo, lo que me pareció terrible, fue un gran avance versus la vida que él vivió)... Y mis hijas levantan las suyas por su padre que, aún sin vivir con ellas y tener una nueva pareja, cada día es un mejor padre y un mejor ser humano... Con amor, Trinidad |
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Posteado por: Ricardo Francisco Martinez Plummer 24/02/2011 18:19 [ N° 57 ] |
Claudia : Es doloroso pero , las respuestas están en tí , cómo dijo un Filósofo " Que voy yo , a hacer conmigo mismo después de lo que hicieron conmigo " . Tienes todo el derecho a sentir el dolor y expresarlo pero debes encauzarlo . Hay una entrevista muy hermosa de Cristhian Warknen a un Neuropsiquiatra Francés , llamado Boris Cirulnyc (La Resiliencia ), está en Internet es muy decidora . Saludos Ricardo . |
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Posteado por: Verónica Valenzuela Montero 24/02/2011 18:43 [ N° 58 ] |
A través de su escrito puedo imaginar su dolor...pero lo que no entiendo es HACER PÚBLICA una parte de su vida que me parece, debería haber quedado en la intimidad. |
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Posteado por: Heraclio Raul Serrano Cifuentes 24/02/2011 18:52 [ N° 59 ] |
Fuerza Claudia mi intuición me dice que nunca has dejado de querer a tu padre no te niegues la oportunidad de aliviar ese sentimiento encontrado en contra de quien aun guardas bellos recuerdos trata de reecontrarte con el no seas egoísta quizás el también está mal tu tienes que dejar de lado tu tristeza y pensar que aun puedes disfrutarlo y solo así podrás tener la paz y la felicidad y que es muy importante para tu familia porque las penas y las tristezas se heredan ojalá que Dios te ilumine y puedas superar tu dolor. |
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Posteado por: cota cabezas martinez 24/02/2011 19:11 [ N° 60 ] |
Trinidad, felicitaciones: es usted parte de la excepción, pero no de la regla. |
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Posteado por: julieta zambrano moyano 24/02/2011 19:17 [ N° 61 ] |
Claudia: yo voy a ser mamá y estoy pasando por un momento en que no sé si voy a poder contar con el papá de mi bebe. Si me dieran a elegir, quisiera que mi hija supiera lo bueno que es su padre y enseñarle que son las circunstancias las que hacen a las personas. La imagen que atesoras de él, versus a lo que hoy ves son las circunstancias, creo. Cariños y suerte con tus niños |
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Posteado por: Patricio Montero Montero 24/02/2011 19:44 [ N° 62 ] |
Que hizo tu padre para merecer tanto odio??? enamorarse? solo un acto de humildad te salvara... |
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Posteado por: Yannet Elizabeth Moyano De Spirito 24/02/2011 20:15 [ N° 63 ] |
Gracias por compartirlo, me partió el alma, pero me sirvió. |
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Posteado por: Marcia Sasso 24/02/2011 20:42 [ N° 64 ] |
Hola Claudia |
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Posteado por: Francisco Martínez 25/02/2011 00:41 [ N° 65 ] |
Esta es la historia más triste que he escuchado en mucho tiempo. Espero jamás cometer los errores de tu padre, con mi pequeña hija. No hay nada que me podría causar más dolor en la vida. |
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Posteado por: jessica andrea reyes moya 25/02/2011 01:41 [ N° 66 ] |
Crecí sin padre: Ahora que soy adulta, casada, 13 años de matrimonio con altos y bajos y con un hijo precioso, me da pena y no logro entender porque mi padre nunca se acerco a mi, sin yo no ser la culpable de su separación, el hizo su vida, creo que tengo hermanastros, que tuvieron a su papá al lado a diferencia mía. |
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Posteado por: miguel yañez signe 25/02/2011 03:05 [ N° 67 ] |
Vea a su padre y resuelve tu tema..no vivas con eso en el corazon.. |
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Posteado por: Nelina Villarreal 25/02/2011 09:23 [ N° 68 ] |
Creo sinceramente que ya estás demasiado grandecita para este tipo de comentarios. No creo que si te vas a separar de tu marido, tengas que pedirle permiso a tus hijos, es una decisión que sólo la pareja puede tomar. Pasa la página y vive tu vida como la adulta que ahora eres. |
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Posteado por: Jorge Guede Araya 25/02/2011 09:56 [ N° 69 ] |
Claudia, quiero decirte qu elijiste muy mal el título " Crecí sin Padre". Tu estas llena de rencor, y eso esta demás decir que lo único que hace es pudrirte por dentro. Esta historia suena como la de una niñita de 6 años que nunca más volvió a ver a su papá...no la de una mujer de 28 años que dejó de ver a su papá. Te aconsejo dejar de culpar a tu padre por todo, tu mama seguro tiene responsabilidades en el divorco también. Tu padre no debió ausentarse nunca de tu vida, pero seguramente por el rencor que siempre tuviste y tienes hacia él, lo fuiste alejando poco a poco de tu vida. Aún asi no debió ausentase, pero tal vez inconcientemente lo ayudaste a dar ese paso. El te contó que estaba enamorado cuando ya eras una mujer....has pensado que tal vez él ya había dejado de amar a tu mamá hacía muchos años? y que decidió estar a tu lado hasta que fueras una mujer que pudiera aceptarlo. Es muy fácil criticar y no ponerse en el lugar del criticado. Si quieres ser feliz en tu vida debes perdonar a tu Papa antes que deje de existir....en esta vida no hay nada imposible...somos nosotros los que las imposibilitamos |
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Posteado por: mariel Jara 25/02/2011 11:03 [ N° 70 ] |
Yo tambien creo q el titulo no es correcto; creciste con un padre, bueno,compañero, hasta que tenias 17, no puedes compararlo con quienes vivieron de verdad esa experiencia. Y no es nada nuevo lo q te paso, es una historia q se repite día a día, realmente has escrito cosas mejores... |
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Posteado por: Jorge Guede Araya 25/02/2011 12:34 [ N° 71 ] |
ACLARACION: "Esta historia suena como la de una niñita de 6 años que nunca más volvió a ver a su papá...no la de una mujer de 28 años que dejó de ver a su papá. ...Me refería que ella vió por última vez a papá cuando tenia 28 años... años... Ahora tiene 35 y lo vió hace 7 años la última vez. Como ella dice: "Hoy vivo sin él, desde hace siete años, y ya sé que se puede." |
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Posteado por: Carlos Areli Vergara Vera 25/02/2011 13:50 [ N° 72 ] |
Leer este texto nos debe llevar a meditar sobre nuestros actos y como afectan a los demás. Cuando aprobamos o criticamos lo que otros sienten o han vivido, deberiamos tener un poco más de empatia para llegar a opinar.(esto, por algunos comentarios leidos) |
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Posteado por: Trinidad Amenábar De María 25/02/2011 16:21 [ N° 73 ] |
cota cabezas martinez Mi estimada doña Cota: Basada en mi experiencia personal, yo diría lo contrario, que lo referido por doña Andrea es la excepción, y lo que yo he vivido, la regla... Por tanto, creo que lo mejor es no generar reglas ni excepciones, no proyectar en TODOS los hombres los actos, cualidades, defectos o errores de individuos particulares ¿no le parece a usted mejor eso? Un afectuosa saludo para usted, Trinidad |
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Posteado por: Diego Morales Díaz 25/02/2011 17:30 [ N° 74 ] |
Tal como otros lo dijero, tu padre es de carne y hueso, con virtudes y defectos y cuando compredas que cometió errores y los seguirá cometiendo, tal vez te reconcilies con la realidad. Eso sí, en tu relato hay mucho paño que cortar, nunca te referiste a tu madre, si la relación de ella con tu padre se quebró, por las razones que fueren, habría sido muy injusto pensar que tú felicidad obligaba a tu padre y a tu madre a estar juntos, es un hecho de la causa que cuando las parejas no funcionan deben separarse y ante este hecho doloroso y necesario tenemos que tratar de asumirlo de la mejor manera como hijos. Por último, un tema no menor y un poco "obviado" es porqué tus padres decidieron que tu custodia debía ser con tu madre, ¿tú padre se negó a vivir contigo o tu madre se lo negó? |
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Posteado por: maria veronica aldea moscoso 25/02/2011 19:06 [ N° 75 ] |
Crecer sin padre queda para los hijos de mujeres abandonadas, viudas con nonatos, etc. tu adolescencia te marco y, si te sirve, fue mejor que la mia. Deje de ver a mi padre a los 10 años, por identicas razones a las por ti expuestas. Lo reencontre a los 17, lo acepte de corazon de regreso en mi vida, lo asisti lo que mas pude y murio con el amor de mis 4 hijos, hoy se le recuerda como un abuelo genial. SUGERENCIA, limpia tu corazon y asi permitiras que tus hijos crezcan con el alma pura y dispuesta al perdon..acto noble y necesario del que solo obtendran recompensas. |
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Posteado por: Marcia Sasso 25/02/2011 19:40 [ N° 76 ] |
Por qué tantos interesados en aconsejar a Claudia? No sean tan arrogantes!!! |
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Posteado por: María VdB 27/02/2011 02:06 [ N° 77 ] |
Tanto hombre que defiende al mal padre Aldana, me huele a hombres culposos, que quizás ya han repetido la misma historia antes y ahora se proyectan en excusas absurdas. Tantas mujeres en lo mismo, me huelen a la contraparte del mal padre Aldana. Asúmanlo. Si hay un pecado imperdonable, ése es fallarle a los hijos, a la edad que sea. Si hay una cuenta que nunca se termina de pagar, es esa. Si hay un rencor que nunca se apaga, son las heridas que causan los padres. Si usted no quiere creer esto, o lo ignora, por favor no traiga hijos al mundo. Si lo acepta y lo entiende, prepárese: porque si falla, habrá un alma que NUNCA se lo perdonará, no importando el tiempo ni el presupuesto gastado en terapeutas. Creo que la gente banaliza la importancia de ser padres. Quizás, si le dieran la importancia que se merece, no cometerían estos errores. Bien Aldana por publicarlo, te hace bien a tí y a todos los que deban pensarlo dos veces antes de cagarla de este modo. |
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Posteado por: Pilar Inostroza 28/02/2011 22:22 [ N° 78 ] |
Leí por que me pareció ver una cara nueva. Esta columna me motivó a inscribirme y opinar. Gracias. La leí en un buen día, lloré recordando cosas que quería fueran parte de mi vida, pero "mi padre" decidió que jamás se realizaran al no formar parte de nuestras vidas. Jamás tuve la oportunidad de un consuelo. Hoy aun a mis casi 29 años la sensación de abandono es grande, la vulnerabilidad vuelve y sigo buscando alguien que me contenga, lo busco a él. Sé que me debo buscarlo decirle que soy yo, su hija, pero me falta valor, no quiero reconocerme en sus formas o gestos. |
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Posteado por: carmen contreras cabezas 01/03/2011 17:08 [ N° 79 ] |
Uf!..de alguna forma siento como si gran parte de esa hablara de mi vida...creo que es mas común de lo que uno piensa. |
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Posteado por: Lorena Parraguez Rodríguez 07/03/2011 14:06 [ N° 80 ] |
Claudita |
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Posteado por: Sole Bascur de la Pobla 07/03/2011 16:07 [ N° 81 ] |
Es una pena de verdad saber que existen padres asi, pero la cruda verdad es que hay y por montones y mas todavia cuando han dejado tan lindos recuerdos que llegan a doler al momento de traerlos a la memoria, en mi caso lo unico que puedo decir es que me deja mas o menos tranquila el echo de que mi hija haya asumido desde muy chica que no tiene papá (como quien no tiene el pelo crespo, por ejemplo) aunque para él ella no signifique mas que un monto en una cuenta todos los meses. Puede que sea un error de mi parte no sacarla del suyo (que si tiene papá) el tema es que no voy a ilusionarla con una persona que quizas nunca se va a aparecer en su vida. |
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Posteado por: karla gonzalez bustamante 08/03/2011 13:32 [ N° 82 ] |
estoy separada hace casi dos años, el papá de mis hijos (gemelos de 4 años) no estaba mucho en la casa en realidad la ausencia no la siento tanto, a ellos les afecto!! era obvio.Pero creo que no les afectaria creo que el lazo o la magia no se perderia si el mantuviera contacto con ellos si el hiciera el esfuerzo de seguir siendo un padre y no solo pensar en rehacer su vida!! lamentablemente no piensan como las mamás nosotras nos postergamos los cuidamos a ellos se les pierde el chip de padres e intentan colocarselo los domingos cuando tienen k ver a los niños les queda mal puesto y los pequeños se dan cuenta sufren la indiferencia la poca preocupacion la ausencia!! |
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Posteado por: maria Jose Vazquez 08/03/2011 15:02 [ N° 83 ] |
Wow!... Abrazos, |
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Posteado por: Katia Casanova López 10/03/2011 14:39 [ N° 84 ] |
Quizá deberias estar feliz de haber tenido un padre hasta aquella edad. Yo creci sin padre, mi madre se anulo cuando yo tenia 4 años, lo seguimos viendo hasta los 5. La ultima vez que lo vi fue a los 6, prometio llamar, saludarme en fechas importantes, cosas que nunca hizo, sufri como cualquier niña de esa edad, no por la persona que supuestamente se fue, si no, por no tener ese personaje, a los años lo supere y hasta ahora no guardo resentimiento, tengo 21, me casé y soy feliz, no lo necesite ni antes ni ahora. Yo no tuve a ese personaje masculino que era cariñoso y quizas arropaba de noche, ni en un solo recuerdo tuve aquello, no tuvimos nunca un misero peso de su parte, no pago ni una pension alimenticia, nunca tuve la familia perfecta, y fuimos pobres, a él no le importo nada. Mi mamá, quien tuvo un buen padre hizo de todo para que él siguiera en contacto (hasta lo demando para que nos viera y ni se presento), y si uno de nosotros quisiera verlo, ella lo buscaria. Se ha pasado la vida intentando destacar sus cualidades para que nosotros no le tengamos rencor por su gran cantidad de defectos y tiene razon en algo, lo mejor que nos dejo fue su apellido y su inteligencia (creo). Yo tuve la suerte de no haber tenido un padre como él (palabras propias de mi progenitor "no se merecen un padre como yo") y desde que escuche esa frase me senti orgullosa de él, nadie se merece un padre sumergido en vicios, mejor tener recuerdos borrosos que tener traumas imborrables. El prefirio los vicios antes que a sus hijos, no a una mujer, no a una nueva vida, eso si que es penoso. Tu tienes suerte, tuviste lo que muchos jamas tuvieron y no deberias resignarte a perderlo, no creciste sin padre, solo te convertiste en adulta sin él y la parte mas dificil es la primera, la infancia. |
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Posteado por: Carolina Paz Suau Zapata 22/03/2011 19:53 [ N° 85 ] |
No podría estar más de acuerdo con el post Nº77, está absolutamente subestimada la importancia de ser padres. También me molesta la cantidad de sabelotodos que opina que debes hacer o sentir tal cosa, a mí me gustó tu historia, me pareció de una honestidad desgarradora y escrita con el corazón, sobre el post de tu hermano? entiendo su pudor y me parece comprensible, pero los escritores necesitan hablar de sus historias, aunque atenten contra la privacidad del resto de los involuntarios personajes. Me impactó sobremanera el post Nº 39, gracias por abrirnos sus corazones Claudia, Manuel Alfaro y tantos otros que sintieron que de una u otra forma esta historia los retrataba y quisieron compartirlo, a veces es necesario hablar de lo que uno siente aunque sea en forma tan ímpersonal como ésta para ver las cosas en perspectiva, aprender de experiencias ajenas y exorcizar demonios propios, súper interesante la columna y el debate que ha generado. Mis mejores deseos |
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Posteado por: rocio victoria carrasco ceballos 24/03/2011 18:50 [ N° 86 ] |
claudia. soy una de las que crecio sin un padre en la adolesencia, por que mi infancia fue muy feliz, yo tambien lo veia como un super héroe y queria encotrar a alguien como él, pero te juro que me ocurrio lo mismo que a ti, fue muy emocionante leer tu columna, por que aùn me duele no saber como enfrentar esto, tambien me hago las mismas preguntas y quedan en el silencio solamente. muchas gracias me encanto |
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Posteado por: perla delrio reyes 03/04/2011 16:09 [ N° 87 ] |
Uf!!...fuerte lo tuyo, pero no lejos de la realidad de muchos. tuve la alegrìa de disfrutar una vida junto a mis padres, pero mi padre tambièn fue un tarambana, que con la estoicidad de mi madre pudimos salir adelante.Dicen los padres que los hijos son por un rato en la vida o mas bien son prestados...creo que el tiempo que vivimos juntos es el que debemos aprovechar, disfrutar y gozar...Te deseo que puedas rescatar aquello bueno que te dejò y perdonar... el resto lamentablemente la vida le pasarà boleta y ya serà demasiado tarde para saber esas respuestas a tantas preguntas. |
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Posteado por: Pedro Simone 12/05/2011 12:25 [ N° 88 ] |
El ego al volante...vivir resentido es más fácil que crecer...que latera.... |
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Posteado por: Adriana Rosa Cerda Mella 17/12/2011 00:03 [ N° 89 ] |
Es doloroso Claudia pero el tiempo pasa y despues de unos cuántos años ya no dolerá tanto es así con todas las traiciones,ahora tú y tu marido deben seguir siendo los mejores papás del mundo ,como mi sobrina y su marido que viven en el campo y tienen un hijo de 16 años con Down Él no habla bien y por lo tanto no lee ni escribe tampoco han tenido apoyo sicológico.Sus padres le dan lo que pueden.Leo tu columna todas las semanas y te pido que me recomiendes un par de libros relativos al tema Down para hacerles llegar. |
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Posteado por: Johanna Mariela Muñoz Bastias 01/03/2012 17:29 [ N° 90 ] |
Claudia; |
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