Por Sergio Paz:
Madre ¿hay una sola? No; ahí está la madre abnegada, pero también la loca bien loca. La madre dulce y la agridulce. La retro y la madre moderna. Madres hay muchas. Y, en el Chile actual, al menos 7 emergentes. Todas cortadas con diferente tijera. Aunque todas de la misma tijera madre. Todas hijas de la Mistral, primas de la Quintrala, hermanas de Eloísa Fernández, la mamá que engañó a Don Francisco asegurándole que tenía más de 40 hijos, cuando en verdad sólo tenía 16. Madres que se salen de madre.
La madre Twitter:
No sólo las empresas están en las redes sociales. Las mamás también. Y, por lo mismo, ya no se meten en las piezas de sus hijos sino en su cuenta Gmail, Hotmail, incluso en Twitter. La mamá twitter, de hecho, cuando quiere hablar con su hijo no lo llama al living para sermonearlo. Qué viejo: la mamá twitter prefiere twittear con el péndex. Qué va: la mamá twitter ya no es una jefa de hogar sino, a su modo, una Community Manager. ¿Quién no la ha visto en acción? En la casa de campo, en la playa, en la ciudad, la twitter mamá los conecta a todos vía Facebook. "¿Amor? ¿Dónde está la Camilita?", pregunta el papá. "En la disco: La acabo de ver en Facebook", dice ella. Orgullosa. Y tiene razón para estarlo. La mamá BlackBerry, la mamá iPhone, ahora sí que es una mamá omnisciente. Quiere todo. Sabe todo. Ya no va a la reunión de apoderados. Qué viejo: para qué si su hijo tiene problemas, no es popular, desde la casa lo reposiciona. Cuento aparte es que la mamá twitter ahora sí que está a caballo en todos los temas. Antes, cuando uno discutía con la mamá en el comedor, le preguntabas: ¿Y cómo lo sabes? Y ella respondía: Lo vi en la tele. Y hasta ahí no más llegaba la conversación. Todos se reían de la mamá. Ahora, en cambio, responde: es que lo acabamos de discutir en Twitter. Y sonaste. Twitter, a diferencia de la cirugía plástica, tiene la gracia de hacer que tu mamá se vea más joven que tú. Es sólo apariencia, cierto, pero, si es por imagen, pregúntale cómo le cambió la vida a la chilena que puso una foto en Twitter dando pecho, luego le cerraron la cuenta y, acto seguido, tuvieron que reabrírsela. Ella está ahora conectada. Tanto como la mamá de Néstor Kirchner (Q.E.P.D.) que no sólo era chilena, sino que también una madre muy bien conectada. Una madre con lazos. Una madre en red. El punto es que lo de María Ostoic (la madre de Kirchner y, según ha dicho Kristina, también de Kristina) ya no basta: hoy la mamá abnegada es la mamá conectada que podrá andar sin billetera pero no sin internet móvil. Antes el poder secreto de toda madre estaba en su cartera. Hoy, en su celular.
La madre Junji:
No nos pongamos graves. La madre junji existe. La mamá junji sí que puede almorzar largo mientras las tías, en la sala cuna, arropan al bebé. ¿Un happy hour con las amigas? Vamos llamando a la abuela. ¿Una fiesta de blanco en el Hotel W? Ah, no: el papá de Juanito tiene que cambiar su agenda y hacerse responsable. Es que no es llegar y perderse una fiesta en el W. La mamá junji -moderna, libertaria, decidida a tener tiempo para sí misma- puede que decida ir de vacaciones a Máncora, sola o con amigas, y (¿por qué no?) dejar al niño en un campamento de verano. Claro que en uno bueno. Por favor: la mamá junji no es una mala madre. La mamá junji es la mamá junji y, si tiene que trabajar o divertirse (ella dice relajarse) no se va a hacer problema en dejar al crío, de partida con su papá. O en manos profesionales. Por lo mismo no se hace problema en usar radiotaxi para mover a sus críos. Y, si tiene que organizar una fiesta de cumpleaños, su primera tentación será hacerlo en el Spa Mund. ¿Por qué no? Tiene tobogán, piscina, buenas hamburguesas y, lo mejor, jacuzzi para ella misma y sus amigas. La mamá junji sabe cómo es la vida. Como antes, sigue enseñándote a valerte por ti mismo, a ver el mundo real, a ser ahorrativos: "Guarda las lágrimas para cuando me muera", dice la mamá junji antes de irse. Sin nunca dar un portazo.
La madre chatarra:
No fue la fastfood la que hizo a la fastmamá. Fue al revés. La madre chatarra, la madre kétchup, la madre alita de pollo, la madre galleta Crack, la madre pizza (gruesa, doble queso) estaba ahí antes de que existiera el microondas y las grandes bolsas de Cheetos o Zucaritas. Así es que sólo era cosa de tiempo para que comenzara a reinar. Y, bueno, aquí está. La madre chatarra -la madre Fresia, probablemente la madre más chilena de todas las madres chilenas- es la que tiene convertidos en obesos al 20% de los niños de primero básico. Pero, ojo, no todas las madres chatarras son gordas madres con hijos guatones. Hay también madres chatarra flacas, incluso muy flacas. Seamos justos; lo que hace que una madre sea chatarra no es el exceso de células adiposas sino ese amor gasificado, ese que entiende que si el niño es feliz con una Pap, no hay ninguna razón para no darle su Pap y además una Bilz. No seamos duros con ellas: las mamás chatarra son, básicamente, mujeres prácticas, racionales, absolutamente indiferentes a la manía fifi gourmet por el cuscús, pues para ellas nada superará jamás al arroz. Su lenguaje de amor está contenido en la simpleza poética de una salchicha, de un sándwich de palta con doble jamón. Si es de pavo, OK. Pero si no, OK también. En el fondo, las mamás chatarras no son algo nuevo. Hoy es la papa frita, antes era el picarón. ¿Por qué mi madre no me ayuda a llevar una vida sana?, se preguntaba un chico en un blog. Bueno: ¿pero por qué el chico no salta la cuerda? ¿Por qué tan mamón? Cierto: la única adicción que comienza en el útero es la adicción a la grasa. Y cierto es también que la obesidad es la madre de todas las enfermedades modernas. Pero no es menos cierto que la mamá chatarra anda rápido. Come rápido. Entremedio hace lo que puede. Y, bueno, de tal chatarra, chatarrita.
La madre runner:
La mamá que tomaba leche con Colacao se convirtió finalmente en la mamá runner; la mamá flaca y elongada que ya no le pregunta al infante ¿te tomaste la leche? sino ¿te tomaste el súper amino, la pastilla de syntha, la jalea de L-Cartinina? Lo sabemos: la mamá runner ya no se queja porque ha comenzado a sudar. Eso pasaba cuando la mamá iba a la feria, al súper y volvía (alegando) cargada de bolsas como si fuera un equeco. Hoy basta que transpire para que crea que lo está pasando increíble. ¡Pero amor, mira cómo estás transpirando!, les dicen eufóricas a sus retoños en cuanta carrera comparten. Porque es así; corre la madre y corre el niño. Qué diablos: 5 años atrás las mamás entretenían a sus hijos con Winnie The Pooh, hoy les hacen creer que es mejor el 10 K que una mañana en Fantasilandia. Pero, bueno, lo cierto es que a los niños les gusta. Las cosas han cambiado: antes, con huincha de costurera, las mamás no paraban de medir a sus hijos. Hoy a una mamá runner lo que más le importa es el ritmo, el pulso cardíaco. Chao leche con chocolate. Bienvenida la caramayola con bebida energizante. ¿Mamadera? ¿Qué es eso? ¿No viste que ahora hay Camelbacks para guaguas? ¿Han visto el refrigerador de una mamá runner? Yo sí: tiene algo de laboratorio. No hay hamburguesas, no hay queso chanco, no hay pastelitos. Sólo lechuga, algo de pollo, queso fresco, barras de granola y frascos con líquidos raros. Afuera el panorama no es más alentador: donde estaba la panera ahora hay una panera botiquín con pastillas Thermo Fat, mucho Bion-3, esos yogures que promueven las hermanas Bolocco. Y, si con suerte pillas café, es café antioxidante. ¿Qué hacer? Cuando se muera, ¿a la mamá runner hay que hacerle una maratón o un funeral? ¿Qué hace la mamá runner? Corre. ¿Qué hace el hijo? Le grita: ¡mamá espérame! ¿Qué responde la mamá? Sigue corriendo cabro #$&%#&.
La madre Hágalo Ud mismo:
¿Cuáles son las madres, madres? ¿Las células madres? Es verdad. También las madres que ahora lo arreglan todo; enchufes, goteras, muebles descoloridos. Y, como los padres siempre seremos unos inútiles, las madres cambiaron la escoba, el plumero, por taladros Black & Decker de muchas revoluciones. Así, de un tiempo a esta parte, son ellas las que desempacan el futón, el clóset, la mesa del Easy, del Homecenter y, con paciencia de costurera, se dan maña para conectar tornillos y listones siguiendo esas "instrucciones" que siempre pondrán en problemas hasta al homo sapiens más listo. La madre Hágalo Ud. Mismo es la madre que de noche usa tacos y, de día, bototos. La madre Hágalo Ud. Mismo no es la madre soltera, pero está lista para serlo. En los scouts, de hecho, era la alita modelo. La madre Hágalo Ud. Mismo probablemente no sabe bordar ni planchar pero sí surfear o escalar. La madre Hágalo Ud. Mismo es la madre outdoor, del tipo déjame sola, yo puedo hacerlo, por qué no confías en mí. ¿Algunos ejemplos? Cecilia Bolocco. Antes reina de belleza, hoy costurera. Jacqueline Van Rysselberghe siempre ha sido una madre Hágalo Ud. Mismo. ¿No llegó el gásfiter? No importa: ella mete las manos en el WC. Por eso en la casa no es la jefa, es la coach; no es la musa, es la personal trainer. Es la maestra.
La madre yogui:
Está el oso Yogui y la mamá yogui. La mamá feliz que no aspira a otra cosa que su hijo sea igual de feliz. Aunque la verdad es que la mamá yogui no aspira a nada. Ni siquiera a ser mamá. En serio: la mamá yogui es la versión siglo XXI de la mamá hippie. ¿Un cacho? ¿Cómo es eso? ¿Por qué? La mamá yogui, cuando reta a su hijo, no le grita basta, ándate a tu pieza, ahora ¡¡¡yaaaaa!!! Ella dice: Juan Eduardo, hijo, relájate, respira, esto ya va a pasar. O, mejor, esto ya pasó. Chuta. Conozco a varias mamás yoguis y son todas más o menos iguales: iluminadas. Antes, en el dintel de la puerta, las mamás colgaban un Cristo de lata. Hoy las mamás yogui street ponen un Buda o, por último, esos gatos de tienda china que siempre están subiendo una mano. Todo un símbolo del hogar yogui: una casa macrobiótica en la que nunca faltará tofu y da lo mismo el wagyú. Son casas donde de haber un recién nacido, el neonato tendrá que hacer yoga en familia. Las mamás clásicas, las mamás de antes, le decían a los niños: "Mi herencia será tu educación". Pues bien, para las mamás yoguis el gran legado son los 50, 100 movimientos correctamente realizados sobre la alfombra; buscando el agni, el kali yoga, mientras se abren los chakras y se busca el encuentro con la Gran Madre Prajnaparamita; el Buda femenino, la que vence los maras, los males, y permite el advenimiento de la sabiduría. No es malo ser mamá yogui. Mejor aun antes del prenatal. Se sabe que la cesárea tiene menor incidencia de ocurrir gracias a los ejercicios en suelo pélvico. Luego está la vida distinta. En la casa de la mamá yogui no hay obligaciones ni prohibiciones. Está mal elevar la voz. La mamá yogui no pide nada. No tiene orgullo ni autoestima. Vive una vida simple. Nunca se queja de las adversidades. Ni se enorgullece de sus logros. Como un bhaktan, se abandona a la voluntad de Dios. Suena como si fuera una suegra ¿no? Ya, no exageremos. La mamá yogui igual enseña control y fuerza de voluntad e igual dice: "Te quedas ahí sentado hasta que te lo comas todo". Om.
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Posteado por: Cristina del carmen Miranda Espinoza 04/05/2011 13:13 [ N° 1 ] |
Las madres somos de todos tipos, pero a casi todas nos quieren los hijos, ¡somos irreemplazables¡. Les faltò a este señor las "madres pobres", "las madres con poca educaciòn", "las madres golpeadas por una machista" etc. La mayorìa ama a sus hijos, cartonea, vive en la mediagua, pero igual lucha por mandarlo al colegio, lo que màs puede, hasta que la droga o la delincuencia les atrapa a sus retoños, pero aùn asì no los abandona, va a la càrcel a ver a su "semilla de maldad" y le brinda el mismo cariño. Las madres que viajan y dejan a sus hijos con alguièn, las que salen con las amigotas, etc. son el grupo de madres privilegiadas, de los segmentos altos, que tienen nanas y unas grandes redes sociales que las contienen. Las madres "profesoras" que ganan un sueldo miserable, no tiene esas regalìas, las madres temporeras tampoco, las madres secretarias de un viejo idiota, tampoco, etc. etc. Bienaventurado estas priilegiadas que hable el autor de esta nota.- |
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Posteado por: Patricia Alvarez 04/05/2011 15:37 [ N° 2 ] |
Totalmente de acuerdo, Cristina. |
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Posteado por: Laura Rojas Barrios 04/05/2011 15:48 [ N° 3 ] |
Cuanto resentimiento Cristina en tu comentario y cuanta falsedad en tu apreciación. En todos lados hay de todo, madres buenas y malas madres, como también hay secretarias que le roban a su pobre jefe que le da trabajo, hay madres profesoras que les pegan a los niños en los jardines infantiles y los maltratan, otras madres locas que separan a sus hijos de sus padres por propio resentimiento y madres que le enseñaron a consumir drogas y a robar a sus hijos. Mecheras que cargan a sus hijos en los supermercados destinandolos, si o si, a ser ladrones y también las hay de las buenas que trabajan, educan y comparten alegría y amor a sus hijos en todos los segmentos sociales. El ser madre no es fácil para nadie y tanto resentimiento nubla las ideas y te destina a vivir en el odio. |
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Posteado por: C. GLORIA Castro ZUÑIGA 04/05/2011 16:25 [ N° 4 ] |
Fome, fome... |
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Posteado por: Ximena Soto Cáceres 04/05/2011 17:40 [ N° 5 ] |
Aspiraba a ser gracioso o interesante, pero a mi me parecio FOMEQUE!!!!!!!!!!!!! |
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Posteado por: Andrés Jazme Pimentel 04/05/2011 18:02 [ N° 6 ] |
5 post femeninos y todos negativos...parece que a más de alguna le pegaron en los cachos. |
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Posteado por: Maria Jose Soublette 04/05/2011 21:24 [ N° 7 ] |
No creo que le hayan pegado en los cacho a muchas, por el contrario, creo que son las menos. Una lata lo escrito, triste, denigrante y sobretodo muy poco alentador. De seguro existen algunas de estas mamás, pero estoy mas segura de que hay mas mamás preocupadas, cariñosas y trabajadoras incluso las que trabajan en la casa. |
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Posteado por: enzo marmentini 04/05/2011 21:59 [ N° 8 ] |
Todavía estoy pensando y no puedo encontrar la respuesta de como será la madre de el autor de este articulo. |
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Posteado por: Christian Álvarez Rojas 05/05/2011 07:03 [ N° 9 ] |
Laura Rojas Barrios Es gracias a mujeres que un día se cuestionaron la realidad, y que fueron llamadas "resentidas", que hoy tienes derecho a voto, que puedes elegir a tu pareja, y hasta trabajar o ponerte la ropa que quieras. Si te molesta que se diga la realidad del país, haz algo por cambiarla en vez de cerrar los ojos, cual don Otto. |
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Posteado por: Alejandra Alegría Pulgar 05/05/2011 07:36 [ N° 10 ] |
Ese afan de clasificar de categorizar todo a nuestro alrededor a alcanzado hoy a las madres, aunque es una muy mala clasificación(el autor trata de darle un tono entre jocoso e irónico objetivo que no logra ), trato de ver a mi madre en una de estas clasificaciones, pero no me calza con ninguna, creo entender, pues el artículo hace alusión a las madres emergentes ¿? y mi madre ya tiene más de 90 años ¡Qué bendición! |
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Posteado por: Pamela Casanova Toro 14/05/2011 14:38 [ N° 11 ] |
no me gusta ir a la reuniones de colegio, me da lata hacer tareas junto a mi hija lo admito soy una pésima madre¡¡¡¡¡¡ |
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