Testimonio de Soledad Morales
Los problemas comenzaron desde el principio: el doctor que me operó me puso más de lo que yo había elegido. Había escogido unas siliconas más pequeñas, de 250 centímetros cúbicos, pero en el momento de la operación, cuando estaba con anestesia general, decidió ponerme implantes de bastante mayor volumen. Durante la operación me probaron ambos tamaños, y el doctor eligió las más grandes, según él porque yo tengo los hombros anchos, porque esas iban a quedar más acordes con mi cuerpo. Porque era usual que sus pacientes eligieran prótesis más pequeñas y después se arrepintieran de no haberse puesto más grandes. Cuando desperté y vi que tenía unas pechugas enormes, me dijo que era normal, que estaban hinchadas, que iban a disminuir su volumen con el tiempo. Que siempre ocurría. No fue así. Nunca disminuyeron de tamaño.
Mi caso es completamente distinto al de las pacientes habituales de este doctor: yo quería ponerme, pero poco, algo sutil. Quería unas pechugas chicas, pero bonitas quizá, con algo de forma, porque no tenía nada. Nunca quise esto: caminé agachada y con los brazos cruzados durante un año completo, antes de poder comenzar a asumir mi nuevo cuerpo. Me sentía -y me siento- rara. Me veía -y me veo- rara, porque no soy alta. Saludo a la gente como de lejos, porque no puedo abrazar. Ni siquiera podría bajar un poco de peso si quisiera, porque se me verían dos globos, algo chocante.
La verdad es que yo no tenía ninguna razón de peso para ponerme silicona. Era realmente plana, no tenía nada de pechuga, incluso mis amigos me hacían bromas, pero yo me reía con ellos. Era muy delgada, y muy plana, pero me veía bien, elegante. Podía usar bonitos escotes y no tenía que preocuparme. Además, nunca tuve hijos, entonces no se trataba de que hubiera quedado muy dañada después de amamantar. Nada de eso. Fue simple y pura tontera.
Uno tiene que estar satisfecho con lo que es, aunque suene a frase cliché. Yo ahora lo pienso y estaría feliz como era antes. Una de las cosas que siempre pienso es que mis amigas francesas, a quienes voy a ver dos veces al año, a pesar de vivir en el centro de la moda mundial, nunca se han operado. Son pocas las francesas que se operan, y la cara no se la tocan jamás. Son más naturales, en todo sentido. Sí son muy preocupadas de las cremas, del dermatólogo, lo que considero natural para tener una linda piel. Las miro y se ven lindas, aunque sean mayores, con sus cuerpos delgados, con sus arrugas. La vida es la vida, pero es algo que yo sólo pude aprender después de que me puse implantes.
Viví diez años en Francia, donde trabajé para Chanel. En Francia me enamoré de las telas, de los cortes, de la belleza, de todo lo relacionado con la estética. Fue una gran etapa de mi vida. También viví en Mónaco y compartí mucho con este mundo glamoroso, entretenido. En ese tiempo, a principios de los años 90, estaba de moda ponerse pechugas. De hecho, todas las supermodelos tenían curvas: hablemos de Claudia Schiffer, Cindy Crawford, Stephanie Seymour.
Cuando alguien me pregunta por qué me puse silicona, irónicamente respondo que la culpa la tienen ellas, porque en el tiempo en que viví en Mónaco era más joven e influenciable, y vivía en el mismo edificio de Claudia Schiffer. Incluso éramos conocidas, salíamos a comer juntas con un grupo de personas.
Llegué a Chile el año 1996 y siempre seguí trabajando en el mundo de la moda, en producciones de moda, en fotografía, en diseños, con diferentes personas. Y aquí, después de haberle dado vueltas mucho tiempo, como había un boom y muchas de mis conocidas se estaban operando, yo también lo hice, en 1998. Hasta hoy me arrepiento. Ojalá pudiera retroceder el tiempo. Pero en mi caso ya no hay vuelta atrás. Después de tantos años con prótesis, y de todos los problemas que he tenido, la mejor alternativa que tengo es cambiarlas por unas más pequeñas, que es la próxima operación a la que me voy a someter, la tercera en dos años.
Nunca me pude acostumbrar a mi nuevo cuerpo, aunque durante diez años todo anduvo relativamente bien. Hubo tiempos en que se me olvidaba que tenía implantes, otros que no tanto. Pero no me podía quejar sobre una decisión que nadie me había obligado a tomar. No habría sido justo para las personas que me quieren y que me rodean. También pienso que yo no tenía la personalidad para acarrear con implantes tan grandes. Por algo uno es como es, por algo uno nace con el cuerpo que nace. Me acuerdo que un peluquero antiguo muy amigo mío una vez me dijo que nunca había podido entender a las mujeres, porque siempre querían ir en contra de la naturaleza. Porque si tenemos el pelo liso lo queremos crespo, y nos pasamos la vida tratando de encresparnos el pelo y nos dura lo que nos demoramos en salir de la peluquería. Uno tiene que usar lo que tiene a favor de uno, y punto. Lástima que yo lo aprendí tarde.
Digo que estuve relativamente bien durante diez años porque una pechuga -la izquierda- siempre me molestó, siempre la sentí un poco dura. Pero el doctor me decía que era normal, y como confiaba ciegamente en él, seguí adelante. Tampoco me molestaban tanto como para no poder hacer mis cosas.
Luego de los diez años de puestas, o sea, hace dos y medio, los implantes me comenzaron a molestar seriamente. Me acuerdo perfectamente de ese día. Era verano, toda mi familia estaba en la playa, y yo me estaba preparando para partir de vacaciones. Pero esa mañana me desperté con un dolor terrible en la pechuga izquierda, la que siempre me había molestado. Estaba inflamadísima, de un tamaño enorme. Llamé al cirujano plástico que me había operado y él me dijo que fuera de inmediato a la clínica, y que me realizara un examen de sangre: necesitaba saber con urgencia si se trataba de una infección. De ser así, esa misma noche me tenía que operar. Casi me muero de la impresión. Tuve suerte, porque no era una infección. Sí me dijo que podía ser un principio de encapsulamiento, es decir, que mi cuerpo estaba rechazando la prótesis. Yo no entendía nada, porque cuando te pones implantes de silicona te advierten que existe este riesgo, pero durante el primero o segundo año, no después (entre paréntesis, te hacen firmar tantos papeles que lo que te pueda ocurrir jamás es culpa de ellos).
¿Qué sucede cuando tu cuerpo rechaza una prótesis? Alrededor del implante el cuerpo fabrica una especie de caparazón, un tejido duro que te tienen que extraer si no mejora con masajes o radiofrecuencia. Te abren, te sacan este tejido, te limpian y te vuelven a cerrar. Esto fue precisamente lo que me hizo el médico: me abrió, me sacó el tejido malo, pero en vez de cambiarme el implante por uno nuevo como corresponde cuando ocurre un encapsulamiento, limpió el que tenía y me lo volvió a instalar. Cuando desperté no lo podía creer. Muy choqueada le pregunté por qué no me había puesto una silicona nueva.
-Es que tú no querías gastar plata -me contestó.
Casi me morí. Porque yo no soy doctor, el médico es el especialista, el que sabe lo que es mejor para el paciente. Es como si yo, que vendo ropa, no le advirtiera a mis clientas que el pantalón que están comprando está fallado. Él era el especialista y no yo. Además, en esa oportunidad me hizo un tajo que cruza toda la pechuga, de un lado al otro, sólo un poco más abajo del pezón. Ni siquiera me hizo el tajo por el pliegue que se forma en la parte inferior, y que apenas se nota. ¡Cuándo se ha visto algo así! Los otros médicos que me han visto no lo pueden creer, me dicen que ni siquiera es un trabajo que hace un estudiante de medicina. Les cuesta mucho creer que el médico que me operó es de los más conocidos de Santiago.
Tiempo después, se me rompió la prótesis derecha y me volvió a operar. En esta segunda operación sí me la cambió por una prótesis nueva, pero se encapsuló. Y hace dos meses, de nuevo comencé con problemas en la pechuga izquierda: me sometí a una resonancia magnética y nos dimos cuenta de que el implante está roto. ¡El antiguo, el que el doctor debiera haber cambiado por uno nuevo, está roto! Por eso yo digo que en mi caso hubo una negligencia médica grave, que no he querido denunciar porque es demasiado el dolor que todo esto me ha causado.
¿En qué estoy ahora? A mediados de abril voy a entrar a pabellón por tercera vez en dos años. Lógicamente que con un doctor nuevo, quien me da mucha confianza. Después de conversar con él, pude dormir tranquila después de meses sin poder hacerlo. Pero sólo pensar que de nuevo me tengo que someter a una anestesia general, a que me vuelvan a abrir... prefiero no pensar.
Esta vez me van a cambiar los dos implantes, como tendría que haber sido hace dos años y medio. Me van a colocar los últimos implantes que están saliendo al mercado, que poseen un bajísimo índice de encapsulamiento. De hecho, se ponen precisamente en aquellas mujeres que han tenido este tipo de problemas. Si me hubieran cambiado las dos prótesis la primera vez que tuve molestias... me habría ahorrado tantas angustias. Incluso quizá tendría auto nuevo: ¡me he gastado fortunas! Pero el tema de la plata es lo de menos. Son las operaciones, las molestias, el dolor, la anestesia, el pos-operatorio... todo lo que significa violentar tu cuerpo.
Siempre he sido una mujer sana.
No fumo. Hacía mucho deporte. Lamentablemente, después de operarme tuve que cambiar mucho mi estilo de vida, así como mi manera de vestir. Toda la vida me gustó correr, desde muy joven. Incluso corrí los 42 y medio kilómetros de la maratón de Nueva York. Me fascina correr. Pero lo tuve que dejar. Nunca más pude hacerlo, por el dolor, las molestias. Después hice yoga, porque me gusta y me acomodaba por el tema de la silicona. Pero cuando empecé con los problemas, también lo tuve que abandonar. Hace dos años y medio que no puedo hacer deporte, justamente porque es incompatible con las operaciones, los dolores, las molestias. Con el yoga, además, se hace mucha fuerza con los brazos y los músculos del pecho, y en este momento para mí es completamente contraproducente.
¿Qué es lo que más me da pena? Mi mamá no sabía que me iba a operar, porque yo no le había querido contar: sabía que me iba a armar un escándalo. Pero justo llegó a mi casa cuando yo iba saliendo a la clínica. Le tuve que contar. Me miró y me dijo:
-No puedo creer lo que estás haciendo, te vas a arrepentir para el resto de tu vida.
Fue exactamente lo que sucedió.
Pero, además de verse afectada mi vida diaria, de haber tenido que cambiar mi estilo de vida, psicológicamente también ha sido complicado para mí. Hace dos años y medio que no tengo pareja, no porque tenga silicona, porque ya está, pero con la cicatriz, las molestias, las durezas, las inflamaciones: para mí sería muy raro. Si tuviera un novio desde hace mucho tiempo, que me hubiera acompañado en todo esto, quizá este proceso no habría sido tan grave, quizá no me habría importado tanto. Pero, así, en estas condiciones, no veo la posibilidad de una relación. Uno se para de una manera diferente frente al resto de la gente, frente a los hombres. Las personas ven el exterior, que no está mal, pero no saben lo que hay en el interior. Tengo una cicatriz muy fea, y ahora me van a volver a operar por ese mismo lugar. No tiene sentido que me hagan otro tajo en otra parte. Quizá sea porque como trabajo en el tema de la estética, de la moda, me afecte más. Yo soy tremendamente exigente.
Tengo muchas amigas jóvenes, productoras de moda, gente que se mueve dentro de este ambiente, modelos, y todas llegan a pedirme consejo, a decirme que se quieren operar, porque saben que yo lo hice. A todas les digo que por favor no lo hagan. Que se van a arrepentir de todas maneras. Claro, normalmente no pasa nada, pero si llegas a tener algún problema es complicadísimo. Me doy el tiempo de contarles toda mi historia, cuál es la verdad de todo esto, qué es lo que están arriesgando. Se supone que es muy seguro, y tal parece que a la mayoría de las mujeres no les pasa nada, pero cada vez que yo cuento mi historia en una reunión, siempre, pero siempre, hay otra mujer que me cuenta la misma historia. Que le pasó esto y esto otro. Muchas que tenían escondido su drama se atreven a contarlo cuando hay alguien que habla primero que ellas.
También les digo a mis amigas jóvenes que uno se puede mantener bien comiendo sano, haciendo deporte, puedes ir al dermatólogo, hacerte un peeling, tener los dientes preciosos, etcétera. Pero el tajo es muy violento. Yo no soy una mujer que tiene los medios como para estar todo el día en Pilates y después pasar a la peluquería. No. Soy una persona normal, tengo que trabajar, mi ex marido no me da un peso, vivo por mí misma. Pero de igual forma uno puede tener una vida relativamente sana, y no tienes por qué envejecer mal. Uno puede hacer cosas buenas por su cuerpo y su cara sin tener que violentarlo con una cirugía plástica. Esto es lo que me gustaría que las jóvenes supieran, y también sus padres, porque sé que hay niñitas de 17 años que se están operando, que hay padres que les regalan los implantes de silicona para su graduación. Esto es una operación, una operación que muy pocas necesitan realmente y que conlleva riesgos. Yo no le deseo a nadie que viva lo que yo he vivido.
"Hay niñitas de 17 años que se operan, papás que les regalan los implantes. Pero esto es una operación que muy pocas necesitan y que conlleva riesgos. Yo no le deseo a nadie que viva lo que yo he vivido".
Es un boom: según la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica, cada año crecen entre un 10 y un 15% las operaciones de implantes mamarios. Pero algunas se arrepienten, como Soledad Morales.
|
Posteado por: Luis Flores 12/04/2011 09:37 [ N° 1 ] |
Valiente testimonio. |
|
Posteado por: Sergio Ruz Merino 12/04/2011 09:44 [ N° 2 ] |
La búsqueda de la belleza lleva a la mujer a cometer cualquier exceso, ojalá este testimonio sirva . |
|
Posteado por: Rodrigo Alegria Alegria 12/04/2011 09:48 [ N° 3 ] |
Si lo que cuenta es cierto... debería demandar. Es la única manera de atenuar el marketing salvaje que hacen las farmacéuticas y algunos doctores, que ni siquiera explican a sus pacientes los riesgos demostrados de los procedimientos que recomiendan. Buenos días.- |
|
Posteado por: Luis Tapia 12/04/2011 10:32 [ N° 4 ] |
No entiendo en afan de algunas mujeres de imitar a las artistas que se ponen silicona, y no importa el tamaño que elijan, unos pechos con silicona se ven horribles, deformes, los pechos naturales, una ves mas no importado el tamaño, son una maravilla, no me gustaria conocer a una niña que aparenta algo y a la hora de la verdad encontrarme con una persona falsa, no estoy de acuerdo con los implantes asi como con ningua cosa que trate de cambiar lo natural (ni tampoco los tatuajes)y que hay padres que le pagan a sus hijas para que se hagan implantes, es un crimen. |
|
Posteado por: Alejandro C S 12/04/2011 10:44 [ N° 5 ] |
Te felicito por la claridad para exponer el tema. Aceptarse es difícil. Estamos inmersos en una sociedad que te empuja a compararte con otros, a querer o desear lo que otros tienen, a ser materialistas. Tu testimonio espero sirva para comprender que la vida tiene de todo, dulce y amargo, claros y grises, y debemos comprenderla.... y aceptarla. |
|
Posteado por: Massiel Hinojosa Estay 12/04/2011 11:19 [ N° 6 ] |
Yo tengo implantes hace 3 años y encuentro terrible lo que le pasó a ella. Hay veces en las que me arrepiento de haberme puesto implantes porque encuentro que me puse mucho (325cc) y hay ropa y escotes que no me puedo poner, porque llamaría mucho la atención si anduviera así en la calle. Derrepente, hay días en que me dan puntadas y tengo un leve dolor y molestias en alguna de las dos pechugas como ahora. Definitivamente si tuviera la oportunidad de sacarmelas me las saco, o me pondría unas mas pequeñas. |
|
Posteado por: manuel alfaro goldberg 12/04/2011 11:23 [ N° 7 ] |
Uf, por donde empezar, creo que en primer lugar es lamentable lo que te ocurrió, de verdad es una lastima enfrentarse a una operación y que todo lo que puede salir mal te salga mal, pero me gustaría acotar una cosa, la vida en general da muchas vueltas y uno debe aceptar los desafíos que esta te da, no creo que sea bueno que te arrepientas tanto de lo que hiciste, créeme no es culpa de los implantes que no tengas pareja, los implantes no son el eje fundamental de la vida de nadie, creo que uno siempre puede ver la vida de dos maneras la triste y culposa o la animosa y pujante, es decisión de uno el mundo que ve. no permitas que este problema te quite un segundo mas de felicidad, vuelve a mirar a los ojos y disfruta, saludos, |
|
Posteado por: Ignacia Beaumont Smith 12/04/2011 12:17 [ N° 8 ] |
Encuentro que de todas maneras debería demandar, antes de que prescriba su derecho. Es lamentable todo lo que sucedió, y resulta ser una buena lección para todas aquellas que están pensando en operarse. |
|
Posteado por: Christian Ortiz Vanderveer 12/04/2011 12:30 [ N° 9 ] |
Sabes que encontre super fuerte el testimonio, pero de algun forma no puedo dejar de pensar que tienes mucha culpa en lo que te pasa. En primer lugar fuiste debil con el primer doctor, ya que al mismo instante en que viste que te puso tremendas pechugas, deberías haberle exigido de inmediato que te las sacara, y a costo de él, porque no fue lo que tu pediste. Tal vez es mas fácil decirlo que hacerlo, y tal vez estando ahí es distinto a como lo veo yo ahora... Pero no pudo creer que hayas pasado 10 años de tu vida con unos implantes que odias... Me hablas de Paris y Nueva York, y luego hablas de 3 operaciones de "emergencia" (por darle algún nombre), todo lo que incluye un gasto muy grande, pero no fuiste capaz de pagar para sacarte las pechugas en estos 10 años... No lo sé. Lamento tu sufrimiento, pero no puedo dejar de pensar que pudiste haberlo remediado hace rato, pero no lo hiciste. |
|
Posteado por: Kelly Muñoz A. 12/04/2011 13:07 [ N° 10 ] |
Es muy conmovedor tu testimonio Soledad. Ojalá sirviera para que muchas tomaran conciencia de lo que se trata una operación de ese tipo. Pienso que tendrías que demandar al doctorcito ése que no tuvo consideración y sólo le importó la tarifa que estaba cobrando. |
|
Posteado por: Cristián p z 12/04/2011 13:09 [ N° 11 ] |
a muchas le pasa que cuando quieren algo una vez que lo tienen vienen los: no me queda tan bien, |
|
Posteado por: Angélica Santis Madrid 12/04/2011 13:34 [ N° 12 ] |
Es increíble, doloroso, valiente... Creo que la mayoría de nosotros alguna vez a tomado una decisión de la cual después se arrepiente. Lo malo es que en tu caso te cambió toda la vida, independiente de si fue tu elección o no, creo que lo que te sucedió fue un tipo de accidente. Uno no culpa a quienes tienen accidentes de auto por no tomar bus o metro, es absurdo. En este caso pusiste tu confianza, tu integridad y tu cuerpo en manos de otra persona y él te fallo, lamentablemente el resultado es/fue desastroso. Creo que primero debes perdonarte a ti misma, recuperarte de alguna forma, tu no pediste que se te hiciera este daño, nadie en su sano juicio puede desear algo así, quizás sí, fue vanidad, y que? Todos buscamos estar y vernos mejor, es parte de el ser humano buscar mejorar, es lo que nos mueve a diario, no tiene nada de malo ni extraño. Pero tu relato me impactó profundamente, al igual que tú me gusta cuidarme hacer ejercicios, alimentarme sanamente, usar cremas, estar bien, y hace un tiempo comencé a acariciar la idea de ponerme implantes, pero lo consideraba (y me lo has confirmado) muy agresivo para mi cuerpo, el cual esta lejos de ser perfecto, pero trato de que este lo mejor posible. |
|
Posteado por: Enrique Diaz Romero 12/04/2011 13:34 [ N° 13 ] |
Es una pena lo que le pasó. Es una lástima que no haya habido nadie que la aconsejara y la disuadiera de hacer esto. Que su testimonio sirva de ejemplo a otras mujeres que están pensando en hacerlo. Los médicos que se ganan la vida haciendo éste tipo de cirugía y otros tipos de cirugía plástica entienden muy bien los riesgos, ya que cualquier médico sabe que el cuerpo tenderá a rechazar un objeto extraño. Son unos verdaderos criminales. Y a las mujeres, por favor quedense con el cuerpo que la naturaleza les dió, quieranlo y cuidenlo no lo sometan a tratamientos bárbaros. |
|
Posteado por: Gonzalo Cancino 12/04/2011 13:47 [ N° 14 ] |
Estimada Soledad, muchas gracias por tu sincero relato. Creo que se necesita mucha fuerza para hacer publico todo lo que has vivido. Sin embargo, no deja de sorprenderme tu actitud con respecto al trato que te dio el medico. Creo que al no demandarlo estas contrariando el principio de tu testimonio. En vez de traspasar seguridad, dejas la idea de que no hay nada que hacer, que es lo que hay. Es sabido que el gremio de los médicos es muy fuerte y que se protegen mucho, lo que provoca que mucha gente no los demande. Si tu demandaras serías un gran ejemplo para muchas personas, hombres y mujeres, que han sido objeto de negligencia médica. |
|
Posteado por: Pamela Fernández Miranda 12/04/2011 14:09 [ N° 15 ] |
Millones de gracias por tu testimonio, esto nos sirve a tod@s para tomar conciencia sobre el tema. soy una mujer de 22 años y no estoy contenta con mi cuerpo, la verdad me da flojera el hacer ejercicio, y si me hiciera una operacion, seria una liposuccion, ya que no me gustan las siliconas. |
|
Posteado por: Nancy G. C. 12/04/2011 14:42 [ N° 16 ] |
Terrible experiencia. Creo que pasa básicamente por falta de autoestima, debemos amarnos completamente y aceptarnos con nuestros defectos y virtudes. Creo que hoy en día los padres no enseñan a sus hijos a respetar y amar su cuerpo, somos más que una cara bonita y un cuerpo perfecto (aunque suene gracioso)...que triste historia, y peor las cicatrices del alma...Debemos enseñar a los jóvenes a valorarse, quererse, tener identidad propia, no seguir a las masas ¿quién dijo que ellos son perfectos?, Yo me considero hermosa, regia, estupenda y tengo celulitis!!!, poca pechuga, baja estatura...pero me considero espectacular, soy capaz de salir a la calle sólo con lavarme la cara...sin una gota de maquillaje, no necesito esconderme tras ninguna máscara, sólo con mi presencia me es suficiente. A lo mejor cuesta un poco, pero se puede, ánimo mujer, rodéate de las personas que te aman realmente, que no te cuestionen, quiérete, la vida es hermosa, es corta, deja atrás los arrepentimientos y erradica las culpas de tu vida, ya no puedes cambiar el pasado pero sí elegir la actitud con que enfrentarás todos los día que vienen !!! |
|
Posteado por: julio cesar rodriguez donaire 12/04/2011 14:43 [ N° 17 ] |
Sole , por que no haces un tremendo favor a muchas mujeres y colocas el nombre del doctor , saludos |
|
Posteado por: Angi Der Ri 12/04/2011 15:16 [ N° 18 ] |
Creo que se trata de una falta de educacion en el tema y de autoestima muy baja. Soledad, te deseo toda la suerte en lo que te depara el futuro y sigue con tu plan de vida sana ya que en la menopausia, no es facil tampoco y esto si es un ciclo natural en la vida de las mujeres. Atte. |
|
Posteado por: Antonio Rogers Concha 12/04/2011 15:33 [ N° 19 ] |
Si pienso con mi lado "animal" es obvio que unos pechos duros, redondos y grandes son exquisitos, pero si lo veo desde el punto de vista racional y humano, no hay nada más excitante y armonioso que un cuerpo femenino natural, más aún cuando hay realmente amor en la persona que elegimos como pareja. |
|
Posteado por: paula espinoza olivares 12/04/2011 15:34 [ N° 20 ] |
en el mejor momento lei este articulo... |
|
Posteado por: Sergio Bulboa Vilches 12/04/2011 15:55 [ N° 21 ] |
Uno, a su esposa, novia o polola, la ama por lo que es y si tiene mucho o poco de pechugas o de lo que sea a mí me da exactamente lo mismo, porque lo que admiras en realidad es su alma; la verdad de su corazón. La belleza exterior es reflejo de su interior y no al revés. Operarse es una gran lesera. Hay que quererese con el cuerpo que Dios nos dio. |
|
Posteado por: Patricia T Z 12/04/2011 16:45 [ N° 22 ] |
Wow !!!...es esta la historia de una niñita de 17 años??? Me sorprende que se queje de que el Dr. le puso unas prótesis más grandes de las acordadas y no lo demandase al instante......eso no lo Si ella se despierta y encuentra que la engañaron e hicieron lo que se les ocurrió con su cuerpo......qué diantres sigue haciendo años después yendo donde el mismo médico??? Una lata lo que le ha pasado, pero creo que el mayor problema lo tienes en la cabeza chica....uno no debe quejarse y quejarse de ésto o aquello si como en tu caso....has hecho todo el caminito para llegar a donde estás. Sí...existe el llamado "Informe Consensual"...o sea, al paciente se le explican los riesgos y acepta o rechaza. Espero que de ahora en adelante trates primero de entender y de entenderte a ti misma. Tanto o....mucho andar de allá para acá....mucho de salir y estar con famosos te quemaron los cesos de tempranito. Necesitas ayuda eso es cierto......pero no es el tipo de ayuda que has buscado. En el yoga puedes encontrar algo, si es que lo haces como debe de ser...en yoga es como "doblar un poco el palito, pero JAMAS quebrar el palito". Los arreglos o reparaciones que te hagan ahora quizás quedes estéticamente mejor, pero ojo......tienes un largo trabajo dentro de tu persona por hacer. Te deseo la mejor suerte. Que desperdicio !!! P. |
|
Posteado por: Juan Carlos Fernández R. 12/04/2011 16:45 [ N° 23 ] |
Bomm del culto al cuerpo de la silicona y de la publicidad que propone estereotipos corporales que encienden la ilusión de muchas mujeres ¿por qué no se pueden aceptar como son? no sé si tienen conciencia de los cebos que lanzan estos fabricantes de belleza artificial y de los millones que ganan con sus productos e intervenciones quirúrgicas |
|
Posteado por: edmundo guzman 12/04/2011 18:12 [ N° 24 ] |
Encuentro super vulgar ponerse 2 globos picantes en las pechugas, salvo que tengas la nada misma y estès muy acomplejada y te pongas un tamaño moderado. Màs picante aùn es el bòtox, es super indigno el aspecto de las viejas con cara de màscara. Lo mismo opino de las que se agrandan los labios, se ven horrendas y vulgares, ademàs que se les nota a la legua. |
|
Posteado por: edmundo guzman 12/04/2011 18:18 [ N° 25 ] |
Hubiera sido bueno que nombràse al carnicero que la "operò", para que por ùltimo no se la lleve pelada y para que la gente supiera que no conviene atenderse con èl por su falta de ètica y talento. |
|
Posteado por: Francisco Martínez 12/04/2011 18:21 [ N° 26 ] |
"Hay niñitas de 17 años que se operan, papás que les regalan los implantes. Pero esto es una operación que muy pocas necesitan y que conlleva riesgos. Yo no le deseo a nadie que viva lo que yo he vivido". No puedo creer que haya padres tan imbéciles. En vez de inculcarle valores, autoestima y conformidad con lo que Dios y la vida le ha regalado a su hija, le regalan dos pedazos de plástico para actuar de aspirina ante su inconformismo y su falta de personalidad. Incluso con los riesgos que ello implica para la salud de su niña. Hay que ser muy tarado para actuar así como padre. |
|
Posteado por: barbara gaete nuñez 12/04/2011 18:30 [ N° 27 ] |
Soledad, creo que contar tu historia te hace una persona muy valiente. Lamento mucho lo que te pasó; no voy a criticarte ni nada por el estilo porque hacer eso es muy facil, quiero darte mi apoyo y las gracias por contarlo, quizas en este momento hay mujeres que están decidiendo operarse o no. |
|
Posteado por: Andrea Guzman Veloso 12/04/2011 18:53 [ N° 28 ] |
Soledad, increible tu testimonio... Pero sinceramente, creo que tu aporte mayor sería denunciar a este médico y así evitar que otrs mujeres, que hacen caso omiso a tu historia, vayan a un doctor que les embarrará la vida como a tí. Podrías partir publicando su nombre y clínica, quizas no aquí, quizás anónimamente por otro medio... pero dando a conocer quién y qué clase de doctor es. |
|
Posteado por: Jorge Alvarado Robles 12/04/2011 19:46 [ N° 29 ] |
Posteado por: Pensando exactamente como usted, me abstuve de opinar pues dudaba si correspondía a un hombre hacerlo en tales términos, cuando es una dama quien abre su corazón y transparenta sus dolorosos pesares (por más que ella misma sea la principal responsable de ellos). ¿Como opinar si no estamos en situación de "sentir" como ella? Su acertividad y su género (que para estas cosas creo que sí importa) le permiten a usted opinar, y usa usted de la oportunidad con tino y criterio, interpretando de paso lo que siento, dándome a mí la doble ocasión de expresar, a través suyo, lo que pienso del artículo y de paso, alabarla por su comentario. Saludos. |
|
Posteado por: Mauro Mora C 12/04/2011 19:59 [ N° 30 ] |
Hola, comparto con algunos blogeros que pudo haber tomado mejores decisiones con anterioridad, pero valoro su valentía para contar su historia y que las mujeres que se hagan esta cirugía conozcan también la otra cara de la moneda. Espero que esta última cirugía sea muy satisfactoria para ud. y pueda sonreir nuevamente, se lo merece !! |
|
Posteado por: Rossana Godoy Prelle 12/04/2011 20:23 [ N° 31 ] |
te felicito por el valor,,y destaco lo que tu dices respecto de padres, amigos, sociedad completa que avala a: todas queremos vernos bien y cambiar lo que no nos gusta de neustro cuerpo. |
|
Posteado por: Juvenal José Alvarado Soto 12/04/2011 21:09 [ N° 32 ] |
Qué tremendo testimonio y qué valiente. Ojalá que mejoren sus problemas y suba la conformidad con su cuerpo. Además se ve hermosísima en la foto publicada.Suerte. |
|
Posteado por: Marcela Guerrero Albornoz 12/04/2011 22:25 [ N° 33 ] |
Aparentas mucha seguridad en tu testimonio, pero en tu experiencia de vida (en la cual nos vemos involucrados los lectores involuntariamente) queda claro tu falta de madures, tus traumas y carencias afectivas. |
|
Posteado por: Julio Alejandro Manriquez Aldea 12/04/2011 22:52 [ N° 34 ] |
Creo que lo que has vivido es terrible, sin embargo quiero hacer una analogía entre tu historia y una pareja que se divorcia. Obviamente las personas que se separan se arrepientes de haberse casado, esto no implica que el matrimonio sea malo y que sería bueno aconsejar que nadie se casara. Siempre he pensado que las experiencias personales no se pueden extrapolar al resto, estoy más que seguro que hay muchas mujeres que deben estar felices con sus implantes, creo necesario completar esta historia con alguna estadística que muestre a cuántas mujeres les toca algo tan dificil como esto respecto las que tienen un cambio para bien luego del implante. Saludos. |
|
Posteado por: gerardo rosas melo 12/04/2011 23:46 [ N° 35 ] |
hola. felicitaciones por la valentia. |
|
Posteado por: M. Eugenia Araneda 13/04/2011 01:02 [ N° 36 ] |
Por las ninas y mujeres jovenes que quieren operarse sin una razon de peso, me alegro que compartas tu historia, ya que toda operacion implica riesgos y, en algunos casos como este, consecuencias terribles que definitivamente son peor que tener pocas pechugas. Pero creo que devieses decir el nombre del Doctor, como poner en alerta a mujeres que se quieran operar con el. Si bien el tiene que haber tenido la autorizacion tuya para decidir el tamano final de los implantes (entiendo que suele ser asi) y no es culpa de el problema de encapsulamiento, es inconcebible que luego de encapsulado te haya puesto el mismo implante! |
|
Posteado por: manolo diaz 13/04/2011 09:06 [ N° 37 ] |
Se queda impávida luego de que le ponen más volumen del que quería y no se re-opera inmediatamente para deshacer el error. Sigue con el mismo cirujano que la defrauda una y otra vez. Puede vivir en el mismo edificio que una supermodelo en europa pero no puede pagar clases de pilates (y dice que no tiene "medios" en vez de plata). Vive atormentada por lo que los demás piensan u opinan, le pesa la imagen de su madre cuando ya está madutita, separada y con hijos. Y un largo etcétera de inconsistencias en el relato (muy mal escrito por lo demás). Saludos! |
|
Posteado por: rafael reyes f 13/04/2011 09:10 [ N° 38 ] |
Primera vez, que un día a las 9:00 AM sacando la vuelta en la oficina, soy capaz de leer todo un artículo del blog, quedarme "pegado" y estar completamente de acuerdo con Soledad. Te felicito por tan valiente testimonio! |
|
Posteado por: nora emilia flores rodriguez 13/04/2011 09:27 [ N° 39 ] |
Estimada Soledad, |
|
Posteado por: Patricio Soto Montya 13/04/2011 09:33 [ N° 40 ] |
Que fuerte…tengo amigas que han optado por esto, si bien se ven un algo distinta no lo es todo, soy creyente en que la mujeres es hermosa tal cual es, sin necesidad de un cambio… |
|
Posteado por: Alejandra Gutierrez 13/04/2011 10:04 [ N° 41 ] |
En mi opinión tu caso amerita demandas. Qué es eso de ponerte implantes más grandes de los que tú pediste?? Y el segundo médico que no reemplazo el implante?? Ambos médicos pasaron por sobre tu soberanía sobre tu propio cuerpo, se auto otorgaron atribuciones que no les corresponden. Por muchos reproches que te hagas a ti misma, esos médicos no pueden seguir impunes así como así, piensa que se lo estarán haciendo a otro paciente. |
|
Posteado por: Pamela White O 13/04/2011 10:05 [ N° 42 ] |
Definitivamente es una inconsecuencia todo lo que comenta...viviendo en Francia y trabajando para Chanel, pero no pudo cambiarse en más de 10 años unos malos implantes... |
|
Posteado por: Alejandra Gutierrez 13/04/2011 10:22 [ N° 43 ] |
Corrijo mi comentario 42, era el mismo cirujano!! Con mayor razón, si la historia es verídica, corresponde demanda. |
|
Posteado por: rodrigo mora gonzalez 13/04/2011 13:17 [ N° 44 ] |
Respecto al artículo, varias cosas: |
|
Posteado por: Dayana Rodríguez N. 19/04/2011 13:04 [ N° 45 ] |
Para todos los que leen sin leer, relean el tercer párrafo, donde dice: "Además, nunca tuve hijos, entonces no se trataba de que hubiera quedado muy dañada después de amamantar". |
|
Posteado por: Christian Neira Iturrieta 20/04/2011 15:52 [ N° 46 ] |
Sole. |
| Do | Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sa |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |